El gobierno de EE. UU. espera que Delcy Rodríguez deje la vacancia de su cargo para 2027, y así se abra la oportunidad de convocar a elecciones.
"Una vez que se establezcan esas dos cosas: el nuevo [Tribunal Superior de Justicia] TSJ a finales de este año, y el nuevo [Consejo Nacional Electoral] CNE poco después, y ese trabajo ya ha comenzado, entonces Rodríguez debería declarar vacante permanente en la presidencia", dijo un alto funcionario del Departamento de Estado en una rueda de prensa telefónica.
El funcionario explicó que, bajo la actual legislación venezolana, la declaración de una falta absoluta en la presidencia implicaría un periodo de seis meses para que se celebren nuevas elecciones presidenciales.

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El funcionario estadounidense insistió en la llamada que la Administración Trump va a trabajar para garantizar que las negociaciones y las reformas resultantes deparen una convocatoria electoral.
"Como gobierno, debemos utilizar nuestra capacidad de influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que este proceso siga avanzando de manera responsable. Nuestro objetivo es lograr unas elecciones [en Venezuela] en las que, una vez celebradas, la parte perdedora reconozca que el proceso fue justo", agregó.
Los plazos que prevé EE. UU. se aproximan a lo dicho públicamente por Dinorah Figuera, la líder opositora que encabeza la delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015 y dialoga en las actuales conversaciones con el chavismo, quien ha planteado tener un nuevo TSJ antes de que termine el año y la renovación del CNE.
La semana pasada, Figuera declaró que espera que las elecciones presidenciales en Venezuela se puedan celebrar a fines de 2027 o inicios del 2028.
"Yo soy optimista con que la concreción de un proceso electoral se va a hacer cuando haya garantías para los venezolanos. Tendremos elecciones en un proceso en el que nunca deberá haber fraude electoral", dijo Figuera, quien fue la presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015, al medio local El Nacional durante una entrevista, el 21 de octubre.
"Para ello debemos desmontar el aparato alrededor del proceso electoral en el que, hasta el momento, ni siquiera hemos tenido un resultado del 28 de julio producido por el Consejo Nacional Electoral", agregó. "Esperemos que sea por lo menos a finales del próximo año o a comienzos de 2028".
También dijo que espera que para más tardar diciembre, Venezuela tenga un nuevo e independiente Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Otro de los objetivos que la líder de oposición mencionó es que los partidos recuperen sus tarjetas electorales y puedan participar en las elecciones presidenciales con garantías, ya que la mayoría de los grupos políticos opositores se encuentran inhabilitados para participar en los comicios electorales.
En una conferencia de prensa aparte, Figuera señaló también que los aspirantes a ser candidatos para la presidencia del país deberán cumplir con los requisitos legales, sus credenciales y una trayectoria honorable.
Además indicó que las comisiones encargadas tienen el deber moral e institucional de filtrar cualquier situación en la que un candidato no posea los requisitos de garantías y credenciales exigidos.
Con información de EFE.




















