Continuación del artículo Cártel Jalisco Nueva Generación: los inicios de un imperio criminal de extrema violencia.
Nemesio Oseguera Cervantes, “el Mencho”, convirtió al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en una organización capaz de extender sus redes desde Jalisco hacia buena parte de México y mucho más allá de sus fronteras.
En 2025, la DEA situaba al CJNG con presencia significativa en 22 de los 32 estados del país, mientras sus redes se extendían a más de 40 países.
Mientras el padre dirigía la expansión del cártel, a su lado fue creciendo la nueva generación. Su hijo Rubén Oseguera González, alias el Menchito, quien nació en California, fue ganando espacio en esa estructura delictiva hasta convertirse en su segundo al mando, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).

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Por la vía materna estaría ligado a Los Cuinis. Abigael González Valencia, hermano de su presunta madre, Rosalinda González Valencia, ha sido señalado por las autoridades estadounidenses como líder de esa organización, estrechamente aliada al CJNG.
Entre 2007 y 2017, el Menchito dirigió una organización internacional responsable de introducir a Estados Unidos grandes cantidades de cocaína y metanfetamina desde México; además, supervisó la producción de metanfetamina y llegó a dirigir personalmente la distribución de grandes cargamentos de cocaína, de acuerdo con los archivos del DOJ.
El fiscal general estadounidense, Merrick B. Garland, afirmó que Oseguera González utilizó “el asesinato, el secuestro y la tortura para convertir el cártel en un autodenominado ‘imperio’ mediante la fabricación de fentanilo y la inundación de Estados Unidos con cantidades masivas de drogas letales”. Garland añadió que el fentanilo “es la amenaza de drogas más mortífera a la que jamás se ha enfrentado Estados Unidos”.
Hacia 2013, según los archivos del DOJ, Oseguera González buscaba introducir al CJNG en el negocio del fentanilo mediante la fabricación de pastillas falsas de oxicodona. Un testigo recordó que hablaba de “construir un imperio con... fentanilo”.
También creó su propio grupo de sicarios, las “Fuerzas Especiales del Alto Mando”, equipado con armas calibre .50, granadas de 40 milímetros y otros dispositivos destructivos. Algunas de esas armas llevaban pintadas las siglas CJNG y un patrón de camuflaje utilizado por sus hombres.
El 30 de enero de 2014, “el Menchito” fue detenido en México por portación de armas de uso exclusivo del Ejército, delitos contra la salud y operaciones con recursos de procedencia ilícita, informaron posteriormente las autoridades de México. Permaneció casi un año preso, hasta que un juez federal ordenó su libertad el 1 de enero de 2015.
Del derribo de un helicóptero a la captura del Menchito
Las autoridades de México iniciaron el 1 de mayo de 2015 la Operación Jalisco, mediante un operativo conjunto en Jalisco y Colima con participación del Ejército, la Marina, la Procuraduría General de la República (PGR), la Policía Federal y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional.Ese mismo día quedó expuesta la capacidad de fuego de la estructura que dirigía el Menchito.
El DOJ relató que Oseguera González “ordenó a sus subordinados derribar un helicóptero militar mexicano para poder evitar su captura por las fuerzas del orden mexicanas”. A bordo viajaban 18 soldados y policías y “al menos nueve personas murieron”.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó entonces que un helicóptero Cougar había sido alcanzado por disparos mientras volaba sobre un grupo de vehículos con personas armadas en la ruta Casimiro Castillo-Villa Purificación, en Jalisco. En ese primer balance, tres personas habían sido dadas por muertas en medio de varios heridos.
Según el DOJ, los hombres de Oseguera González utilizaron una granada propulsada por cohete de fabricación iraní y un arma calibre .50 alimentada por cinta. “Ambas armas estaban pintadas con las siglas ‘CJNG’ y un patrón de camuflaje de píxeles exclusivo de los sicarios de Oseguera González”.
La secretaría de Gobernación de México explicó posteriormente que el operativo buscaba neutralizar objetivos prioritarios, restringir las capacidades logísticas y operativas del CJNG y disminuir su estructura financiera.
