Cártel Jalisco Nueva Generación: los inicios de un imperio de extrema violencia

De los restos del Cártel del Milenio surgió una nueva organización que heredó sus rutas y contactos y que, bajo el mando de "el Mencho", convertiría a Jalisco en el centro de uno de los cárteles más violentos de México

Un miembro de la Fiscalía monta guardia cerca de un autobús en llamas en una de las principales avenidas, luego de que grupos del crimen organizado le prendieran fuego en respuesta a un operativo en Jalisco. (Foto de Ulises Ruiz / AFP vía Getty Images)/ Autobús en llamas. (Foto de Ulises RUIZ / AFP vía Getty Images)/ Vista de un muro (Foto de ENRIQUE CASTRO/AFP vía Getty Images)
Un miembro de la Fiscalía monta guardia cerca de un autobús en llamas en una de las principales avenidas, luego de que grupos del crimen organizado le prendieran fuego en respuesta a un operativo en Jalisco. (Foto de Ulises Ruiz / AFP vía Getty Images)/ Autobús en llamas. (Foto de Ulises RUIZ / AFP vía Getty Images)/ Vista de un muro (Foto de ENRIQUE CASTRO/AFP vía Getty Images)
22 de agosto de 2026, 11:32 p. m.
| Actualizado el22 de agosto de 2026, 11:36 p. m.

Jalisco es tierra de tequila, mariachi y algunos de los paisajes más reconocibles de México. Pero también ocupa una posición estratégica en el occidente del país, conectada con puertos, carreteras y corredores del Pacífico. En ese escenario, y entre los restos de una organización criminal debilitada, nació otra estructura que terminaría llevando el nombre de Jalisco por el mundo: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo define con claridad: es "una de las organizaciones de narcotráfico más violentas y prolíficas", que ha "inundado" el país con fentanilo y metanfetamina, causando innumerables muertes por sobredosis.

Opera laboratorios clandestinos en México, donde fabrica drogas ilícitas que después transporta a casi 50 estados de Estados Unidos mediante extensas redes de distribución. Está presente en al menos 40 naciones, sostenido por una estructura descentralizada de células y redes financieras que le permite seguir operando incluso después de la caída de sus principales jefes.

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Su origen se ubica precisamente en una caída. La fragmentación del Cártel del Milenio abrió el camino a la formación del CJNG, que desde Jalisco comenzó a expandirse hacia otros estados mexicanos, entre ellos Michoacán y Colima, antes de extender sus redes mucho más allá de sus fronteras.

Dónde y cómo surgió el CJNG

Para entender de dónde salió el Cártel Jalisco Nueva Generación hay que retroceder unos años y mirar primero hacia Michoacán.

Allí había prosperado el Cártel del Milenio, también conocido como el grupo de Los Valencia, una familia encabezada durante años por Armando Valencia Cornelio. Su historia estaba muy ligada a la tierra: varios de sus integrantes habían tenido presencia en zonas aguacateras como Uruapan y Tancítaro, hasta el punto de que la prensa llegó a llamarlos "el Cártel del Aguacate" y "los Reyes del Aguacate". Pero detrás de aquella apariencia rural funcionaba ya una organización dedicada al tráfico internacional de drogas.

Dentro de aquel mismo entramado apareció otra familia que después sería decisiva: los González Valencia. Eran Los Cuinis. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sitúa su aparición en los años noventa como una facción del propio Cártel del Milenio. Entre sus principales figuras estaban los hermanos Abigael, José y Gerardo González Valencia. Con el tiempo, aquella rama familiar se convertiría en una de las principales estructuras financieras y logísticas del futuro CJNG.

Los Valencia no eran un grupo estrictamente michoacano. A finales de los noventa ya funcionaban como un puente mexicano para grandes cargamentos procedentes de Colombia.

En 1999, la Operación Millennium, una investigación coordinada entre autoridades de Estados Unidos y Colombia, dejó al descubierto una red internacional encabezada por el colombiano Alejandro Bernal Madrigal, “Juvenal”, en la que también aparecía Fabio Ochoa Vásquez, antiguo dirigente del Cártel de Medellín. La red era señalada por mover entre 20 y 30 toneladas de cocaína al mes hacia Estados Unidos y Europa. En ese esquema aparecía Armando Valencia como el principal transportista de las drogas de Bernal hacia Estados Unidos.

