El congresista de Florida Mario Díaz-Balart expresó su desacuerdo con las formas en que se están dando las redadas migratorias e instó al gobierno de Trump a tratar a los inmigrantes como individuos y no como grupos genéricos.
Díaz-Balart explicó en entrevista para Desde el Capitolio de Epoch TV que está de acuerdo en muchas de las acciones que ha tomado la administración Trump en materia migratoria, tales como el resguardo de la frontera. Sin embargo, hay acciones con las que no está de acuerdo, como la forma en que se están ejecutando las redadas migratorias, asegurando que es un tema que ha hablado directamente con la administración.
“Yo creo que hay que revisar caso por caso a personas que están en los Estados Unidos, que están en el proceso legal, que están en un proceso legal de revisión”, señaló el congresista.

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Afirmó que él siempre ha apoyado el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los venezolanos y haitianos, debido a su situación complicada.
“Yo no he cambiado mi posición, pero sigo hablando con esta administración. La buena noticia es que no me han echado, no me dicen, ‘Ya no me interesa hablar contigo’. Al mismo tiempo, no he logrado alguno de los cambios que quiero, pero seguiré trabajando para lograrlo y yo creo que eventualmente lo vamos a lograr”, expresó el congresista.
El Sr. Díaz-Balart dijo que tiene conocimiento de muchos casos, “algunos muy tristes”, de personas que están en el proceso legal y que ahora se encuentran detenidas, “algo que yo creo que no es positivo ni aceptable”. El congresista enfatizó que estas personas no deberían estar detenidas.
Si bien el congresista aceptó que durante las redadas se ha logrado la captura de personas altamente peligrosas, enfatizó que en diversos casos se está deteniendo a personas que son “positivas en nuestra comunidad, que están aportando y que están tratando de hacer un proceso legal” como corresponde.
El congresista dijo que constantemente les dice a los miembros de su comunidad que se pongan en contacto con los miembros del Congreso que los representan para que los orienten en la materia.
Asimismo, reiteró que seguirá en contacto con la administración Trump “para tratar de encontrar algunos cambios para incentivar a esos que quieren hacer las cosas legalmente”.
Ante la inmigración ilegal, el Sr. Díaz-Balart dijo que “no es aceptable y eso todo el mundo lo entiende. Hay que proteger el estado de derecho”; no obstante, señaló que a aquellas personas que están tratando de incorporarse de manera legal, “hay que tratarlas distinto”.
De acuerdo con el congresista, la protección legal y el permiso de trabajo otorgados inicialmente a los venezolanos no provinieron de la administración de Joe Biden, sino que fueron implementados por Donald Trump al cierre de su primer mandato a petición suya. El legislador destacó que, a pesar de mostrar desacuerdos con acciones recientes de la actual gestión, continuará presionando para respaldar a las comunidades de venezolanos, cubanos y haitianos presentes en el país.
Si bien el Sr. Díaz-Balart reconoce que las personas que entraron de manera ilegal a EE. UU. rompieron la ley, dijo que es importante revisar los casos individualmente.
“Creo que hay que tratar a las personas como individuos, no como grupos genéricos y revisar caso por caso. Eso es lo que yo creo que es la forma adecuada de hacerlo”, expresó el congresista.
Esta preocupación compartida dentro del liderazgo republicano de Florida también se refleja en la postura de la congresista María Elvira Salazar.
Recientemente, la congresista —quien en su momento respaldó las promesas migratorias de Donald Trump tanto en campaña como en el ejercicio del poder— alzó la voz para advertir que las acciones gubernamentales en materia migratoria “han ido demasiado lejos”.
En un video publicado este 17 de septiembre, la legisladora señaló que en julio la administración detuvo a 50,000 personas sin antecedentes penales, advirtiendo al presidente que los hispanos que lo llevaron a la Casa Blanca en 2024 hoy se sienten traicionados y pidiendo una solución digna que no implique amnistía.
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia a principios de 2025, la política migratoria estadounidense dio un giro drástico hacia un endurecimiento y un control estricto en las fronteras. Este cambio de estrategia se tradujo inmediatamente en una caída significativa en las estadísticas oficiales de cruces irregulares.
Mientras que en los años fiscales 2023 y 2024 se reportaron cifras récord que iban de los 2.9 a los 3.2 millones de encuentros migratorios anuales —alcanzando un pico histórico de más de 370,000 casos en diciembre de 2024—, el panorama cambió por completo desde febrero de 2025. Los registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) muestran que los encuentros mensuales cayeron abruptamente y se mantuvieron en un nivel bajo y constante de entre 24,000 y 35,000 casos por mes durante todo 2026.
Con información de Pachi Valencia.
Vea la entrevista completa aquí:
