La respuesta del cártel fue inmediata. El episodio derivó en bloqueos, incendios y ataques simultáneos.
“El estado de Jalisco vivió una jornada intensa de violencia extrema, con un total de 39 bloqueos”, señaló Gonzalo Sánchez García, vocero del Gobierno de Jalisco, que dejaron al menos siete muertos, 15 heridos y diversos daños, según información del acuerdo del Congreso del país instando al gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, para que atendiera la violencia en el estado.
Una ofensiva estadounidense contra el cártel había comenzado apenas unas semanas antes. El 8 de abril de 2015, el Departamento del Tesoro sancionó al CJNG, a los Cuinis, al Mencho” y a su cuñado Abigael González Valencia. La medida bloqueó los bienes y cuentas bajo jurisdicción estadounidense y prohibió, salvo autorización, las transacciones de ciudadanos y empresas de Estados Unidos con ellos.
John E. Smith, entonces director interino de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), describió al CJNG como “una de las organizaciones de narcotráfico más poderosas de México” y afirmó que las sanciones buscaban “desarticular significativamente las actividades de sus líderes”.
Después del ataque al helicóptero, Oseguera González, a sus 25 años, fue detenido en el municipio de Zapopan por cargos locales, según un comunicado del 22 de junio de 2015 de la Secretaría de Gobernación del país.
Se movía con “muy bajo perfil”, no llevaba escolta y fue identificado mientras circulaba en un vehículo. Según el comunicado, la captura se realizó sin efectuar un solo disparo.
El DOJ añadió posteriormente que, al verse rodeado, Oseguera González blandió un arma de asalto y un lanzagranadas y exigió que lo dejaran en libertad.
Una de aquellas armas llevaba pintadas las siglas CJNG y tres de sus alias: Menchito, 02” y Jr.
De la captura a la extradición: cae el Menchito
La nueva captura también abrió una batalla judicial. Tras su detención en junio, una jueza ordenó nuevamente su libertad. La PGR apeló y logró revertir la decisión. El 13 de agosto de 2015, el Menchito fue trasladado al penal federal de máxima seguridad del Altiplano con cargos de la PGR por delincuencia organizada y cohecho, tras la suspensión de cargos por la presunta desaparición de dos personas en Michoacán.La prisión no lo apartó de inmediato del cártel. Según el Departamento de Justicia, durante los casi cinco años que permaneció preso siguió participando en operaciones de narcotráfico y autorizando la compra de armas y dispositivos destructivos.
El DOJ y el departamento del Tesoro reclamaban su extradición. Después de que varios amparos de su defensa retrasaron la entrega, tras rechazar las últimas objeciones judiciales, México lo entregó a Estados Unidos a petición de Washington el 20 de febrero de 2020.
El entonces secretario de Seguridad del país del presidente Andrés Manuel López Obrador, Alfonso Durazo, explicó que la operación fue encabezada por la FGR con autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La entrega fue inmediata. The Washington Post (WP) difundió que tras la decisión judicial, las autoridades mexicanas trasladaron al Menchito en helicóptero hasta un aeródromo del norte del país y, menos de una hora después, era trasladado en avión hacia al aeropuerto de Dulles, en Washington.
La violencia del CJNG contra figuras públicas y de seguridad
El 21 de mayo de 2018, un comando atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) atacó en Guadalajara a Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, el secretario del Trabajo de Jalisco y antiguo fiscal general del estado. Aunque sobrevivió al atentado, resultó herido, así como cuatro civiles y tres policías. Después del ataque se registraron bloqueos, vehículos incendiados y otros hechos violentos en distintos puntos de la zona metropolitana de Guadalajara.Dos años después, la violencia del CJNG alcanzó a uno de los principales cargos de seguridad de la capital del país. La mañana del 26 de junio de 2020, Omar García Harfuch, quien era secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, fue atacado por un grupo fuertemente armado cuando circulaba por la zona del Paseo de la Reforma, en Lomas de Chapultepec, según la SSPC y la Fiscalía General de Justicia.
