China ofrece tierras raras a cambio de tecnología militar europea

Las democracias deberían desarrollar rápidamente sus propias cadenas de suministro de tierras raras para frenar el poder comercial de Beijing

El comisionado europeo de Comercio, Maros Sefcovic, se reúne con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, para mantener conversaciones destinadas a reequilibrar el comercio entre la UE y China, en Beijing, el 8 de octubre de 2026. (Cortesía de la Comisión Europea)
El comisionado europeo de Comercio, Maros Sefcovic, se reúne con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, para mantener conversaciones destinadas a reequilibrar el comercio entre la UE y China, en Beijing, el 8 de octubre de 2026. (Cortesía de la Comisión Europea)
Anders Corr
15 de octubre de 2026, 2:50 p. m.
Actualizado el15 de octubre de 2026, 2:53 p. m.

Opinión

Los fabricantes europeos de tecnología están perdiendo cuota de mercado global frente a China y podrían perder aún más si Beijing corta el suministro a Europa de los elementos de tierras raras (REE) necesarios para la defensa de alta tecnología y la producción industrial de Europa.

A cambio de no hacerlo, Beijing quiere tecnología europea de "doble uso" capaz de tener aplicaciones tanto militares como civiles.

Banner del boletín Epoch Opinión

Ideas que van más allá del titular.

Suscríbete al boletín de Epoch Opinión y recibe cada semana a los comentaristas que te llevan más allá de los titulares.

Una declaración conjunta de la UE y China publicada por la Comisión Europea el 8 de octubre sitúa la entrega de dicha tecnología en el contexto de que China facilite las exportaciones de elementos de tierras raras.

"China está dispuesta a seguir facilitando licencias de exportación para el suministro de tierras raras e imanes permanentes a la UE a través del mecanismo de vía rápida", reza la declaración. "La UE seguirá colaborando con las autoridades de los Estados miembros para facilitar licencias prioritarias específicas a China en los sectores de doble uso".

Historias relacionadas

Habría una guerra si China bloquea acceso de EE. UU. a las tierras raras

Habría una guerra si China bloquea acceso de EE. UU. a las tierras raras

Según Bloomberg, China está ofreciendo tierras raras e imanes permanentes "a cambio" de tecnología europea clave de doble uso.

Este pacto faustiano surge en medio de una amenaza europea de "segunda ronda" para aislar por completo a China de los mercados europeos si este país continúa con sus tácticas comerciales agresivas, incluida la restricción de las tierras raras.

Francia y Alemania emitieron una carta en apoyo no solo de los planes de la UE para "reducir el riesgo" de la economía europea y endurecer las normas de defensa comercial vigentes de la UE, sino también de una propuesta de arma de "reacción sistémica" similar a la herramienta de la Sección 301 de EE. UU. contra países que "busquen socavar el restablecimiento de la igualdad de condiciones y las condiciones justas de mercado por medios políticos o económicos".

Esta medida comercial de la UE bloquearía las exportaciones de China a la UE en un plazo de 24 horas si Beijing impusiera distorsiones económicas significativas a través de aranceles, subsidios, manipulación monetaria o controles a la exportación contra Europa. La opción de suspender por completo las importaciones procedentes de China brindaría protección de emergencia a las industrias europeas y mejoraría el poder de negociación de Bruselas frente a Beijing.

La propuesta será discutida por los líderes de la UE en una cumbre que se celebrará entre el 15 y el 16 de octubre. El plazo para enviar comentarios sobre la herramienta de diversificación propuesta está abierto hasta el 27 de octubre.

Es probable que la amenaza de tales medidas se esté utilizando durante las negociaciones en curso entre la UE y China, que abarcan no solo los elementos de tierras raras (REE) y la tecnología militar, sino también los impactos de las exportaciones chinas en la economía de la UE en un sentido más amplio.

China Shock 2.0 está inundando Europa con exportaciones chinas, lo que afecta a las industrias automotriz, química, de plásticos, de maquinaria, textil y de metales básicos de la UE. El déficit comercial de Europa con China supera los mil millones de dólares diarios (400 mil millones de dólares al año).

A medida que los consumidores y las empresas europeas cambian los productos europeos por los chinos, muchas empresas emblemáticas europeas ya no pueden competir en China ni frente a las importaciones chinas. Se prevé la pérdida de cientos de miles de empleos en Europa en los próximos años, incluidos 350,000 solo en el sector automotriz.

El déficit comercial de la UE le proporciona a China el capital para adquirir cantidades significativas de activos europeos, incluyendo empresas, puertos y bienes raíces.

Si no se toman medidas, es probable que Europa continúe en declive económico, se desindustrialice aún más y venda su tecnología estratégica a China a cambio de importaciones baratas. Eso contribuiría a una tendencia a largo plazo de agitación política vinculada a China, derivada de la pérdida de empleos en el continente, que se remonta a las décadas de 1990 y 2000.

Bruselas está tratando de mejorar su posición comercial frente a Beijing. La UE quiere que Beijing limite la exportación de vehículos eléctricos híbridos y aumente las importaciones de productos europeos. El 9 de octubre, el jefe de comercio de la UE anunció que Beijing había acordado, en la "primera fase" de las negociaciones, reducir los aranceles sobre las importaciones europeas, facilitar las exportaciones de elementos de tierras raras (REE) a Europa y limitar las exportaciones chinas de autos híbridos.