<em>Foto de archivo de noviembre de 1999 del presunto narcotraficante colombiano Fabio Ochoa tras su arresto en Bogotá, Colombia. Ochoa, de 43 años, antiguo lugarteniente del fallecido capo Pablo Escobar, fue condenado en mayo de 2003 por participar en una red de contrabando de cocaína. (Javier Casella /AFP vía Getty Images)</em>Foto de archivo de noviembre de 1999 del presunto narcotraficante colombiano Fabio Ochoa tras su arresto en Bogotá, Colombia. Ochoa, de 43 años, antiguo lugarteniente del fallecido capo Pablo Escobar, fue condenado en mayo de 2003 por participar en una red de contrabando de cocaína. (Javier Casella /AFP vía Getty Images)

Su grupo tampoco operaba solo dentro de México. Los Valencia terminaron integrados en la gran alianza criminal que las autoridades estadounidenses llamaban La Federación: una cooperación entre organizaciones que compartían rutas, contactos y mercados. Allí coincidieron figuras como Joaquín “el Chapo” Guzmán, Ismael “el Mayo” Zambada, Juan José Esparragoza, los hermanos Beltrán Leyva, Ignacio “Nacho” Coronel y Armando Valencia Cornelio.

Su fama, según informes del medio de noticias El Universal, era "ejecutar a servidores públicos y amenazar de muerte a otros". Dentro de ese universo es donde comenzaría a ascender un líder que años después eclipsó a buena parte de sus antiguos jefes: Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “el Mencho”.

Originario de Naranjo de Chila, Aguililla, Michoacán, Nemesio Oseguera Cervantes ya estaba metido de lleno en el narcotráfico desde los años noventa. Fue condenado en el Distrito Norte de California por conspiración para distribuir heroína y cumplió casi tres años de prisión, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. "Tras su liberación, Oseguera Cervantes regresó a México y retomó el narcotráfico", añadió.

InSight Crime sostiene que Oseguera trabajó como policía en Cabo Corrientes y Tomatlán, Jalisco, antes de abandonar la corporación y entrar al Cártel del Milenio. Allí habría trabajado en la red de sicarios que protegía a Armando Valencia Cornelio, y posteriormente se vinculó a un bloque del Milenio aliado con "el Nacho".

El 15 de agosto de 2003 ocurriría la primera fragmentación del Milenio. Armando Valencia Cornelio, alias "Juanito", se reunía en un restaurante con otros narcotraficantes cuando fue detenido, junto con Arturo Peña Muñoz, principal líder del narcotráfico de Nuevo León y expolicía ministerial de Tamaulipas. El procurador Macedo de la Concha dijo que antes de su captura se tenía información de que el grupo preparaba ejecuciones contra funcionarios.

Su captura abrió el problema que acompaña a casi todos los grandes cárteles cuando cae el capo: quién se queda con los hombres, las rutas y los contactos.

<em>Óscar Orlando Nava Valencia, alias "el Lobo", presentado ante la prensa junto con otros presuntos integrantes del Cártel de Los Valencia en  la Procuraduría General de la República, en la Ciudad de México, el 30 de octubre de 2009. (Alfredo Estrella/AFP vía Getty Images)</em>Óscar Orlando Nava Valencia, alias "el Lobo", presentado ante la prensa junto con otros presuntos integrantes del Cártel de Los Valencia en  la Procuraduría General de la República, en la Ciudad de México, el 30 de octubre de 2009. (Alfredo Estrella/AFP vía Getty Images)

El relevo quedó en manos de su sobrino Óscar Orlando Nava Valencia, “el Lobo”. La Secretaría de la Defensa Nacional señala que asumió el liderazgo después de la detención de Armando y continuó coordinando cargamentos de cocaína procedentes de Centro y Sudamérica que llegaban al puerto de Manzanillo, Colima, antes de avanzar hacia la frontera estadounidense.

Para entonces, "el Mencho", como jefe de plaza en Puerto Vallarta, con hombres bajo su mando, controlaba actividades locales y ayudaba al Milenio en conflictos con grupos rivales, según un testimonio posterior de "el Lobo" en Estados Unidos, citado por la prensa local.

