El terrible drama del problema migratorio en Europa podría estar dando un giro
La extraordinaria afluencia de 60,000 marroquíes, que nadaron rodeando los rompeolas y entraron al enclave español de Ceuta durante dos días la semana pasada, fue ampliamente difundida, pero tuvo un final inesperado. Todo este episodio ha ocultado en cierta medida la tendencia de resistencia en la reacción europea ante la inmigración y contradice la motivación existente en todo el continente —desde España hasta Rumania y desde el Reino Unido hasta Italia y Grecia— de ser menos permeables a las oleadas ilícitas de migrantes