García Harfuch recibió varios impactos de bala y sobrevivió. En el ataque murieron dos integrantes de su equipo de seguridad y una mujer que transitaba por la zona. “Fuimos cobardemente atacados por el CJNG”, declaró el secretario.
Golpes contra la cúpula y cadena perpetua para el Menchito
Mientras el Mencho seguía prófugo y el Menchito permanecía en prisión, varios miembros de su círculo familiar y antiguos dirigentes del CJNG fueron cayendo.La hija del Mencho, Jessica Johanna Oseguera González, fue condenada en 2021 en Estados Unidos a 30 meses de prisión por "prestar apoyo material al CJNG". El mismo año su esposa, Rosalinda, fue detenida en México e incluida después entre los 32 “objetivos relevantes” del CJNG capturados junto con otros familiares y operadores de la organización, en operativos coordinados de la FGR, estados y fiscalías de justicia.
Entre los dirigentes estaba Erick Valencia Salazar, “el 85”, identificado por las autoridades como cofundador del CJNG. La secretaría de la Defensa Nacional informó que el ejército lo había detenido en Zapopan en marzo de 2012. Tras recuperar la libertad, volvió a ser capturado el 4 de septiembre de 2022, esta vez con una orden provisional de detención con fines de extradición a Estados Unidos, dijo la SSPC.
El 27 de febrero de 2025, “el 85” fue transferido a Estados Unidos junto con otros dirigentes reclamados por las autoridades de Estados Unidos. El DOJ precisó posteriormente que su traslado desde México se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional de México.
Pero uno de los golpes más duros contra el círculo familiar del Mencho había comenzado meses antes. El DOJ informó el 20 de septiembre de 2024 que un jurado federal declaró culpable a Rubén Oseguera González, el Menchito, hijo del líder del CJNG, por tráfico internacional de drogas y delitos relacionados con armas de fuego.
Y el 7 de marzo de 2025 fue sentenciado a cadena perpetua con más 30 años consecutivos de prisión y el decomiso de más de 6000 millones de dólares procedentes del narcotráfico.
“La palabra líder narco se usa mucho, pero ese es usted”, declaró la jueza Beryl Howell al dictar la sentencia, según La Jornada. “Usted admite mucha violencia, ordenando más de 100 asesinatos, algunos de los cuales usted cometió. El volumen de drogas que usted manejó… sacude la mente”, añadió.
La fiscal general Pamela Bondi afirmó que Oseguera González había contribuido a convertir al CJNG en una “brutal organización terrorista” y aseguró que “ahora pasará su vida entre rejas”.
Estados Unidos designa al CJNG como organización terrorista y estrecha el cerco
En medio de esa ofensiva judicial, las autoridades estadounidenses dieron un paso de mayor alcance contra toda la organización. El 20 de febrero de 2025, el Departamento de Estado designó al CJNG como una Organización Terrorista Extranjera y como Terrorista Global Especialmente Designada.La decisión llegaba casi diez años después de que el Departamento del Tesoro hubiera sancionado al cártel como organización dedicada al narcotráfico y ampliaba considerablemente las herramientas legales y financieras de Estados Unidos contra el grupo.
Pero los golpes también continuaron sobre la estructura histórica y financiera vinculada al CJNG. En junio de 2025, José González Valencia, uno de los principales dirigentes y cofundadores de Los Cuinis, fue condenado en Estados Unidos a 30 años de prisión por su participación en una conspiración internacional de narcotráfico.
El Departamento de Justicia recordó entonces que Los Cuinis "financió la fundación y el crecimiento del CJNG".
El golpe a los líderes adquirió una dimensión especialmente simbólica el 7 de abril de 2026. El 85 se declaró culpable ante la justicia estadounidense de conspirar para distribuir cocaína destinada a entrar ilegalmente en Estados Unidos.
La declaración de culpabilidad cerraba, al menos judicialmente, el recorrido de uno de los dirigentes que estuvo en los orígenes del cártel y que había sido perseguido durante más de una década por las autoridades mexicanas y estadounidenses.
