El gobierno español está trabajando en el traslado urgente de unas 500 niñas migrantes no acompañadas desde Ceuta hacia la península, el primero de este tipo desde que decenas de miles de personas llegaron en masa al enclave norteafricano desde Marruecos a finales de julio.
El plan, liderado por el Ministerio de Juventud e Infancia en coordinación con la ciudad, fue dado a conocer el 19 de agosto por la cadena de radio española Cadena SER.
El 21 de agosto, el secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, declaró a la emisora pública española RNE que esperaba que el traslado de 500 menores a la península española comenzara "en unas semanas".
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declaró el 19 de agosto que no estaba en condiciones de oponerse al plan, ya que el gobierno central aún no había presentado una propuesta a su administración.

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Bruselas reitera sus expectativas
Al ser preguntado sobre el plan durante la rueda de prensa de mediodía de la Comisión Europea del 20 de agosto, el portavoz de Asuntos Internos, Markus Lammert, afirmó que Bruselas había tomado conocimiento de los informes y estaba solicitando más detalles a Madrid."En este momento no estamos en condiciones de confirmar que el gobierno español haya tomado alguna decisión", señaló.
"Una cosa debe quedar clara: se debe garantizar la protección de los menores vulnerables", agregó Lammert, una responsabilidad que atribuyó a las autoridades españolas.
Recordó "una expectativa clara", expresada por funcionarios españoles y ministros del Interior de la UE, de que todos los migrantes que ingresaran ilegalmente a Ceuta fueran devueltos a Marruecos, y señaló que la Comisión estaba trabajando intensamente con España y Marruecos "en pleno respeto del derecho de la UE y del derecho internacional".
Esta postura fue más cautelosa que la del 18 de agosto, cuando Lammert afirmó que la prioridad era el rápido retorno de todas las personas que se encontraban en Ceuta de manera irregular, "incluidos los menores no acompañados", y subrayó: "Es importante que ninguna persona que se encuentre en Ceuta de manera irregular sea trasladada a la España peninsular".
"Con su familia"
La oposición española sostiene que lo que más beneficia a los menores no es su dispersión por toda la península, sino la reunificación con sus familiares en Marruecos.“El interés superior del niño es estar con su familia”, afirmó Juan Bravo, subsecretario de Finanzas, Vivienda e Infraestructura del Partido Popular (PP), en la cadena Antena 3.
Bravo cuestionó si el Gobierno está protegiendo los intereses de los niños, tal como ha afirmado la ministra de Migración, Elma Saiz, y recordó las declaraciones de Grande-Marlaska y del ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel Albares, que sugerían que los menores regresarían.
"Si Marruecos ha solicitado el regreso de los niños, si Europa ha dicho que tanto los niños como los adultos, aquellos que han ingresado de manera irregular, deben regresar, ¿qué más necesita el Gobierno?", preguntó.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, fue más allá el 19 de agosto al exigir la expulsión de todos los que ingresaron ilegalmente. "Ni adultos ni menores, todos deben regresar", afirmó, mientras su partido anunció que solicitaría una moción de censura en el Senado contra cinco ministros por la crisis.
El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, declaró al medio marroquí Hespress el 10 de agosto que Rabat sigue comprometido a recuperar a todos sus menores no acompañados, incluidos aquellos que llegaron a Ceuta, y que buscaría su retorno a través de canales legales y políticos. El entorno más adecuado para garantizarles un futuro, argumentó, es el de sus familias y su país.
"Marruecos ha solicitado que se le devuelvan estos jóvenes, lo que significa que su regreso a casa es totalmente factible. La insistencia del gobierno en trasladarlos a la península es incomprensible", declaró a The Epoch Times Rodrigo Ballester, exfuncionario español de la Comisión Europea y director del Centro de Estudios Europeos del Mathias Corvinus Collegium en Budapest.
Ballester ve parte de la explicación en la política interna. "La inestable coalición del [primer ministro Pedro] Sánchez depende de partidos de extrema izquierda cuya agenda migratoria es intransigente", señaló. En su opinión, la única prioridad del primer ministro socialista es "la supervivencia política, lo que significa que no se arriesgará a tomar ninguna medida que pueda alejar a la izquierda, incluso a costa de Europa".
“Cuando 22 países de la UE se quejan formalmente de que usted es incapaz de asegurar su frontera e insisten en que no quieren que se repita el ‘momento Merkel’ de 2015, la respuesta normal sería tomar el control, declarar el estado de emergencia y tranquilizar a las capitales que han perdido toda confianza en usted. Sin embargo, Sánchez no está haciendo nada de eso”, señaló.
“Sí, es muy probable que unos 500 menores se encuentren en situación de vulnerabilidad. Pero Marruecos ha dejado en claro que está dispuesto a recibir de vuelta a sus jóvenes ciudadanos para que puedan reunirse con sus familias. Y, sin embargo, España no los está devolviendo", declaró Najwa El Haïté, una abogada franco-marroquí, a The Epoch Times.
"La respuesta a este tipo de situaciones debe ser, obviamente, humana, porque detrás de estas crisis hay vidas humanas, a veces las de jóvenes. Pero también debe ser pragmática", afirmó.
El continente ya no tiene la capacidad de acoger a más migrantes, argumentó, y muchos de los que sí emprenden el viaje a menudo terminan viviendo "en condiciones indignas de la dignidad humana".
"Es hora de restablecer una política migratoria coherente, que proteja firmemente nuestras fronteras y elimine los incentivos legales que provocan tantas tragedias humanas", agregó.
