El acuerdo podría incluir una reducción de aranceles chinos por valor de unos 250 millones de dólares sobre las exportaciones europeas, como dispositivos médicos, aceite de oliva, piezas de automóviles y calzado. Afirmó que el acuerdo "abre la posibilidad de reducir las exportaciones chinas [de vehículos híbridos] en más de la mitad" con respecto a las exportaciones proyectadas para los próximos cuatro años. En otras palabras, las exportaciones anuales de vehículos híbridos de China, en comparación con el año pasado, podrían aumentar si las proyecciones se incrementan.

Beijing afirmó que existía un entendimiento entre la UE y China sobre los vehículos híbridos, pero no confirmó el monto del límite. La publicación del 9 de octubre del jefe de comercio de la UE en redes sociales no mencionó la posibilidad de un aumento en las exportaciones de tecnología militar a China. Ambas partes presentaron el acuerdo de manera que resultara atractivo para sus electores.

La descripción de las negociaciones por parte del jefe de comercio de la UE, que podría calificarse de optimista, avivará el interés del público de la UE por un acuerdo a mitad de las negociaciones, lo que lo presionará para que logre un acuerdo más específico en la segunda fase. Como país autoritario, Beijing no sentirá una presión equivalente por parte de los votantes y los exportadores. Por lo tanto, el anuncio a mitad de las negociaciones fue, podría decirse, un error táctico por parte de la UE.

Como señaló Steven Lynch de la Cámara de Comercio Británica: "Cualquier intento de tomar medidas más duras corre el riesgo de ser interpretado como un abandono de las negociaciones antes de que estas hayan seguido su curso; una diplomacia muy inteligente por parte de China. … Beijing puede jugar a largo plazo, mientras que los gobiernos de Gran Bretaña y Europa enfrentan la presión de presentar resultados políticos rápidos".

Beijing contará con esta ventaja en la próxima ronda, a menos que se imponga un contrapeso, como la institucionalización de las "armas comerciales" propuestas por la UE. La disponibilidad de esta medida, o algo similar, será necesaria para disuadir las represalias de Beijing en materia de tierras raras (REE) en el contexto de cualquier intento futuro de la UE por detener la fuga de más tecnologías de doble uso hacia China.

Si se aprueba, la Comisión Europea podría activar la medida comercial sistémica propuesta por voto mayoritario, prohibiendo el acceso al mercado europeo a algunas o a todas las empresas chinas. La Comisión está integrada por un miembro de cada país de la UE. Los comisionados se enfocan en áreas temáticas específicas y no representan a sus países.

La activación de esta medida comercial por parte de la Comisión solo podría ser anulada por una mayoría calificada de los Estados miembros (la regla de la doble mayoría requiere al menos el 55 por ciento de los países que representen al menos el 65 por ciento de la población de la UE). Esta "mayoría calificada inversa" reduce los requisitos para que la UE tome medidas comerciales defensivas en comparación con la activación del instrumento anticoeerción ya existente, que nunca se ha utilizado.

Historias relacionadas

EE. UU. intensifica presión a China por sobreproducción industrial

EE. UU. intensifica presión a China por sobreproducción industrial

La activación del instrumento anticoeerción requiere una mayoría calificada. La mayoría calificada inversa propuesta evitaría que unos pocos países bajo la influencia de Beijing impidieran dicha activación.

Las armas comerciales de la UE propuestas son necesarias para la soberanía europea y la protección de su economía frente a las agresivas políticas comerciales de China. Como una de las tres principales economías mundiales, junto con Estados Unidos y China, y como uno de los mayores promotores de la democracia y los derechos humanos junto con Estados Unidos, la UE necesita más poder de negociación. Esto es fundamental para disuadir la expansión del poder comercial de China.

La reacción sistémica propuesta y las herramientas de diversificación de la cadena de suministro serán clave para proteger a la industria europea y limitar el porcentaje de un producto estratégico, como las tierras raras, que pueda obtenerse de países autoritarios poco confiables como China. En última instancia, ese porcentaje debería reducirse a cero.

Mientras tanto, la UE debería coordinarse mejor con otras democracias importantes para que su tecnología militar —y con ella la seguridad de sus democracias— no se sacrifique a cambio de un alivio de las restricciones sobre las tierras raras que el propio Beijing impuso.

Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de The Epoch Times.

La verdad pesa.

Por eso pocos se atreven a cargar con ella.

Investigar, verificar y publicar sin presiones requiere tiempo, recursos y determinación.

Miles de lectores hacen posible que sigamos informando con independencia.

Anders Corr es licenciado y máster en ciencias políticas por la Universidad de Yale (2001) y doctor en gobierno por la Universidad de Harvard (2008). Es socio principal de Corr Analytics Inc. y editor del Journal of Political Risk, y ha realizado una extensa investigación en Norteamérica, Europa y Asia. Sus libros más recientes son "La concentración del poder: institucionalización, jerarquía y hegemonía" (2021) y "Grandes potencias, grandes estrategias: el nuevo juego en el Mar de China Meridional" (2018).

Banner del boletín Epoch Opinión

Ideas que van más allá del titular.

Suscríbete al boletín de Epoch Opinión y recibe cada semana a los comentaristas que te llevan más allá de los titulares.

TE RECOMENDAMOS
ÚLTIMAS NOTICIAS