Las autoridades de inmigración detuvo al piloto de una lancha rápida que volcó en el puerto de Nueva York, causando la muerte de una bebé de 5 meses y de su madre, tras confirmar que se encontraba en Estados Unidos de manera ilegal.
Manuel Ernesto Hernández-Umana, de 46 años, de Manville, Nueva Jersey, enfrenta cargos federales relacionados con el incidente ocurrido el 8 de agosto cerca de la Estatua de la Libertad. Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional indicaron que mintió a un oficial de la frontera y dijo tener ciudadanía estadounidense cuando cruzó a Texas desde México en 2007.
Los agentes lo detuvieron tras su liberación bajo fianza en el proceso penal, en el que se le acusa de causar la muerte de Antonella García, de 5 meses, y de Sara Sánchez, de 27 años, debido a conducta indebida o negligencia.
Los fiscales alegan que Hernández-Umana no contaba con una licencia de la Guardia Costera y les dijo a los investigadores que había tomado prestada la embarcación personal de un amigo. Según la denuncia, no conocía las normas básicas de seguridad.

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La embarcación Yamaha AR210 de 21 pies transportaba a 14 personas, excediendo su capacidad de 10, pero volcó y se hundió durante un giro en U en aguas agitadas. El recorrido comenzó alrededor de las 7 p. m. La embarcación volcó más de tres horas después.
Las 14 personas a bordo cayeron al agua. Once pasajeros y Hernández-Umana sobrevivieron. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y equipos de la Guardia Costera recuperaron los cuerpos del bebé y de la mujer; a ambos se les practicó reanimación cardiopulmonar antes de que se les declarara fallecidos en un hospital de Brooklyn.
Los fiscales indicaron que Hernández-Umana conducía la embarcación a pesar de no contar con una credencial de marinero mercante ni con un certificado de inspección válido, y agregaron que el tamaño y el tipo de la embarcación la hacían inadecuada para viajes de pasajeros remunerados. Sabía que el bebé se encontraba a bordo sin un dispositivo de flotación personal, y no había dispositivos para niños o bebés en la embarcación, señalaron.
“Las regulaciones federales y los protocolos de seguridad marítima existen para proteger la vida y el bienestar de los pasajeros en embarcaciones comerciales”, dijo el fiscal federal Jamie McDonald. "El acusado presuntamente hizo caso omiso de esas regulaciones al transportar a clientes que pagaban en una embarcación comercial sin las licencias adecuadas, al sobrecargar la embarcación y al aceptar a una pasajera de cinco meses de edad, sin que hubiera chalecos salvavidas para bebés a bordo. Lamentamos la trágica muerte por ahogamiento de la bebé y de su madre, e instamos a los futuros operadores turísticos y al público en general a que respeten todos los protocolos de seguridad para embarcaciones comerciales".
La comisionada de la Policía de Nueva York (NYPD), Jessica S. Tisch, señaló que Hernández-Umana mostró un desprecio total por la seguridad de sus pasajeros.
“Esta tragedia se podría haber evitado, y ahora una familia se ve obligada a llorar la pérdida inimaginable de una madre y su hija de cinco meses debido a su negligencia”, dijo. “Agradezco a nuestras Unidades Portuaria y de Aviación de la Policía de Nueva York por su rápida respuesta, así como a la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York por presentar estos cargos”.
Hernández-Umana compareció ante la jueza magistrada federal Valerie Figueredo por los dos cargos, cada uno de los cuales conlleva una pena máxima de 10 años. Deberá volver a comparecer en la corte el 9 de septiembre.
Con información de Associated Press.
























