Opinión
Beijing parece estar endureciendo sus restricciones sobre los minerales de tierras raras para sus clientes a partir del 10 de noviembre. En otras palabras, China está jugando ahora oficialmente su carta del monopolio de los minerales de tierras raras contra Estados Unidos y el resto del mundo.
Beijing tiene al mundo como rehén
El monopolio de China sobre el suministro y la capacidad de procesamiento de minerales de tierras raras es asombroso. En 2024, representaba alrededor del 60 % de la producción mundial de tierras raras magnéticas extraídas, el 91 % de la producción refinada y el 94 % de la producción de imanes permanentes sinterizados. Beijing es consciente del poder que ostenta y está demostrando al mundo y a Estados Unidos, hasta qué punto está dispuesto a utilizarlo.
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Una vez más, estas restricciones podrían tener repercusiones graves y de gran alcance tanto para Estados Unidos como para la economía mundial. Esto se debe a que los minerales de tierras raras son fundamentales para una amplia variedad de productos en las economías modernas.
El plan para un monopolio
Pero, ¿cómo logró China establecer un monopolio sobre elementos tan críticos para las economías modernas de todo el mundo?La influencia de China es el resultado de una estrategia a largo plazo. Todo comenzó con la dificultad y el peligro que entraña la extracción de los elementos de tierras raras. Estados Unidos y otros países cuentan con normativas que protegen a los trabajadores de tareas peligrosas y que requieren mucha mano de obra, como la extracción y el procesamiento de minerales de tierras raras, lo que hace que sean actividades de alto riesgo y costosas.
China, sin embargo, se benefició de unos costos de producción más bajos y de una aplicación menos estricta de la normativa medioambiental durante gran parte de la expansión de su industria. Los costos medioambientales de la extracción y el procesamiento de tierras raras han sido ampliamente documentados.
Pero el monopolio de los elementos de tierras raras va más allá de la simple extracción. Se extiende a la transformación de la materia prima en elementos de grado industrial adecuados para diversas demandas tecnológicas. Esa etapa del ciclo es compleja, costosa y supone un riesgo medioambiental. Para Beijing, esos obstáculos no son tales. China desarrolló una amplia capacidad para la separación, el refinado y la fabricación de imanes.
Para los países avanzados, resultó políticamente más fácil y sencillo dejar que China se encargara del trabajo duro y limitarse a comprar los productos acabados. Mientras tanto, las ventajas de bajo costo de China obligaron a los competidores a abandonar el ciclo de vida empresarial de las tierras raras. En pocos años, China se hizo con el control de gran parte de la cadena de suministro mundial.
¿Cómo responderá Trump?
La Administración Trump no edulcora lo que significa la medida de Beijing. El representante comercial, Jamieson Greer, dijo que se trataba de "un ejercicio de coacción económica sobre todos los países del mundo". De forma más contundente, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió las posibles consecuencias de las restricciones chinas a las exportaciones de tierras raras y a las cadenas de suministro relacionadas.El presidente Donald Trump respondió en octubre de 2025 amenazando con un arancel adicional del 100 % sobre las importaciones chinas. Esa amenaza se aplazó posteriormente, ya que ambos países alcanzaron un acuerdo marco comercial que también incluía el aplazamiento de los controles previstos por China sobre las exportaciones de tierras raras. Al mismo tiempo, Estados Unidos y otras naciones compiten por asegurar fuentes de minerales críticos y capacidad de procesamiento fuera del control de China.
¿Una respuesta a los aranceles estadounidenses y algo más?
Muchos creen que las restricciones chinas sobre las tierras raras son, al menos en parte, una respuesta a los aranceles estadounidenses y otras sanciones económicas sobre las importaciones chinas.Sin embargo, la intervención de EE. UU. en Irán, Venezuela y, por supuesto, sus continuas ventas de armas a Taiwán también pueden influir en los cálculos del líder chino Xi Jinping.
Pero hay aún más detrás de todo esto.
¿Podrá FORGE romper el monopolio de China?
Hoy en día, incluso si un país extrae tierras raras de sus propias minas, es probable que tenga que enviar la materia prima a China para su procesamiento. En resumen, mientras Occidente dependa de las instalaciones de procesamiento de China, seguirá siendo vulnerable a las restricciones de este país.En respuesta a ello, Estados Unidos puso en marcha el Foro sobre Compromiso Geoestratégico en materia de Recursos (FORGE, por sus siglas en inglés), una coalición global destinada a diversificar las cadenas de suministro de minerales críticos. El objetivo es romper el monopolio casi total de China sobre el procesamiento de tierras raras y cuanto antes, mejor.
Pero, ¿podrá Occidente alcanzar la autonomía en la cadena de suministro dentro del plazo crítico de entre 12 y 18 meses?
Eso parece optimista.
Una visión realista
Es probable que el próximo período de 18 meses no dé lugar a la ruptura del monopolio de China. Pero bien podría caracterizarse por una fricción geopolítica continuada entre China y Occidente.Beijing aprovechará su ventaja mientras pueda. Por lo tanto, cabe esperar más restricciones a la exportación, no menos; y nuevas represalias por parte de Estados Unidos y Europa.
Mientras tanto, ambos avanzarán de forma lenta pero constante en la sustitución de la cadena de suministro china por la suya propia.
Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de The Epoch Times.


















