Una red de 106 organizaciones, integrada por "revolucionarios comunistas, activistas socialistas y agitadores propalestinos", habría coordinado las huelgas y protestas del 30 de octubre en más de un centenar de puertos, incluido el de Veracruz, según una investigación de Asra Q. Nomani publicada en Fox News, según una investigación de Asra Q. Nomani publicada en Fox News.
“Lejos de ser un estallido espontáneo de indignación, la movilización mundial ha sido meticulosamente organizada, con grupos de la llamada alianza ‘rojiverde’”, dijo Nomani. “El rojo simboliza la extrema izquierda y el verde representa el color del islam”.
La red tenía como objetivo movilizar 113 puertos de 22 países y territorios de cinco continentes, incluidos Oakland y San Francisco, en Estados Unidos; Veracruz, en México; Espírito Santo e Itajaí, en Brasil; y Montevideo, en Uruguay, además de 17 puertos españoles.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
Estas movilizaciones, señala la investigadora, se enmarcan en la campaña "No Harbour for Genocide" (Ningún puerto para el genocidio), que dispone de una plataforma en línea para identificar y seguir embarcaciones relacionadas con el suministro militar a Israel. Entre las organizaciones que participaron en su lanzamiento, en 2024, figura la Internacional Progresista, de orientación socialista anticapitalista.
Esto revela “una planificación previa detrás de las protestas”. La página web de la campaña figura registrada desde marzo de 2025, según la investigación. En ella se ofrece información, herramientas y asesoramiento a sindicatos, trabajadores portuarios y activistas y especialistas para facilitar las manifestaciones coordinadas.
La propia campaña, en su documento descargable sobre la "moción sindical", propone "adherirse al movimiento global liderado por los palestinos para el Boicot, la Desinversión y las Sanciones (BDS) y respaldar un embargo militar total".
En medio de estos apoyos, cinco organizaciones sindicales, entre ellas Liman-İş de Turquía, ODT de Marruecos y LAB de España, se solidarizaron con la causa propalestina y acordaron en mayo de 2026 convocar una jornada internacional de movilizaciones portuarias para octubre.
Los sindicatos organizadores estimaron que la movilización internacional podría paralizar durante un día el movimiento de unos 40,000 contenedores, según informó Port Technology International el 26 de octubre.
La jornada portuaria del 30 de octubre estuvo acompañada de protestas de otros sectores laborales. En Italia, el sindicato USB convocó a una huelga general con manifestaciones en más de 40 ciudades, mientras que en Grecia también se movilizaron trabajadores ajenos al sector portuario. En Francia y España se registraron huelgas y protestas.
Los mensajes de las convocatorias en los cinco continentes variaron según las organizaciones participantes, pero compartieron su oposición a Israel, a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), las políticas militares occidentales y en contra edl sistema capitalista mundial, señala Nomani.
"Las protestas planificadas revelan cómo los agitadores de todo el mundo utilizan las vías de transporte para perturbar a la sociedad civil, trasladando las movilizaciones de las calles, los puentes y los túneles a los puertos, los muelles y las vías navegables", añade.
La Internacional Progresista respaldó la movilización mediante una campaña de recaudación de fondos destinada a los sindicatos y trabajadores participantes. El 22 de octubre publicó un artículo sobre cómo los estibadores estaban aprendiendo a "bloquear la maquinaria de guerra".
El texto describía una acción en el puerto de Liborno, Italia, cuando varias embarcaciones de la Flotilla Global Sumud obstaculizaron la entrada del buque Sunaid X, vinculado al abastecimiento de la base militar de Sigonella, en Sicilia. El 26 de octubre, dos veleros de la misma flotilla volvieron a impedir temporalmente su entrada en el puerto de Augusta.
El coordinador general de la Internacional Progresista, David Adler, figura como el coordinador de impacto político de la Global Sumud Flotilla, cuyos integrantes participaron en ambos bloqueos. También coordina el Panamerican Congress, una plataforma de encuentro entre legisladores progresistas del continente americano, inaugurada en agosto de 2024 por el expresidente colombiano Gustavo Petro. Anteriormente Adler asesoró en política exterior al senador estadounidense Bernie Sanders y dirigió las políticas del movimiento paneuropeo de izquierda DiEM25.
En México, la Unión de Estibadores y Jornaleros del Puerto de Veracruz fue citada entre los sindicatos que se unieron a la convocatoria del 30 de octubre. Aunque no se ha localizado un comunicado sobre la jornada en su página oficial, según la Coordinadora Sindical Unitaria de México, el sindicato de Veracruz participó con una Asamblea en la que expresaron su solidariodad con Palestina y Cuba y en contra de lo que llamaron “trabajar para la guerra”.
En Estados Unidos, según Indybay, el 30 de octubre se celebró una concentración en el puerto de Oakland, a las 12:00, en la que miembros, dirigentes y simpatizantes de las secciones Local 10 y Local 34 del sindicato de estibadores ILWU expresaron su solidaridad con las movilizaciones internacionales.
