Según los analistas, es poco probable que Beijing ataque Taiwán a corto plazo, aunque la ventana de oportunidad se esté reduciendo y optará en su lugar por intentar coaccionar a la isla para que se rinda sin derramamiento de sangre.
El 12 de agosto, un buque de la Armada china llevó a cabo su primer ejercicio junto a un barco indonesio frente a la costa este de Taiwán.
Este es solo uno de los ejercicios que ha realizado el Ejército Popular de Liberación (EPL) de China; desde la visita de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de EE. UU., Nancy Pelosi, a Taipéi en 2022, intensificaron las maniobras militares en torno a Taiwán, lo que ha llevado a la isla a aumentar considerablemente su presupuesto de defensa.
Taiwán es una democracia autónoma que el Partido Comunista Chino (PCCh) nunca ha renunciado a anexionar mediante el uso de la fuerza militar.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
Un análisis publicado el 17 de agosto en "The National Interest" —una revista editada por el centro de estudios estadounidense Center for the National Interest— estima que 11 de los 13 indicadores hacen que un ataque a corto plazo contra Taiwán resulte más ventajoso para Beijing que esperar dos o tres años.
Estos factores aceleradores abarcan la evolución de la identidad taiwanesa, el dominio de Taiwán en el sector de los semiconductores, el creciente compromiso de EE. UU. con Taiwán y el deterioro de las relaciones entre EE. UU. y China, lo que reduce el umbral para la guerra.
El análisis no llegó a predecir que Beijing atacará con toda seguridad, diciendo que "solo Dios y [el líder chino] Xi Jinping" saben si eso sucederá y que el propio Xi "quizá ni siquiera lo sepa con certeza".
Ian Tsung-yen Chen, profesor del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Sun Yat-sen de Taiwán, declaró a The Epoch Times que, aunque estos indicadores apuntan a que la ventana de oportunidad para Beijing se está reduciendo, sigue siendo poco probable que se produzca un ataque inmediato.
"Estados Unidos y la comunidad internacional están cada vez más preparados para hacer frente a la amenaza militar de China contra Taiwán y, es posible que Beijing considere que sus posibilidades de imponerse son mayores ahora que en el futuro", dijo Chen.
"Pero, en realidad, ¿podría China realmente apoderarse de la isla si estallara un conflicto en breve? No creo que estén seguros de ganar una guerra así".
William Chih-tung Chung, investigador adjunto del Instituto de Investigación sobre Defensa Nacional y Seguridad de Taiwán, señaló que una amplia gama de variables nacionales y globales en constante cambio, junto con los cálculos personales de Xi, hacen improbable cualquier enfrentamiento inminente.
"Tratar un conflicto complejo como si fuera una simple lista de verificación pasa por alto la realidad de cómo se toman realmente las decisiones estatales", declaró Chung a The Epoch Times.
Despliegue estadounidense
Según el análisis, la guerra de EE. UU. contra Irán podría ser una razón más para que Xi atacara Taiwán a corto plazo.El informe señala que Estados Unidos utilizó entre el 30 % y el 40 % de sus municiones de ataque terrestre y de defensa aérea y antimisiles desde que se inició la guerra en febrero.
Teniendo en cuenta "los varios años que se necesitarían para reconstruir ese arsenal, es posible que Washington no disponga de recursos suficientes para organizar una defensa sólida y duradera de Taiwán", señalaba el análisis.
Sin embargo, Chung dijo que los actuales despliegues del Pentágono en la región indopacífica siguen siendo plenamente capaces de disuadir la agresión china.
"No hay que olvidar las fuerzas estadounidenses estacionadas en Corea del Sur y Japón, junto con la considerable capacidad logística y de municiones que existe en el propio territorio estadounidense", señaló.
"Al mismo tiempo, Taiwán está reforzando continuamente sus propias reservas de municiones".
El 20 de agosto, Taipéi propuso un aumento del 18 % en el presupuesto de defensa del próximo año para financiar drones, misiles y otro material militar, lo que supone la primera vez que el gasto anual supera el billón de nuevos dólares taiwaneses (31,410 millones de dólares).
En la misma línea, Chen dijo que Estados Unidos está preparado para luchar en múltiples frentes, lo que significa que las tensiones en Medio Oriente no crearán un vacío de defensa en torno a Taiwán.
"China no puede apoderarse fácilmente de Taiwán solo porque Estados Unidos esté ocupado con otro conflicto, dijo Chen.
"Además, Estados Unidos cuenta con aliados en la primera cadena de islas, como Japón y Filipinas; y sus capacidades militares no se han visto mermadas por la guerra de Irán".
Economía y preparación militar
Según el análisis, la necesidad del EPL de disponer de más tiempo de preparación y las dificultades económicas de China son los dos indicadores que podrían retrasar los planes chinos.Varios analistas declararon a The Epoch Times en mayo que la purga llevada a cabo por el régimen contra altos mandos militares puso de manifiesto fracturas dentro de su dirección, lo que complica cualquier operación militar a corto plazo.
El producto interior bruto (PIB) de China creció un 4.3 % en el segundo trimestre, quedando por debajo del objetivo anual de Beijing, situado entre el 4.5 % y el 5 % —que ya era el objetivo de crecimiento más bajo en décadas.
Chung se mostró de acuerdo con el análisis y dijo que es poco probable que Xi lance un ataque sin tener la certeza absoluta de la preparación para el combate del Ejército Popular de Liberación.
"Si la invasión se prolongara, la resiliencia económica sería, en última instancia, lo que determinara si China puede mantener la lucha", dijo.
Sin embargo, Chen advirtió de que, bajo el sistema autoritario chino, los líderes suelen recibir información filtrada, lo que aumenta el riesgo de errores de cálculo y hace que un posible conflicto sea más difícil de predecir.
"La información interna que asciende por la cadena de mando influye en los cálculos de Xi, pero esas evaluaciones no siempre son objetivas ni precisas", señaló Chen.
"China podría recurrir a la fuerza únicamente para satisfacer necesidades políticas —independientemente de sus limitaciones económicas o militares— lo que significa que Taiwán no puede bajar la guardia".



