Oscar Orlando Nava Valencia (C), alias "el Lobo", y otros presuntos miembros del cártel de Los Valencia, presentados en una conferencia de prensa en la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México, el 30 de octubre de 2009. (ALFREDO ESTRELLA/AFP vía Getty Images)Oscar Orlando Nava Valencia (C), alias "el Lobo", y otros presuntos miembros del cártel de Los Valencia, presentados en una conferencia de prensa en la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México, el 30 de octubre de 2009. (ALFREDO ESTRELLA/AFP vía Getty Images)

A continuación el Milenio siguió perdiendo piezas. El 28 de octubre de 2009, las fuerzas mexicanas detuvieron a "el Lobo" en Tlajomulco de Zúñiga y en 2011 fue extraditado a Estados Unidos. Su carrera criminal terminó con una condena federal de 25 años de prisión por conspiración vinculada a un cargamento de 3100 kilos de cocaína.

<em>Convoy militar protege el vehículo del Servicio Médico Forense que presuntamente trasladaba los restos de Ignacio "Nacho" Coronel, en Guadalajara, el 30 de julio de 2010. El dirigente del Cártel de Sinaloa murió durante un operativo del Ejército cuando intentaba escapar. (Javier Hoyos/AFP vía Getty Images)</em>Convoy militar protege el vehículo del Servicio Médico Forense que presuntamente trasladaba los restos de Ignacio "Nacho" Coronel, en Guadalajara, el 30 de julio de 2010. El dirigente del Cártel de Sinaloa murió durante un operativo del Ejército cuando intentaba escapar. (Javier Hoyos/AFP vía Getty Images)

A esas capturas se sumó otro golpe decisivo: la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel en 2010. Como una figura central del Cártel de Sinaloa en el occidente del país, Coronel había servido de enlace con estructuras del Milenio. Con los viejos mandos presos o muertos, lo que quedaba del Milenio comenzó a fracturarse.

<em>Ignacio "Nacho" Coronel, del Cártel de Sinaloa, en una fotografía de la Secretaría de Defensa Nacional de México en la Ciudad de México, el 29 de julio de 2010, tras su muerte durante una operación militar en Zapopan, Jalisco. (Omar TORRES/AFP vía Getty Images)</em>Ignacio "Nacho" Coronel, del Cártel de Sinaloa, en una fotografía de la Secretaría de Defensa Nacional de México en la Ciudad de México, el 29 de julio de 2010, tras su muerte durante una operación militar en Zapopan, Jalisco. (Omar TORRES/AFP vía Getty Images)

Y de esos restos surgió una nueva organización.

La DEA sitúa la formación del Cártel Jalisco Nueva Generación alrededor del año 2011, con remanentes del Cártel del Milenio, que había estado afiliado al de Sinaloa.

El 20 de septiembre de 2011, en Boca del Río, Veracruz, fue probablemente la primera gran “presentación pública” del grupo. Hombres armados bloquearon una avenida y abandonaron 35 cadáveres frente a automovilistas. Poco después apareció un video de "Los Matazetas", nombre con el que se presentó entonces el grupo, anunciando una ofensiva contra Los Zetas.

<em>Vista general del lugar donde fueron hallados 35 cadáveres en el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, en Boca del Río, Veracruz, el 20 de septiembre de 2011. (STR/AFP vía Getty Images)</em>Vista general del lugar donde fueron hallados 35 cadáveres en el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, en Boca del Río, Veracruz, el 20 de septiembre de 2011. (STR/AFP vía Getty Images)

Estudios especializados sitúan este episodio como el debut público del CJNG como tal. Y al mes siguiente, el CJNG apareció vinculado, al menos en parte, a la aparición de otros 42 cadáveres encontrados en dos días.

Entre quienes encabezaron el nuevo cártel estaban "el Mencho" y Erick Valencia Salazar, “el 85”, otro antiguo miembro del Milenio, identificado por el Departamento de Justicia como cofundador del CJNG.

