La Sra. Wang llevaba 5 años sufriendo de migrañas y rigidez en el cuello, y con frecuencia experimentaba un hormigueo y entumecimiento en los glúteos similar a la ciática. Las pruebas descartaron compresión nerviosa, pero el dolor persistía incluso con un aumento en la dosis de analgésicos.
Hsin Chung-yi, director de la Clínica de Medicina Herbal del Dr. Hsin, descubrió que el problema no se encontraba en la zona donde Wang sentía el dolor, sino en el músculo trapecio superior, en la unión del cuello y el hombro.
Allí encontró un "punto gatillo" muy sensible, del tamaño aproximado de un cacahuate. Al presionarlo suavemente, Wang notó de inmediato que le empezaba a doler la cabeza.

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Por qué el dolor miofascial es un "dolor disfrazado"
La miofascia puede considerarse una red que recubre músculos, huesos, órganos y nervios, explicó Hsin. En condiciones normales, permite que los músculos se deslicen con suavidad; sin embargo, si la fascia está crónicamente tensa, lesionada o adherida, puede formar pequeños nódulos sensibles o puntos gatillo.Presionar un punto gatillo no solo provoca dolor localizado, sino que también puede transferir el dolor a otras zonas.
Sensibilidad a la presión y dolor que se extiende
Dado que los puntos gatillo pueden estar ocultos en lugares distintos a la zona donde se siente el dolor, ¿cómo podemos determinar si podríamos tener dolor miofascial?Tres áreas a las que prestar atención primero
Hsin recomienda a las personas con dolores persistentes sin una causa clara que revisen, en primer lugar, estas tres áreas comunes:1. Unión del cuello y los hombros: específicamente el músculo trapecio superior. Pellizque suavemente el músculo más prominente en la unión del hombro opuesto con el cuello. Si siente una estructura dura, similar a un cordón, y al presionarla experimenta dolor localizado y también molestias en la parte posterior de la cabeza o las sienes, podría tratarse de un punto gatillo en el cuello y los hombros.
2. Parte externa de los glúteos: Sentado o acostado de lado, presione con las yemas de los dedos la parte superior externa de los glúteos, cerca del bolsillo del pantalón. Si la presión provoca dolor que se irradia hacia abajo, similar a la ciática, podría deberse a puntos gatillo en los músculos profundos de la región glútea.
3. Cara externa del antebrazo: Las personas que pasan largas horas usando el ratón, el teclado o el teléfono móvil pueden experimentar dolor entre el codo y la muñeca, con dolor que se irradia hacia la muñeca o el codo al presionar. Esto podría deberse a la presión acumulada en los músculos extensores del antebrazo.
Clave del tratamiento: Localizar los puntos gatillo
"Tratar el dolor miofascial es como encontrar el origen del problema; primero hay que localizar el punto gatillo", explicó Hsin. Los puntos gatillo son como "interruptores atascados" en los músculos.Si se logran liberar con precisión estos puntos mediante acupuntura seca, algunos pacientes experimentan de inmediato relajación muscular y alivio del dolor. Gracias a su habilidad para encontrar estos puntos, algunos pacientes lo llaman "Hsin, el de la aguja única".
En una ocasión, trató a una empresaria de mediana edad que sufría de dolores de cabeza debido a la tensión acumulada durante muchos años. Todas las tardes, sentía la cabeza apretada, como si una banda la oprimiera. Hsin localizó el origen de su dolor en puntos gatillo de los músculos profundos bajo el hueso occipital.
Tras una sesión precisa de acupuntura, la paciente relató que la "barra de acero" que había estado tensa en su cabeza durante 10 años pareció romperse de golpe. Según Hsin, la acupuntura interrumpió temporalmente el ciclo de tensión muscular y dolor.
Otro paciente presentaba entumecimiento desde la parte interna del muslo hasta los pies, un síntoma que persistió durante dos años. Inicialmente sospechó que era un tumor cerca de la ingle que comprimía un nervio, pero los exámenes no lograron determinar la causa.
Durante la exploración, Hsin presionó los músculos aductores de la cara interna del muslo, lo que provocó que el paciente gritara de dolor. Esto indicó que el problema real no eran los nervios, sino los puntos gatillo en los músculos. Tras dos sesiones de acupuntura, sus síntomas mejoraron notablemente.
Cómo prevenir que el dolor miofascial reaparezca
La acupuntura no es una solución que se aplique una sola vez, advirtió Hsin.Si después del tratamiento continúa pasando periodos prolongados con la cabeza agachada, sentado durante mucho tiempo o sin dormir lo suficiente, los puntos gatillo pueden reaparecer, dijo. Lo que mantiene los efectos son los ajustes posturales posteriores, los estiramientos y los ejercicios de fortalecimiento muscular.
Ofreció los siguientes consejos para prevenir el dolor miofascial recurrente:
1. Mejore su entorno de trabajo: Muchas personas sufren dolor de cuello y hombros debido a su entorno de trabajo. Para las personas de menor estatura, los escritorios suelen ser demasiado altos, lo que provoca que encojan los hombros inconscientemente, generando tensión crónica en los músculos del cuello y los hombros.
Recomienda elevar ligeramente la silla y colocar un pequeño taburete bajo los pies para que queden bien apoyados en el suelo. Deje que los brazos cuelguen de forma natural, evitando mantener los hombros elevados constantemente, lo que reduce la tensión en el cuello y los hombros.
2. Estírese con frecuencia: Levántese y mueva el cuello, los hombros, el pecho, las caderas y la zona lumbar durante tres a cinco minutos cada hora de trabajo. Esto ayuda a relajar los músculos.
Para aliviar el dolor y la rigidez de cuello y hombros más comunes entre los trabajadores de oficina, Hsin sugirió un ejercicio de estiramiento:
Paso 1: Coloque una mano sobre el hombro del mismo lado con el codo apuntando hacia arriba, gire la cabeza hacia el lado opuesto, mirando los dedos del pie contrario.
Paso 2: Presione suavemente la parte superior de su cabeza con la otra mano.
Al realizar este ejercicio, notará un estiramiento considerable en el costado del cuello, lo que ayudará a relajar fácilmente los músculos tensos. Estírese hasta sentir una ligera molestia y rigidez; no tire con fuerza.
Calor y pelota de masaje: Si no hay enrojecimiento, hinchazón, calor ni dolor intenso, aplique una toalla tibia o una almohadilla térmica en la zona dolorida durante 15 a 20 minutos para favorecer la circulación local.
Puede colocar una pelota de tenis o de masaje sobre las zonas doloridas, por ejemplo, junto a los omóplatos o en la parte externa de la cadera, y aplicar una ligera presión contra una pared o el suelo. La clave es "dolorido pero relajante", pero nunca intente alcanzar el máximo dolor.
El dolor miofascial no se trata simplemente de "presionar donde duele", explicó Hsin. Encontrar el punto gatillo real es solo el primer paso. Mejorar la postura, realizar actividad física con regularidad, reducir el estrés y dormir lo suficiente son esenciales para disminuir la probabilidad de que el dolor reaparezca.
























