El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, reivindicó esta semana ante el FMI y el Banco Mundial la caída de la inflación y de la pobreza durante el gobierno de Javier Milei.
“Fuimos capaces de reducir la inflación desde el 211 % en 2023 al 30 % actual”, dijo Caputo el 15 de octubre, según el Ministerio de Economía argentino.
También destacó que casi "una cuarta parte de la población" salió de la pobreza después de que el índice bajara del 57 % al 32 %.
Caputo hizo las declaraciones mientras participaba en el debate sobre la economía mundial celebrado en el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Tailandia.

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El FMI reconoció en su revisión de mayo que lo que contribuyó a reducir la pobreza desde niveles elevados fue la rápida recuperación de la economía desde los inicios del gobierno de Milei, junto con una menor inflación y una asistencia social focalizada más amplia.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de Argentina registró para el país una inflación del 31.5 % en el conjunto de 2025. En septiembre de 2026, los precios aumentaron un 1.9 % respecto al mes anterior.
En cuanto a la pobreza, los resultados oficiales del primer semestre de 2026 muestran que el 32.3 % de la población se encontraba por debajo de la línea de pobreza: el 24.8 % eran pobres no indigentes y el 7.5 %, indigentes.
En el debate, Caputo destacó que el gobierno argentino logró eliminar en su primer mes un déficit fiscal equivalente a unos cinco puntos del producto interior bruto. En este sentido, los datos oficiales muestran que en enero de 2024 el Sector Público Nacional registró superávit primario y financiero por primera vez desde 2012.
“No lo hicimos subiendo impuestos sino reduciendo el gasto público en un 30 %”, dijo Caputo durante su intervención.
El ministro atribuyó ese ajuste a una reducción del gasto público del 30 % en términos reales, una cifra que el Ministerio de Economía ha reiterado desde 2024. El FMI, por su parte, señaló en mayo que la política fiscal argentina se había mantenido con prudencia y que el superávit de 2025 estuvo respaldado, entre otros factores, por la contención continuada del gasto.
Caputo también sostuvo que el ajuste fiscal no produjo la recesión que algunos anticipaban. “También desafiamos la teoría de que esto podría ser recesivo”, declaró.
La economía argentina creció un 4.4 % en 2025. Para 2026, sin embargo, el FMI redujo en octubre su previsión de crecimiento al 2.1 %, frente al 3.5 % que proyectaba unos meses antes. Para 2027, el organismo espera una recuperación hasta el 3.5 %, según la lectura de El Economista.
Argentina busca convertir la estabilidad en inversión
Durante el encuentro, en el que participaron Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y Kyriakos Pierrakakis, presidente del Eurogrupo y ministro de Economía y Finanzas de Grecia, Caputo afirmó que el gobierno logró “ordenar la economía y superar la peor herencia económica de la historia”.Según el ministro, ese proceso se llevó a cabo “sin violar ningún contrato, respetando siempre la santidad de los contratos y la propiedad privada, algo que Argentina nunca había hecho en el pasado”.
“Por eso, la mayoría de las empresas de todo el mundo ahora quieren invertir en Argentina”, añadió.
Adelantó a su vez que, a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones podrían movilizarse 200,000 millones de dólares en los próximos años, una cifra equivalente, según el ministro, a casi un tercio del producto interior bruto del país.
Esas inversiones “definitivamente garantizarán que nuestra productividad mejore, que nuestra tasa de crecimiento mejore, que creemos más empleos y de mejor calidad”, dijo el ministro.
Finalmente, Caputo concluyó: “Cuando me preguntan cuál es el mayor riesgo a la hora de invertir en nuestro país, me gusta decir que el mayor riesgo es no invertir en Argentina, porque definitivamente no tengo ninguna duda de que vamos a seguir este camino y de que Argentina será una de las economías con mejor desempeño en los próximos años”.
Kristalina Georgieva valoró el debate en una publicación en X y señaló que “el crecimiento se ha mantenido mejor de lo esperado, pero los cimientos se están volviendo más frágiles”. La directora gerente del FMI añadió que el reto ahora es “reconstruir las reservas, reducir la deuda y poner en orden nuestra economía”.
El FMI reconoció en mayo “avances notables” de Argentina hacia una economía más abierta y orientada al mercado y destacó una importante cartera de inversiones en agricultura, energía, minería y economía del conocimiento.
Al mismo tiempo, señaló que el gobierno de Milei todavía tiene por delante varios desafíos económicos.
En su revisión de mayo, el organismo indicó que la inflación “continúa alta”, que las reservas siguen siendo escasas y que la economía permanece expuesta a posibles perturbaciones internas y externas.
Antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025 aumentó con fuerza la demanda de dólares por parte de hogares y empresas argentinas, que buscaban protegerse ante la incertidumbre política. Esa dolarización presionó el mercado cambiario y contribuyó a la pérdida de reservas utilizadas para contener la desvalorización del peso.
Como resultado, las reservas internacionales netas pasaron de unos USD -2400 millones a finales de 2024 a USD -11,700 millones a finales de 2025, una caída cercana a los USD 9300 millones, según el Fondo.
El FMI atribuye ese deterioro, entre otros factores, a las ventas de reservas realizadas antes de las elecciones ante el fuerte aumento de la cobertura cambiaria y la dolarización de los residentes.
La presión fue suficientemente fuerte como para que Argentina recibiera un apoyo financiero extraordinario del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro de Estados Unidos, que el FMI describe como “sin precedentes”.
Tras las elecciones, los mercados cambiarios comenzaron a normalizarse y las reservas iniciaron una recuperación gradual.
Según un informe de junio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la acumulación de reservas internacionales de Argentina "se ha acelerado y seguirá respaldando la transición hacia un régimen cambiario más flexible, fortaleciendo la resiliencia ante las perturbaciones externas".
“La forma en la que continuaremos los próximos años es cumpliendo nuestro objetivo de reducir el peso del Estado en la economía. Eso lo vamos a hacer eliminando más impuestos; ya hemos eliminado el equivalente a tres puntos del PBI”, dijo Caputo.

























