Cambios en el microbioma
Investigadores del University College Cork buscaron comprender cómo afecta el café al eje intestino-cerebro. El estudio siguió a 62 adultos sanos en Irlanda, la mitad de los cuales bebía entre tres y cinco tazas de café con cafeína al día.A lo largo del estudio, los investigadores hicieron un seguimiento y medición sobre la cognición, el estado de ánimo, el estrés, el sueño, la inflamación y la composición del microbioma intestinal.
Los bebedores habituales de café presentaron perfiles de microbioma intestinal claramente diferentes en comparación con los no bebedores. Ciertas bacterias se volvieron más abundantes entre los bebedores de café, como Cryptobacterium curtum y Eggerthella, ambas involucradas en procesos digestivos, como el reciclaje de ácidos biliares que ayudan a digerir las grasas.
"El café cambia la fisiología de quienes lo beben", explicó a The Epoch Times Stefano Gaburro, doctor en neurofarmacología y neurociencia, quien no participó en el estudio.
Cambios en los metabolitos
Los patrones de metabolitos también difirieron entre los dos grupos. Los metabolitos —pequeñas moléculas que se generan cuando el cuerpo y los microbios intestinales descomponen sustancias presentes en alimentos y bebidas como el café— son compuestos que pueden afectar la inflamación, las hormonas, la señalización inmunológica y la actividad cerebral.Entre los bebedores habituales de café, los investigadores encontraron niveles más altos de varios metabolitos relacionados con el café, incluyendo la paraxantina, conocida por sus efectos neuroprotectores y antioxidantes, y la teofilina, un compuesto asociado con la actividad antiinflamatoria y un menor riesgo de enfermedad de Parkinson.
Algunos de los metabolitos relacionados con el café identificados en el estudio aparecieron junto con ciertas bacterias intestinales y patrones cognitivos, lo que sugiere que el café puede influir en el cerebro en parte a través de vías relacionadas con el microbioma: el café modifica los microbios intestinales, y los microbios intestinales producen compuestos vinculados al estado de ánimo y la cognición.
"El hecho de que el café influya en la salud mental y la calidad de vida puede sorprender a algunas personas", dijo a The Epoch Times Douglas Kalman, investigador en nutrición y experto científico en nutrición deportiva y neurociencia nutricional, que no formó parte del estudio.
Este efecto positivo puede deberse a cómo el café influye en la producción de neurotransmisores a través del microbioma intestinal.
Se sabe que la cafeína favorece el estado de alerta al bloquear la adenosina, una sustancia química cerebral que se acumula a lo largo del día y provoca somnolencia. Este bloqueo de la adenosina también mejora indirectamente la actividad de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, como la dopamina y la serotonina.
Los investigadores también encontraron diferencias en compuestos intestinales relacionados con el estado de ánimo y la señalización cerebral, incluido el GABA. Sin embargo, algunos compuestos potencialmente beneficiosos se encontraron en menor cantidad en los consumidores de café, lo que nos recuerda que la relación entre el café y la salud cerebral no es necesariamente positiva.
El hallazgo del descafeinado
Gaburro señaló que uno de los principales hallazgos del estudio fue que varios marcadores relacionados con el intestino cambiaron de manera similar tanto en el grupo que consumió cafeína como en el que consumió café descafeinado, lo que sugiere que algunos de los efectos biológicos del café pueden provenir de compuestos distintos a la cafeína.El café con cafeína y el descafeinado produjeron efectos distintos y superpuestos, y el descafeinado tuvo un rendimiento sorprendentemente bueno.
Solo el café con cafeína se asoció con niveles más bajos de cortisol por la mañana, una hormona implicada en la respuesta de activación del organismo. Sus efectos sobre el estado de alerta, la atención y la excitación coinciden con la influencia bien documentada de la cafeína en el cerebro. Por otro lado, los participantes que bebieron café descafeinado mostraron mejoras en la calidad del sueño, la actividad física y el rendimiento académico.
Ambos grupos mostraron menores niveles de estrés, depresión y respuestas inflamatorias. Las pruebas de laboratorio también revelaron respuestas inflamatorias más débiles en las células inmunológicas de ambos grupos.
El estudio sugiere que el café descafeinado también puede influir positivamente en el aprendizaje y la memoria. "Esto podría estar relacionado con los polifenoles del café", indicó Kalman.
El café contiene cientos de compuestos biológicamente activos, además de cafeína, como polifenoles y ácidos fenólicos. Estos compuestos vegetales poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, y se cree que contribuyen a muchos de los beneficios del café para la salud. Algunos también sirven de alimento para la microbiota intestinal beneficiosa.
"Esto no es solo una historia sobre cafeína. Es una historia sobre café", dijo Gaburro.
No es un suplemento
Los expertos advirtieron que no se debe utilizar el café como suplemento para la salud intestinal o cerebral.Los efectos observados en el estudio fueron modestos: solo participaron adultos sanos de entre 30 y 50 años, y las asociaciones estadísticas no son lo mismo que las vías biológicas demostradas. Gaburro señaló, por ejemplo, que el GABA medido en muestras de heces no equivale a la actividad del GABA en el cerebro.
"El café es un alimento. No es un suplemento ni un medicamento recetado", concluyó Gaburro.
Los resultados ofrecen la tranquilidad de que el consumo moderado de café parece compatible con la mayoría de los adultos sanos, y aquellos que han optado por el café descafeinado pueden estar renunciando a menos de lo que pensaban.





