<em>Un integrante de la Marina de México muestra a la prensa armas incautadas al grupo "Matazetas" en la Ciudad de México, el 7 de octubre de 2011. Un día antes, la Marina había informado el hallazgo de 32 cadáveres en tres viviendas, después de que decenas de cuerpos fueran abandonados en una carretera el mes anterior. (Ronaldo Schemidt/AFP vía Getty Images)</em>Un integrante de la Marina de México muestra a la prensa armas incautadas al grupo "Matazetas" en la Ciudad de México, el 7 de octubre de 2011. Un día antes, la Marina había informado el hallazgo de 32 cadáveres en tres viviendas, después de que decenas de cuerpos fueran abandonados en una carretera el mes anterior. (Ronaldo Schemidt/AFP vía Getty Images)

La propaganda del grupo obtuvo una respuesta inmediata del Gobierno. Tras detener en Veracruz a ocho presuntos integrantes que se identificaron como "Matazetas", la Secretaría de Marina advirtió que "sólo se trata de otro grupo del crimen organizado".

"No habrá acción ni propaganda criminal que repliegue la acción de Estado", sentenció.

A continuación, el 9 de marzo de 2012, "el 85" fue capturado en Zapopan. El arsenal encontrado junto a él reveló el perfil militar del nuevo grupo: Defensa reportó 37 armas largas, entre ellas 19 fusiles AR-15 con lanzagranadas, dos ametralladoras y dos fusiles Barrett, además de granadas y alrededor de 69,000 cartuchos.

Según la Secretaría de la Defensa, "el 85" incluso intentó lanzar una granada contra los militares; esta explotó y lo hirió en una mano. Durante la operación, integrantes del CJNG incendiaron vehículos y levantaron bloqueos en Guadalajara, tratando de obstaculizar su captura.

<em>Soldados mexicanos escoltan a Erick Valencia Salazar, alias "el 85", presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, durante su presentación ante la prensa el 12 de marzo de 2012 en la Ciudad de México. Valencia fue detenido el 9 de marzo durante un operativo militar en Guadalajara. (Yuri Cortez/AFP vía Getty Images)</em>Soldados mexicanos escoltan a Erick Valencia Salazar, alias "el 85", presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, durante su presentación ante la prensa el 12 de marzo de 2012 en la Ciudad de México. Valencia fue detenido el 9 de marzo durante un operativo militar en Guadalajara. (Yuri Cortez/AFP vía Getty Images)

El presidente Felipe Calderón reaccionó públicamente diciendo: "Jalisco no se va a dejar".

No empezaron desde cero. Heredaron hombres que ya conocían el negocio, rutas que conectaban el Pacífico con Estados Unidos, vínculos con Sudamérica, experiencia en metanfetamina, corrupción y una red familiar —Los Cuinis— capaz de mover y lavar dinero.

De la caída de un cartel nació otro y los nuevos líderes también comenzaron a caer. Esta vez, el nuevo grupo no conservaría el nombre de una familia. Tomaría el del territorio desde el que comenzó a crecer: Jalisco.

Los Cuinis

Los Cuinis no desaparecieron cuando nació el CJNG. Siguieron funcionando como una red propia, estrechamente ligada al nuevo cártel por negocios, lavado de dinero y lazos familiares. El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) llegó a definirlos como "la principal red de apoyo financiero a las actividades de narcotráfico del CJNG".

Pero su cúpula fue siendo desmantelada poco a poco.

Abigael González Valencia, “el Cuini”, jefe de Los Cuinis y cuñado de “el Mencho”, fue detenido en México en febrero de 2015. Pasó después una década preso y litigando contra su extradición, hasta que el 12 de agosto de 2025 México lo entregó a Estados Unidos. El DOJ lo identifica todavía como uno de los líderes de Los Cuinis, a los que atribuye el tráfico de múltiples toneladas de cocaína desde Sudamérica, a través de México hacia Estados Unidos.

Su hermano, Gerardo González Valencia, “Lalo”, siguió otro camino. Fue detenido en Uruguay en 2016, extraditado a Estados Unidos en 2020 y se declaró culpable en 2022. En julio de 2023 recibió cadena perpetua por su papel en una red internacional que enviaba cocaína desde Sudamérica hacia México y Estados Unidos.

Otro hermano, José González Valencia, fue detenido en Brasil, extraditado a Estados Unidos y se declaró culpable. En junio de 2025 fue condenado a 30 años de prisión. El propio DOJ lo identifica como cofundador de Los Cuinis y un alto integrante del entramado asociado al CJNG.