Participaron activistas filipinos y palestinos, quienes se pronunciaron "contra el genocidio en Gaza, las guerras en el extranjero y los ataques contra los trabajadores".
Las movilizaciones del 30 de octubre y otras previas también fueron impulsadas por organizaciones comunistas.
El Machete, órgano del Comité Central del Partido Comunista de México, publicó la convocatoria bajo las consignas "Los estibadores no trabajan para la guerra" y "Puertos por la Paz, Empleos con Dignidad". El artículo también recogió reivindicaciones de solidaridad con Cuba y de reconocimiento de un Estado palestino.
Por su parte, N+ informó el 7 de octubre de una manifestación de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios "Rafael Ramírez" (FNERRR) en solidaridad con Palestina y para exigir el cese de los ataques en Gaza y la ruptura de las relaciones diplomáticas entre México e Israel.
Organizaciones estadounidenses sin ánimo de lucro procomunistas, según Nomani, vinculadas financieramente al empresario tecnológico Neville Roy Singham, también habrían contribuido a amplificar las protestas. Una de ellas, BreakThrough News, informó de que los trabajadores portuarios desempeñarían "un papel destacado" y relacionó la movilización con el activismo estudiantil, la austeridad, las políticas gubernamentales y la inestabilidad política.
Fox News recoge además una declaración conjunta de 13 organizaciones juveniles comunistas de 12 países europeos que vincularon la huelga portuaria con otras protestas por la lucha contra el capitalismo y reclamaron una "sociedad socialista-comunista".
Al analizar 54 organizaciones relacionadas con las protestas en Francia y sus redes internacionales de apoyo, solo 16 eran estudiantiles o juveniles, según una investigación publicada el 19 de octubre. Las otras 38 incluían organizaciones a sindicatos, partidos políticos, grupos comunistas y de izquierda revolucionaria, organizaciones sociales y medios de comunicación internacionales.
El 20 de octubre, Nomani amplió su recuento a 101 organizaciones de la alianza rojiverde de nueve países involucradas en la organización, coordinación o difusión de las protestas europeas. De ellas, solo 33 estaban dirigidas por estudiantes o jóvenes.
Las protestas francesas del 17 de octubre derivaron en episodios de violencia, incendios y daños a edificios y vehículos.
La alianza rojiverde
Nomani lleva años investigando las actuaciones de la denominada alianza rojiverde. En una entrevista concedida a The Epoch Times en 2023, indicó que comenzó a observar vínculos entre organizaciones islamistas y el Partido Demócrata durante el primer Gobierno de Barack Obama. Esta relación, según explicó, se consolidó durante sus dos mandatos presidenciales.También dijo que en las elecciones de 2016 estos grupos intentaron impedir la victoria de Donald Trump y que, tras su triunfo, sectores islamistas radicales llegaron a reclamar el derrocamiento de su gobierno
"Fue entonces cuando realmente tomé conciencia de la amenaza que enfrentamos como nación", apuntó.
Mike González, analista de la Fundación Heritage, en declaraciones al New York Post del 20 de octubre, también vinculó las movilizaciones con la alianza rojiverde, y destacó que las organizaciones marxistas e islamistas comparten un enemigo: "el Occidente democrático judeocristiano".
Daniel Ari, coautor de En defensa de Israel, sostiene en un artículo de opinión publicado por Epoch Times que la convergencia entre la izquierda radical y el islamismo político "no es un capricho episódico, sino una estrategia con genealogía".
Según explica, la alianza no responde a una afinidad doctrinal, sino táctica: sus integrantes comparten adversarios y aportan recursos complementarios.
¿Quién financió qué?
El 21 de octubre, citando una investigación del Network Contagion Research Institute, Gonzalez denunció que redes vinculadas a Irán, China y Cuba estarían coordinando las operaciones de influencia y protestas en Estados Unidos.González señaló presuntas conexiones entre House of Latin America (HOLA), vinculada a Irán, y Tricontinental, que estaría relacionada con Singham. Según el informe, ambas organizaciones habrían colaborado en recaudaciones de fondos mediante bancos iraníes sancionados por Estados Unidos.
Las sospechas sobre el financiamiento a estas redes también llegaron al Congreso estadounidense. El 18 de octubre, una comisión de la Cámara de Representantes exigió documentación financiera a The People’s Forum, BreakThrough News y Tricontinental, ante posibles operaciones de influencia del Partido Comunista Chino.
Para Nomani es necesario preguntarse "¿De dónde viene esto? ¿Cuál es la fuente? ¿Dónde están las referencias? ¿Quién financió qué?" como un deber ciudadano, porque el poder blando puede utilizarse para influir en la opinión pública.
“El poder blando puede ser más dañino y debilitar a una nación y a un pueblo incluso más que las balas o las bombas”, dice Asra Nomani.














