Después de una intensa jornada electoral, Brasil eligió este domingo en una segunda vuelta a quien será su próximo presidente para un mandato de cuatro años. El izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, quien presidirá Brasil hasta 2031, fue anunciado como el ganador y numerosos mandatarios occidentales le extendieron sus felicitaciones.
Esta mañana, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, inició su conferencia matutina celebrando la victoria de Lula, y expresó que se encontraban “felices” por los resultados mientras mostraba la señal de “L” con su mano, un distintivo de la campaña de Lula.
“Muy contentos del triunfo de Lula en Brasil. Muchas, muchas felicidades al presidente Lula, al pueblo de Brasil. Es una bocanada de aire fresco para América Latina y el Caribe. Muy, muy contentos”, dijo la mandataria de México.
"Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!", escribió Sheinbaum en su primera reacción el día de ayer en X tras el anuncio del ganador de la elección presidencial.

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La presidenta indicó que hablaría hoy al medio día con el presidente electo para felicitarlo directamente.
En contraste, el presidente de Colombia Abelardo de la Espriella, reconoció la victoria de Lula. Tras recordar que el presidente Lula apoyó a su entonces contrincante para la presidencia, Ivan Cepeda, y que él apoyó a Bolsonaro, dijo que es el pueblo el que decide a su presidente.
"Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!", expresó el mandatario.
Si bien De la Espriella dijo que tiene "grandes y profundas diferencias políticas e ideológicas" con el presidente Lula, subrayó que hay algo en lo que coinciden, en que "Brasil y Colombia se necesitan mutuamente" y que tienen mucho trabajo que hacer en beneficio de sus países.
Uno de los primeros mandatarios en reconocer la victoria de Lula el mismo domingo tras la publicación de los resultados fue el presidente de Panamá, José Raúl Mulino. A través de X felicitó al presidente Lula, así como al pueblo brasileño “por esta jornada democrática”. Agregó que seguirá trabajando con el presidente de Brasil por el bienestar de sus países.
Por su parte, el líder castro-comunista Miguel Díaz-Canel también felicitó a Lula el mismo día a través de X, catalogando su triunfo como “una victoria histórica que garantiza la continuidad del camino de paz, soberanía y justicia social emprendido por el pueblo brasileño bajo tu liderazgo”.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, envió sus felicitaciones a Lula enfatizando que el gobierno de su país y el de Brasil “tienen una agenda común de integración” en la que seguirán trabajando “por el bienestar de nuestra gente”.
Rodrigo Paz Pereira, presidente de Bolivia, se sumó a la celebración y subrayó que Bolivia y Brasil son “países vecinos y hermanos” que están unidos por una historia y desafíos en común. Asimismo, reiteró que seguirán trabajando con el gobierno de Lula para generar más crecimiento en ambas regiones.
Por otro lado, Yamandú Orsi, presidente de Uruguay, y José Antonio Kast, presidente de Chile, dijeron que hablaron con Lula, cada uno en una llamada por separado, para felicitarlo. Mientras que Orsi recibió a Lula como un amigo, Kast destacó que seguirán trabajando con el gobierno de Brasil para continuar con la integración económica y el combate al crimen organizado en la región.
El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, también felicitó a Lula por su reelección e instó al presidente electo a seguir trabajando juntos “por una América Latina más integrada y próspera".
De igual forma, la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, envió sus felicitaciones al presidente electo de Brasil, y reafirmó la voluntad de su gobierno para fortalecer “nuestra alianza estratégica, la integración, la cooperación y el desarrollo sostenible de la Amazonía que compartimos, en beneficio de ambos pueblos”.
A su vez, el presidente de Canadá, Mark Carney, felicitó a Lula por su reelección y le instó a aprovechar estos próximos años de mandato para fortalecer “aún más” su relación para “crear nuevas y mayores oportunidades comerciales, proteger el medio ambiente y construir mayor prosperidad para ambos pueblos".
Una de las reacciones más esperadas ha sido la del presidente Donald Trump, quien mostró su respaldo al candidato de derecha, el senador Flavio Bolsonaro, y a quien habría recibido en la Casa Blanca meses antes de las votaciones. No obstante, el mandatario no se ha pronunciado al respecto hasta el cierre de esta edición.
El mandatario de Argentina Javier Milei, quien tampoco se ha pronunciado sobre los resultados, días antes de las elecciones criticó a Lula y puso sobre la mesa la posibilidad de fraude durante las elecciones presidenciales brasileñas.
“Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección... zurdo ladrón”, dijo el mandatario a través de X en una publicación acompañada de un video de Lula en donde habla de los días de labor de las mujeres.
La victoria de Lula fue anunciada por el Tribunal Electoral de Brasil tras el 100% del escrutinio de las boletas. Los resultados indican que Lula obtuvo el 51.8% del total de los votos, con una ventaja de casi 4.4 millones de votos sobre Bolsonaro.
Esta victoria ha generado una fuerte controversia después de que Cristiano Zanin, magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF), autorizara a última hora una prórroga de dos horas en el cierre de las urnas. La medida respondió a las fallas en el transporte público registradas en São Paulo y Salvador —bastiones de Lula— y a las fuertes lluvias que afectaron a zonas clave del país.
La decisión fue duramente criticada por Bolsonaro, quien la calificó de inaceptable al señalar que la alteración repentina de las reglas aplicó a nivel nacional y generó un trato desigual. Ante este escenario, anunció que llevará a cabo acciones legales para buscar la anulación de los comicios.
Pese a la disposición, el cambio repentino desató caos operativo: en recintos de Río de Janeiro las urnas electrónicas ya se habían desactivado y no pudieron reactivarse, mientras que en Brasilia los voluntarios de mesa se retiraron poco después del horario original tras entregar sus reportes.
Esta situación retrasó el cómputo final de los sufragios por espacio de dos horas y dejó un panorama desigual, ya que diversos centros no reabrieron sus puertas. "Se quebrantó por completo la equidad entre los ciudadanos de distintos estados y municipios; jamás sabré el volumen de votos que perdí donde no se extendió el proceso, lo sucedido carece de lógica", sentenció Bolsonaro, secundado por su aliado Nikolas Ferreira, quien recordó que el juez Zanin fungió previamente como defensor legal de Lula.
Con información de Tom Gantert.
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