Autoridades del Ministerio de Trabajo de República Dominicana han informado que ante los abusos laborales de negocios chinos ha paralizado sus actividades señalando la existencia de "condiciones de peligro inminente para los trabajadores".
Las medidas de las autoridades del país caribeño han alcanzado a 101 negocios que fueron sancionados durante una inspección de ocho días a establecimientos y tiendas de inversores chinos en la provincia de Santo Domingo, el Distrito Nacional, San Pedro de Macorís e Higüey, dijo en una rueda de prensa del 20 de octubre el ministro de Trabajo, Eddy Olivares.
Semanas antes, la Federación Dominicana de Comerciantes denunció que la "competencia desleal" de los negocios chinos estaba llevando "a la quiebra" a los comerciantes locales y solicitó una respuesta del gobierno, según Diario Libre. La organización incluso planteó convocar a un paro nacional de 48 horas.

China, más allá de la propaganda.
Suscríbete al boletín Con el foco en China y recibe cada semana las noticias de nuestra cobertura especial sobre China.
Olivares dijo que 53 de los negocios inspeccionados incumplían las normas de seguridad y salud laboral, y que en 24 de ellos las autoridades ordenaron paralizar las actividades.
También destacó que "uno de los hallazgos que genera mayor preocupación es que 91 de las empresas inspeccionadas desvinculaban a trabajadores antes de cumplir tres meses de labores, con lo que impedían que acumularan derechos relacionados con vacaciones y cesantía".
El Código de Trabajo dominicano establece que a partir de los tres meses de empleo continuo los trabajadores con contrato indefinido tienen derecho a una indemnización de seis días de salario cuando el empleador pone fin a la relación laboral sin alegar una causa justificada. Además, deben recibir un preaviso de siete días o una compensación equivalente si este no se cumple.
Las inspecciones revelaron diversas irregularidades laborales. Se identificaron 53 establecimientos que no concedían el descanso semanal, otros 52 no pagaban las bonificaciones, 37 incumplían el pago de horas extras y 33 vulneraban las disposiciones del Código de Trabajo sobre la proporción de trabajadores dominicanos y extranjeros, que establece que al menos el 80 % de los trabajadores de una empresa deben ser dominicanos.
La intervención del Ministerio produjo 974 actas de emplazamiento de cumplimiento y 42 actas de infracción.
El desplazamiento del comercio dominicano
Un reportaje titulado "La Duarte, la Mella y la José Martí hablan cada vez más chino", que fue publicado el pasado agosto, expuso cómo la expansión de los comercios chinos está transformando la avenida Duarte y Villa Francisca.En la avenida Duarte fueron identificados 49 comercios chinos frente a 25 dominicanos, informó el Diario Libre. Además, al menos dos locales vacíos se estaban preparando para albergar nuevos negocios chinos.
"La avenida Duarte ya no es la misma de hace algunas décadas".
"Donde funcionaba Plaza París ahora opera la tienda Mudan. El edificio que albergó Calzados Los Muchachos hoy lo ocupa Casa Isla, mientras que Sederías California pasó a ser un entramado comercial en su mayoría de locales chinos", dijo el medio dominicano.
En Villa Francisca, agregó, el comercio chino ha modificado el aspecto de uno de los principales corredores comerciales de Santo Domingo, que históricamente ha estado caracterizado por la presencia de negocios dominicanos, españoles y árabes.
La Asociación de Comercios de la Avenida Duarte atribuyó en febrero de 2026 parte de la desaparición de los establecimientos tradicionales al cambio generacional y a la diversificación de las inversiones. Según la organización, de los 96 integrantes que llegó a tener, "quedan 24 entre tiendas e hipermercados".
Sin embargo, las denuncias por competencia desleal se remontan al menos al año 2013. Este 29 de julio, El Día informó de una protesta de comerciantes ante el Palacio Nacional, en la que Iris Espinal, el entonces portavoz de la Asociación de Comerciantes Unidos, denunció que unos 76 negocios chinos, presuntamente favorecidos por el impago de impuestos, habían desplazado a otros tantos establecimientos dominicanos, lo que, según sus estimaciones, había provocado la desaparición de casi la mitad de los comercios de la zona.
