El Departamento de Justicia busca revocar la ciudadanía estadounidense de dos hombres nacidos en China, condenados en casos separados por trabajar para el régimen comunista chino.
El departamento presentó una demanda de desnaturalización —con el objetivo de revocar la ciudadanía estadounidense adquirida por naturalización— contra el exmarinero de la Marina de EE. UU. Jinchao Wei ante la corte de Distrito de EE. UU. para el Distrito Sur de California el 30 de septiembre, y una demanda contra Ping Li, un trabajador del sector tecnológico de Florida, ante la corte de Distrito de EE. UU. para el Distrito Medio de Florida el 1 de octubre, según un anuncio del Departamento de Justicia del 5 de octubre.
Ambos casos forman parte de las 40 acciones de desnaturalización que, según el Departamento de Justicia, se presentaron entre el 21 de agosto y el 2 de octubre.
Según la Ley de Inmigración y Nacionalidad, la ciudadanía por naturalización puede ser revocada si se obtuvo ilegalmente o mediante la ocultación de un hecho importante o una declaración falsa deliberada, de acuerdo con el departamento.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
Condenan a marino de la Armada por espionaje
Jinchao Wei, de 26 años y originario de China, se alistó en la Armada en 2021 y obtuvo la ciudadanía estadounidense en mayo de 2022 gracias a una ley que permite a los miembros de las fuerzas armadas que cumplen ciertos requisitos obtener la ciudadanía de manera más rápida.Para entonces, sin embargo, ya había comenzado a colaborar con un oficial de inteligencia chino.
Las pruebas presentadas en el juicio penal contra Wei revelaron que dicho oficial lo contactó a través de las redes sociales en febrero de 2022, haciéndose pasar por un aficionado a temas navales vinculado a la empresa estatal China Shipbuilding Industry Corporation.
Más adelante ese mismo mes, Wei comentó a otro marino de la Armada que el contacto resultaba "extremadamente sospechoso" y que creía estar "en el radar de una organización de inteligencia china". Al enterarse de que el contacto solicitaba información diaria sobre qué buques estaban atracados y le ofrecía 500 dólares, Wei describió la propuesta como "evidente... espionaje", según las pruebas presentadas por el Departamento de Justicia.
En lugar de cortar el contacto, según los fiscales, Wei trasladó las comunicaciones a otra aplicación cifrada.
Desde marzo de 2022 hasta su detención en agosto de 2023, Wei facilitó fotografías y videos del buque de asalto anfibio USS Essex, la ubicación de otros navíos de la Armada, información sobre armamento defensivo y problemas de los buques, así como miles de páginas de datos técnicos y operativos obtenidos de sistemas restringidos de la Armada. El oficial de inteligencia chino le pagó más de 12,000 dólares, según los fiscales.
Un jurado federal declaró a Wei culpable en agosto de 2025 de seis cargos, entre ellos espionaje, conspiración para cometer espionaje y delitos relacionados con la exportación ilegal de información técnica militar restringida. En enero fue condenado a 200 meses de prisión. El jurado lo absolvió de un cargo independiente por fraude en el proceso de naturalización.
Empleado de telecomunicaciones espió para Beijing
Ping Li, de 61 años, residía en Wesley Chapel Florida y trabajó para una importante empresa estadounidense de telecomunicaciones y, posteriormente, para una compañía internacional de tecnología de la información.En 2024 admitió que, ya desde 2012, había comenzado a actuar como "contacto colaborador": una persona que proporcionaba información siguiendo las instrucciones de funcionarios del Ministerio de Seguridad del Estado de China, la principal agencia de inteligencia civil del régimen.
Siguiendo instrucciones del ministerio, Li recopiló información sobre disidentes chinos, defensores de la democracia, practicantes de Falun Gong, organizaciones no gubernamentales con sede en Estados Unidos y sus empleadores, según su acuerdo de culpabilidad y otros documentos judiciales.
En agosto de 2012, un oficial de inteligencia solicitó a Li información sobre practicantes de Falun Gong y defensores de la democracia en Estados Unidos. En cuestión de días, Li proporcionó datos de identificación de una persona en St. Petersburg, Florida, según los fiscales.
Posteriormente, el oficial preguntó a Li sobre las operaciones de su empleador en China, incidentes de piratería informática que afectaban a empresas estadounidenses y materiales de ciberseguridad de un empleador posterior. En 2022, Li facilitó información sobre la empresa tecnológica para la que trabajaba y materiales relacionados con su capacitación en ciberseguridad.
Durante la audiencia de declaración de culpabilidad de Li celebrada en agosto de 2024 en Tampa, The Epoch Times le preguntó si se arrepentía de sus acciones. Li respondió que "no". Su abogado, Daniel Fernández, afirmó que el caso "no constituía espionaje" y argumentó que el material compartido por Li era de acceso público, aunque reconoció que Li sabía que su contacto trabajaba para las autoridades chinas y les rendía cuentas.
Li se declaró culpable de conspirar para actuar en Estados Unidos como agente del régimen chino sin presentar la notificación exigida por la ley federal. En noviembre de 2024 fue condenado a 48 meses de prisión, al pago de una multa de 250,000 dólares y a tres años de libertad condicional.
Al solicitar la revocación de la ciudadanía de Li, el Departamento de Justicia afirmó que su conducta demuestra que, cuando obtuvo la ciudadanía estadounidense, no cumplía con los requisitos de naturalización relativos al apego a los principios de la Constitución y a la disposición favorable hacia el "buen orden y la felicidad de Estados Unidos".
Con información de Eva Fu, T.J. Muscaro, Frank Fang y Dorothy Li.
























