El gobierno de Estados Unidos amplió este jueves sus sanciones contra la dictadura cubana, destinadas a dos personas y ocho empresas; esta vez incluye a dos entidades chinas que proveen a las fuerzas militares de Cuba.
El nuevo paquete sanciona a su vez Guillermo Rodríguez López-Calleja, vinculado a una red de compañías de transporte marítimo de productos petrolíferos, y Any Rodríguez Lastres, hija de la presidenta del conglomerado militar GAESA ya sancionada, Ania Guillermina Lastres Morera, y exdirectora comercial de la Terminal de Contenedores de Mariel.
"La élite gobernante de Cuba acapara los recursos energéticos y marítimos de la isla para su propio enriquecimiento, lo que deja al pueblo cubano a merced de los cortes de electricidad, la escasez de combustible y una economía estancada. Para mantener este sistema en funcionamiento, el régimen recurre a una red de intermediarios extraterritoriales", dijo el Departamento de Estado, a través de una hoja informativa, el 5 de noviembre.

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"Hoy, el Departamento de Estado ha incluido en la lista de sanciones a parte de una extensa red de transporte marítimo que transporta petróleo crudo y productos petrolíferos para el régimen cubano".
También aparecen sancionadas las empresas estatales cubanas Cubaelectrónica, importadora de suministros y equipos electrónicos, y la comercializadora de servicios técnicos y tecnológicos Tecnosime, junto con las corporaciones chinas CHINA NATIONAL ELECTRONIC IMPORT AND EXPORT COMPANY (CEIEC) y Beijing H&C Technologies, a las que Washington señala de suministrar componentes y equipos militares a través de la compañía cubana de adquisición de armas Sociedad Mercantil Duna S.A.
Las sanciones afectan a las empresas Caroil Transport Marine, con sede en Chipre que gestiona tanqueros de petróleo crudo y Tentacool Commercial, de Panamá del sector energético, además de las cubanas Internacional Marítima del sector energético y Petróleos Marítimos del Caribe (Petromarca).
El nuevo paquete de sanciones del Departamento del Tesoro identifica —además de los dos individuos y las entidades sancionadas— a cinco buques como propiedad bloqueada, lo que implica que técnicamente no se pueden transferir, vender, retirar, pagar, exportar ni usar sin una autorización específica del gobierno estadounidense.
Los buques sancionados son: el Esperanza, el María Cristina, el Gloria C, el Emilia y el Lourdes. Los tres primeros está ligados a la empresa chipriota Caroil y las dos últimas a la cubana Petromarca.
Desde que en enero Estados Unidos capturó al exmandatario venezolano Nicolás Maduro, Washington ha restringido el flujo de crudo proveniente del país caribeño, principal benefactor de la isla en materia energética, para endurecer la presión sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel, al que exhorta a un cambio hacia la democracia.
El 20 de julio, el Departamento de Estado publicó un informe en el que indicó que China opera tres instalaciones de inteligencia de señales en Cuba, mientras que el personal de inteligencia chino y ruso en la isla se triplicó en los últimos tres años.
El informe, también indica que La Habana canaliza información e inteligencia recopilada por sus agentes en Estados Unidos hacia China, Rusia, Irán y Corea del Norte, lo que le da a Beijing acceso tanto a la recopilación electrónica cerca de Florida como a la inteligencia obtenida desde dentro de las instituciones estadounidenses.
Julio M. Schilling, director de Patria de Martí —organización de carácter político e informativo fundada principalmente por activistas y analistas de la comunidad cubana en el exilio—, dijo en julio a Epoch Times que Cuba comunista vende su espionaje a países como Irán, China, Rusia y Corea del Norte.
Explicó que Cuba no cuenta con los recursos económicos para ofrecerlos a otras naciones. No obstante, ofrece su experiencia en inteligencia, red de contactos y adoctrinamiento para operar dentro de las democracias occidentales.
Con información de EFE, de Arthur Zhang y Estela Hernandez.