"Lo único que pedimos es equidad, igualdad; que las misma exigencias que se nos hacen a los comerciantes dominicanos también se les hagan a los nuevos comerciantes chinos", expresó Espinal.
La representante señaló a esos establecimientos por el incumplimiento de sus obligaciones tributarias, laborales y aduaneras. Además dijo que sus propietarios convertían diariamente sus ingresos en dólares y los transferían a China, una práctica que, a su juicio, perjudica a la economía dominicana.
Tras las protestas de 2013, el entonces director general de Impuestos Internos, Guarocuya Félix, se reunió con representantes de asociaciones comerciales de Santo Domingo y otras regiones del país, así como de la Asociación Dominicana de Industrias Textiles (ADITEX) y de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), para coordinar medidas contra el comercio informal y la presunta competencia desleal, informó Acento.
En un caso emblemático, Sederías California preparaba su salida de la avenida Duarte en 2022, tras más de 50 años de actividad. Diario de Todos informó que el establecimiento estaba liquidando sus mercancías debido a la caída de las ventas. En el reportaje de agosto, Diario Libre constató que el antiguo local se había transformado en un espacio comercial ocupado mayoritariamente por negocios de propietarios chinos.
El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, dijo en septiembre que hay más de 1000 comercios chinos en el país y denunció que gran parte de estos no cumplen con la documentación establecida y aun así continúan operando.
“Esto está provocando que los comerciantes tradicionales dominicanos estén cerrando sus puertas porque no se puede competir con personas a las que en la Dirección General de Aduanas (DGA) les aceptan la declaración”, añadió.
García señaló que por la "competencia desleal" solo en el año 2025, la estadísticas oficiales revelaron que 5784 empresas formales clausuraron y de estas, el sector comercio concentró un total de 1819 cierres empresariales.
"Hemos hecho las denuncias a todas las autoridades, participamos en mesas de ilícitos, se lo hemos tratado incluso al presidente, hemos tratado con Dirección General de Impuestos Internos (DGII), con todo el mundo y sin embargo no hacen nada", añadió García, según Diario Libre.
Por su parte, Pedro Urrutia, titular de la DGII, defendió las labores de la institución. “Se le está dando seguimiento al tema. Se están verificando este tipo de cosas, que no solo es la DGII".
Las denuncias por competencia desleal también tienen antecedentes en las actuaciones de las autoridades aduaneras. La Dirección General de Aduanas (DGA) comunicó que en 2025 realizó 49 auditorías al sector importador asiático, en las que detectó diferencias tributarias por 1592 millones de pesos dominicanos a favor del Estado.
La institución añadió que entre 2020 y 2025 efectuó 139 auditorías al mismo sector, las que arrojaron diferencias tributarias por 4,509 millones de pesos dominicanos.
Las relaciones entre República Dominicana y China se remontan al año de 1940, cuando Santo Domingo firmó un Tratado de Amistad con la entonces República de China.
Los vínculos interrumpidos en 1949 con la llegada al poder del Partido Comunista Chino, se retomaron en el ámbito comercial en 1993. El 1 de mayo de 2018, ambos países establecieron relaciones diplomáticas formales, y en noviembre del mismo año el presidente Danilo Medina viajó a Beijing y suscribió acuerdos de cooperación con Xi Jinping.
Sin embargo, el intercambio comercial mantiene un fuerte desequilibrio: Entre 2019 y 2025, la República Dominicana acumuló un déficit comercial con China de 27,755 millones de dólares, con importaciones por 29,607 millones frente a exportaciones por apenas 1852 millones, datos que cita ProDominicana analizados por el politólogo e internacionalista Juan González.
Tan solo en 2025 el país compró productos chinos por 5381 millones de dólares, mientras que sus ventas al mercado chino alcanzaron los 309 millones.





















