Autoridades estadounidenses extraditaron de Costa Rica a Estados Unidos a tres ciudadanos mexicanos por delitos relacionados con el narcotráfico marítimo.
Los detenidos son Miguel Ángel Campos Barragán, Giovanni Vidrio López y Eustaquio Espinosa Hernández, quienes fueron arrestados el 15 de abril de 2025 cerca de Quepos, Costa Rica, cuando las autoridades costarricenses interceptaron una embarcación en la que se encontraron aproximadamente 840 kilogramos de cocaína.
En mayo de 2025, los tres fueron acusados formalmente por presuntas violaciones a la Ley de Ejecución de la Ley Antidrogas Marítima (MDLEA, por sus siglas en inglés), según un comunicado de la Fiscalía del Distrito Este de Wisconsin emitido el 20 de octubre.
“La extradición de estas personas refuerza nuestro compromiso de perseguir implacablemente a quienes trafican drogas ilícitas peligrosas hacia nuestras comunidades”, dijo Todd C. Smith, agente especial a cargo de la División de Campo de Chicago de la DEA, según el documento.

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El escrito detalla, que según el primer cargo, los tres acusados se organizaron para conseguir y transportar más de cinco kilos de cocaína a bordo de una embarcación estadounidense entre enero de 2024 y el 15 de abril de 2025.
El segundo cargo alega que, el 15 de abril de 2025, los acusados poseían cinco kilos o más de cocaína a bordo de una embarcación estadounidense con la intención de distribuirla en el país.
Los acusados comparecieron por primera vez ante un juez en Milwaukee, Wisconsin, el 19 de octubre, quien ordenó que permanecieran en prisión preventiva.
“Este caso es destacable por varias razones: primero, este es uno de los mayores decomisos de drogas jamás imputados en el Distrito Este de Wisconsin. Segundo, es un caso inusual porque se interceptó una cantidad enorme de drogas antes de que ingresara a los Estados Unidos”, declaró el primer fiscal federal adjunto Brad Schimel.
“Este caso demuestra las increíbles capacidades de las autoridades estadounidenses al trabajar en colaboración con nuestras contrapartes en América Central y del Sur”, agregó.
Por su parte, Alan Karr, agente especial a cargo del FBI en Milwaukee, Wisconsin, dijo que la agencia, en colaboración con autoridades locales, estatales, federales e internacionales, “mantiene su compromiso de perturbar y desmantelar las redes de narcotráfico mediante investigaciones colaborativas para proteger al pueblo estadounidense”.
Este caso forma parte de la iniciativa Grupo de Tareas de Seguridad Nacional (HSTF, por sus siglas en inglés), establecida mediante la Orden Ejecutiva 14159 para combatir a cárteles, pandillas y redes de tráfico de personas. A través de la coordinación entre múltiples agencias, la iniciativa investiga y desmantela organizaciones criminales que amenazan la seguridad del país.
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