Cómo Corea del Norte e Irán aceleran las amenazas con misiles mediante aprendizaje compartido
En julio de 1998, Irán lanzó lo que denominó Shahab-3. Para la mayoría de los observadores, el lanzamiento parecía otro paso más en la larga marcha de Teherán hacia el alcance regional. Pero los analistas señalaron más tarde un detalle que debería haber servido de advertencia: la prueba de Irán era, en esencia, solo el segundo vuelo conocido de la familia Nodong de Corea del Norte; según se informa, la propia Corea del Norte lo había lanzado con éxito solo una vez antes, en 1993. Irán no se limitaba a comprar hardware, sino que se estaba adentrando en el ciclo de desarrollo de un Estado socio. Eso es lo que ha significado el "intercambio recíproco" entre Teherán y Pyongyang durante tres décadas: acortar plazos, intercambiar lecciones y convertir la presión de las sanciones en una razón para cooperar entre sí.