Mientras los Cuinis perdían uno a uno a sus principales jefes, su red financiera y familiar quedaba cada vez más entrelazada con la estructura del CJNG. El vínculo era tan estrecho que, en 2018, el DOJ explicó que el CJNG había prosperado en buena medida precisamente gracias a esa relación.

<em>Un convoy de vehículos del Ejército mexicano patrulla el 23 de abril de 2021 por los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado, entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). (Enrique Castro/AFP vía Getty Images)</em>Un convoy de vehículos del Ejército mexicano patrulla el 23 de abril de 2021 por los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado, entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). (Enrique Castro/AFP vía Getty Images)

 "El Mencho" se consolida en el poder

El Cártel Jalisco Nueva Generación creció bajo el mando de Nemesio Oseguera Cervantes, “el Mencho”. Con el respaldo de Los Cuinis, comenzó a disputar rutas y redes de distribución de droga en Jalisco, Nayarit y Colima, y desde allí fue ampliando su radio de acción.

Esa capacidad para defender su territorio y proteger a sus dirigentes quedó expuesta a fines de agosto de 2012. Jalisco sufrió decenas de narcobloqueos, con vehículos incendiados en Guadalajara y carreteras del estado. Las primeras versiones hablaron incluso de la captura del Mencho, algo que después fue negado oficialmente.

<em>Un autobús incendiado por grupos del crimen organizado en respuesta a un operativo en Jalisco. (Ulises RUIZ / AFP vía Getty Images)</em>Un autobús incendiado por grupos del crimen organizado en respuesta a un operativo en Jalisco. (Ulises RUIZ / AFP vía Getty Images)

Los bloqueos no fueron aleatorios. El secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Luis Carlos Nájera, explicó posteriormente que al menos 22 habían servido para impedir que las fuerzas acudieran al operativo y facilitar la huida de Oseguera.

Para entonces, la violencia del nuevo cártel empezaba a alcanzar también a figuras del propio Gobierno estatal. En marzo de 2013, el CJNG fue responsabilizado del asesinato de José de Jesús Gallegos Álvarez, recién nombrado secretario de Turismo de Jalisco. Fue uno de los primeros homicidios de alto perfil atribuidos al entorno del CJNG en esa etapa.

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Pero la expansión no se medía únicamente en bloqueos, asesinatos de alto perfil o territorios disputados. También empezaba a dejar víctimas menos visibles. Detrás de las rutas, las toneladas de droga y la expansión territorial comenzaron a aparecer historias de personas que no volvieron a casa y familias que todavía buscan saber qué ocurrió con ellas.

Estados Unidos sostuvo que bajo el mando de Oseguera el CJNG recurrió a la “violencia extrema, corrupción y extorsión” para ganar territorio y consolidar su presencia en México. La expansión fue tal que para marzo de 2014, un gran jurado federal estadounidense ya acusaba a “el Mencho” y a su cuñado Abigael González Valencia, jefe de Los Cuinis, de ser los principales dirigentes de una empresa criminal continua.

<em>Un muro acribillado a balazos con las iniciales del grupo Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a la entrada de la comunidad de Aguililla, en Michoacán, México, el 23 de abril de 2021. (ENRIQUE CASTRO/AFP vía Getty Images)</em>Un muro acribillado a balazos con las iniciales del grupo Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) a la entrada de la comunidad de Aguililla, en Michoacán, México, el 23 de abril de 2021. (ENRIQUE CASTRO/AFP vía Getty Images)

Con el tiempo, esa combinación de violencia y corrupción dejaría al descubierto una dimensión todavía más grave: la colaboración de agentes del Estado con el propio cártel.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos documentó en Veracruz casos de desaparición forzada en los que policías estatales detuvieron a las víctimas y las entregaron a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, "quienes las privaron de la vida". Algunas fueron trasladadas incluso en vehículos vinculados a las propias autoridades.

Bernardo Benítez Herrera, padre de uno de los jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca en 2016, lo resumió años después frente al gobernador de Veracruz:

“Señor gobernador, recibió un estado con instituciones dinamitadas, con funcionarios que trabajan en el crimen organizado. Frente a esto, caminar con las víctimas, solo lo puede hacer cortando de tajo, haciendo justicia, diciendo la verdad, pero no la verdad a medias, sino que toda la verdad”.

Esta historia continuará con la sucesiva expansión del Cartel de Jalisco Nueva Generación.


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