El gobierno de Taiwán prometió apoyar al distribuidor de un documental sobre la sustracción forzada de órganos en China, después de que este recibiera más de 150 amenazas y se viera involucrado reiteradamente en investigaciones policiales debido a amenazas enviadas por personas que se hacían pasar por él.
El Consejo de Asuntos Continentales —principal organismo gubernamental de Taiwán encargado de las relaciones con China— se reunió el 5 de octubre con Guan Jianzhong, director de Lion Films and Television Culture Co., y anunció que coordinaría acciones con las fuerzas del orden para ayudar a protegerlo y abordar los casos de represión transnacional.
Guan fue quien trajo a Taiwán el documental canadiense State Organs. La película examina las pruebas de la sustracción forzada de órganos en China —incluida la de prisioneros de conciencia— y se ha proyectado en diversos lugares de Taiwán desde 2024. El filme, que ha recibido galardones internacionales y el respaldo del público, se ha enfrentado a amenazas contra sus proyecciones debido a que expone cómo el Partido Comunista Chino (PCCh) auspicia la sustracción forzada de órganos.
La preocupación más reciente gira en torno a lo que funcionarios taiwaneses califican como una nueva táctica. Se está utilizando el nombre y el número de teléfono de Guan para amenazar a otras personas; las víctimas denuncian los hechos ante la policía, lo que obliga a Guan a comparecer reiteradamente ante las autoridades para dar explicaciones.

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Liang Wen-chieh, viceministro del Consejo de Asuntos Continentales, declaró el 1 de octubre en una rueda de prensa que el gobierno taiwanés trata estos incidentes como posibles casos de represión transnacional por parte del PCCh, si bien reconoció que las autoridades aún investigan las circunstancias concretas.
"El objetivo aparente era hacer que Guan fuera de un lado a otro [a comisarías de toda la isla]", señaló Liang.
Entre los incidentes citados por Liang figura un caso ocurrido en noviembre de 2025, en el que alguien utilizó el número de teléfono de Guan para amenazar a un abogado y extorsionarlo. Posteriormente, la policía citó a Guan en relación con una presunta infracción que implicaba la vulneración ilegal de la libertad de otra persona.
En diciembre de 2025, alguien amenazó a la Academia Kuma —una organización taiwanesa de defensa civil— suplantando la identidad de Guan, lo que obligó a este a comparecer ante la fiscalía de Taipéi. El 29 de septiembre, alguien volvió a utilizar el nombre y el número de teléfono de Guan para amenazar a la Asociación Falun Dafa de Taiwán, lo que dio lugar a una nueva investigación policial.
Bajo la coordinación del Consejo de Asuntos Continentales, Guan denunció los incidentes ante la policía el 1 de octubre. El Consejo declaró que colaboraría con la Agencia Nacional de Policía y el Ministerio de Justicia de Taiwán para coordinar los casos, evitando así que Guan tuviera que responder reiteradamente a investigaciones separadas en distintas partes del país.
Asimismo, el Consejo advirtió a la ciudadanía que extremara las precauciones si recibía llamadas amenazantes o de acoso por parte de alguien que afirmara ser Guan, señalando que la persona que llamaba podría estar suplantando su identidad.
Durante la reunión del 5 de octubre, Liang expresó su apoyo a Guan y afirmó que el gobierno taiwanés ayudaría a las personas objeto de la represión transnacional del Partido Comunista Chino (PCCh).
Guan señaló que las amenazas buscaban infundir miedo y disuadir a la gente de hablar sobre el documental.
"La esencia de las amenazas y el acoso por parte del PCCh es la guerra psicológica: se busca generar temor social y provocar un efecto intimidatorio", afirmó Guan.
Instó a la población a no ceder ante la intimidación, señalando que algunos espectadores se habían sentido profundamente conmovidos por la película y estaban dispuestos a hablar públicamente sobre la cuestión de los derechos humanos.
El documental se ha convertido en un foco de debate en Taiwán sobre la libertad de expresión y la influencia del PCCh más allá de las fronteras de China. Desde su estreno en 2024, el documental se ha proyectado casi 1000 veces en Taiwán; paralelamente, tanto Guan como las salas de cine que acogieron las proyecciones han recibido más de 150 mensajes amenazantes. Algunas de estas amenazas incluían referencias a bombas, tiroteos y otras formas de violencia.
Las autoridades taiwanesas han calificado estos incidentes como parte de un patrón más amplio de represión transnacional. No se ha identificado públicamente a los autores materiales de las amenazas ni de los incidentes de suplantación de identidad que afectaron a Guan.
Con información de Zhong Yuan.
