22 de febrero de 2026 — Muere el Mencho
El 22 de febrero de 2026 se reportó que Nemesio Rubén Oseguera Cervantes murió después de resultar gravemente herido durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, cuyo objetivo era detenerlo. La Secretaría de la Defensa Nacional informó que la operación fue preparada con trabajos de Inteligencia Militar Central, del Centro Nacional de Inteligencia y de la Fiscalía General de la República, y que participaron Fuerzas Especiales del Ejército, aeronaves de la Fuerza Aérea y de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional.El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, explicó que la operación comenzó a cerrarse el 20 de febrero, cuando Inteligencia Militar localizó a un hombre cercano a una de las parejas sentimentales del Mencho y siguió sus movimientos hasta un inmueble de Tapalpa. Al día siguiente, después de que la mujer abandonara la casa, las autoridades obtuvieron información de que Nemesio Oseguera permanecía allí acompañado por su círculo de seguridad.
Desde ese escondite, el jefe del CJNG coordinaba bloqueos e incendios y ofrecía 20,000 pesos por cada militar asesinado, señaló Trevilla. Detalló que las Fuerzas Especiales cercaron la zona, pero el Mencho y sus escoltas lograron internarse en el bosque. Cuando fueron localizados entre la maleza, el grupo abrió fuego.
Entre las armas que portaban había lanzacohetes, aunque no llegaron a utilizarlos. Durante el enfrentamiento alcanzaron un helicóptero militar, que tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Sayula.
En el enfrentamiento, el Mencho y dos de sus escoltas resultaron heridos. Fueron evacuados en helicóptero para recibir atención médica, y fue informado que los tres murieron durante el trayecto.
La difusión de la muerte del Mencho desató una oleada de violencia en distintas regiones del país. El Gabinete de Seguridad contabilizó 252 bloqueos en 20 estados, además de incendios de vehículos y ataques contra gasolineras y comercios. Para las 20:00 horas, 229 bloqueos ya habían sido retirados, según la SSPC.
El Gobierno reforzó Jalisco con otros 2500 militares, que se sumaron a los cerca de 7000 ya desplegados en el estado. Trevilla presentó la operación en una conferencia de prensa como una demostración de fuerza del Estado: "¿Qué es lo que se demostró? La fortaleza del Estado mexicano, de eso no hay duda".
A su vez, la Secretaría de Relaciones Exteriores defendió el operativo como un intento de detener a "uno de los criminales más buscados en nuestro país y a nivel internacional" y sostuvo que, tras contener las reacciones violentas, había prevalecido "el Estado de derecho".
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó 70 detenidos en siete estados y 27 agresiones armadas contra las autoridades. Definió los hechos como "reacciones criminales coordinadas". Para entonces, el Gobierno aseguraba que ya no quedaban bloqueos activos en las carreteras federales.
La muerte del Mencho abrió la cuestión de quién asumiría el mando del CJNG.
En junio de 2026, García Harfuch señaló a Juan Carlos Valencia González, alias el 03 o el Pelón, como "uno de los líderes regionales más fuertes" surgidos de la organización.
El 23 de julio, el Departamento del Tesoro fue mas lejos e identificó al Pelón, hijastro del Mencho, como el nuevo líder del CJNG. Por su parte la DEA, citando documentos judiciales, el 5 de agosto también afirmó que había asumido el papel de máximo dirigente del CJNG tras la muerte de su padrastro.
Ese mismo día, Estados Unidos elevó a 25 millones de dólares la recompensa por información que condujera a su captura o condena.
El 4 de septiembre de 2026, el Gobierno mexicano dio un paso más. Preguntado expresamente sobre si coincidía con Estados Unidos en que Valencia González era ya el líder del CJNG, Harfuch respondió que sí y confirmó que el Pelón tiene una orden de extradición y doble nacionalidad.
Todo ello muestra que la muerte del Mencho no desarticuló al Cártel Jalisco Nueva Generación. La organización conservó dirigentes regionales, grupos armados y capacidad de reclutamiento.
El siguiente artículo seguirá ese rastro: cómo incorpora nuevos miembros y cómo extendió su presencia dentro y fuera de México.

























