
¿México se encamina a ser un Estado fallido?
Un Estado fallido no es el que no existe. Es el que existe y ya no sirve para lo que fue inventado: proteger.

Un Estado fallido no es el que no existe. Es el que existe y ya no sirve para lo que fue inventado: proteger.

En la actual enseñanza primaria y secundaria en México hay una sobrecarga del tema de la sexualidad en detrimento de la historia nacional y universal, la lectura, el español, las ciencias y las matemáticas.

La presidente Claudia Sheinbaum tiene como un mantra de su discurso político la palabra soberanía. Con este término confronta particularmente las presiones desatadas por parte del gobierno de Estados Unidos.

Si bien la crueldad humana es un hecho universal y con innumerables ejemplos históricos, hay sociedades donde se convierte en una manifestación cotidiana que llega de esa manera a caracterizarlas.

Opinión: En México el discurso presidencial se ha convertido en una expresión triunfalista basada en la mentira o en las medias verdades como fundamento.

La inesperada acción de Rocha desafiaba no solo al poder presidencial que formalmente ostenta Claudia Sheinbaum, sino constituía una provocación al gobierno de Estados Unidos.

Hacer el ridículo es algo que afecta la imagen de las personas o de un organismo público. Hemos sido testigos a últimas fechas con el caso del retiro de la visa por parte de Estados Unidos a Andrés Manuel López Beltrán, alias Andy, de una secuela de posturas ridículas ejercidas por altos funcionarios –la Presidente misma-, dirigentes de Morena y una legión de bots y fanáticos de este Partido.

El presidente Donald Trump invitó a la presidente Claudia Sheinbaum con especial deferencia —o así lo interpretaron en Palacio Nacional— para estar en el palco de honor y contemplar juntos el juego Argentina-España, con el que culmina el Campeonato Mundial de Futbol.

La primera pregunta es: ¿Los Cárteles de la droga dominan actualmente el panorama mexicano? La respuesta inmediata, según la información pública nacional e internacional, es que por desgracia así es.

En mi anterior artículo me referí a la degradación del lenguaje político social en México —producto del imperio propagandístico que ha suplantado a nuestra República— y de qué manera esto ha influido en un proceso acelerado de degradación de nuestra sociedad.

Después de la Segunda Guerra Mundial se hicieron estudios acerca del funcionamiento de la propaganda en las sociedades modernas.

La crisis política del gobierno mexicano ya es innegable. No se trata de problemas normales o de que sólo se pase por circunstancias difíciles. Es una crisis porque su estabilidad está amenazada tanto por su decisión de proteger a toda costa a Rubén Rocha Moya, como por el asedio de algo que no controla: la impugnación de Estados Unidos a su poder compartido con Cárteles del narcotráfico.

Desde el momento que Estados Unidos reclamó la extradición del gobernador morenista de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y nueve colaboradores suyos, el gobierno de Claudia Sheinbaum entró en crisis.

La presión que ha comenzado a ejercer el gobierno de Estados Unidos contra la convivencia establecida entre el crimen organizado y el gobierno morenista cada vez aumenta y está cimbrando a la administración de Claudia Sheinbaum.

Las autoridades principales del país se resisten a reconocerlo, pero el gobierno mexicano se encuentra actualmente viviendo una gran crisis, que no solamente surge de la presión estadounidense.

El 17 y 18 de abril de este año el Estado mexicano –mediante la coordinación entre la Secretaría de la Defensa Nacional y la Fiscalía General del estado de Chihuahua–, destruyó el mayor laboratorio productor de droga ilegal en la historia de México, con 850 metros cuadrados en su área principal y un anexo de 40 metros, ambos perfectamente equipados. Había también en el lugar un campamento con víveres.

El petróleo sigue siendo un recurso esencial para la economía en el mundo. Y por ello es una clave estratégica sin la cual no es posible comprender muchas cosas que están sucediendo internacionalmente.

El presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, dijo: "Si callan mi voz, mi pueblo hablará por mí". Varias veces este hombre hizo referencia a la posibilidad de caer en la lucha contra el dominio criminal en su municipio, circunstancia que prevalece en su estado y en amplias regiones del país.

Una de las declaraciones más sorprendentes que he conocido de un presidente mexicano ha sido una reciente de Claudia Sheinbaum cuando dijo que ella no dio la orden de actuar contra Nemesio Oseguera, alias el Mencho y jefe del poderoso grupo criminal el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).