Un hombre estadounidense fue declarado culpable en Estados Unidos de participar en el abuso sexual de un menor mientras vivía en México, donde él y su esposa grabaron videos del crimen que posteriormente anunciaron para su venta en internet.
Un jurado federal en Maryland, EE. UU., declaró culpable a Alekzander Quinn Bywater, de 32 años, anteriormente residente en Colorado Springs, por conspirar para explotar sexualmente a un menor mientras residía en Veracruz, México. El veredicto incluyó dos cargos de explotación sexual de un menor fuera de Estados Unidos y dos cargos por anunciar material de abuso sexual infantil, informó el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) el 20 de agosto en un comunicado.
Según documentos judiciales y la información presentada durante el juicio, Bywater y su esposa, Anika, de 29 años, grabaron en enero de 2024 dos videos en los que abusaban sexualmente del menor mientras ambos vivían en México. Las autoridades estadounidenses descubrieron los hechos después de detectar que las grabaciones circulaban por internet.
Posteriormente, Bywater subió los dos videos a un sitio web de acceso público y los anunció para su venta. El 6 y 7 de febrero de 2024, un agente encubierto del FBI en el Distrito de Maryland compró y descargó las grabaciones.

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“Alekzander Bywater salió de Estados Unidos hacia México y se aprovechó de los más vulnerables entre nosotros: un niño pequeño”, dijo el fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del DOJ.
“Los delitos de explotación infantil con contacto físico se encuentran entre los más depravados. Este acusado y su esposa, Anika, cometieron juntos este crimen atroz e incluso intentaron lucrarse con su conducta. Este caso es fundamental para la misión de la División Criminal de dar caza a los depredadores de niños y eliminarlos de la sociedad", agregó Tysen.
Bywater será sentenciado en una fecha que aún no ha sido fijada y enfrenta una pena máxima de 150 años de prisión por los cargos.
Su esposa, Anika Bywater, de 29 años, fue condenada en marzo de 2026 a 25 años de prisión, seguidos de 20 años de libertad supervisada, por conspirar para participar en conducta sexual ilícita en el extranjero, en referencia al mismo caso ocurrido en Veracruz. Anika se declaró culpable de los cargos en diciembre de 2025, según informó la Fiscalía Federal del Distrito de Maryland.
El caso ocurre en un contexto de creciente preocupación por la explotación y el abuso sexual infantil facilitados por la tecnología en México. Un informe de Disrupting Harm México publicado en junio y elaborado con la participación de UNICEF, ECPAT International e INTERPOL, estimó que cerca de 1.6 millones de adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizan internet en el país sufrieron alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología durante un periodo de un año.
La investigación, realizada entre 2023 y 2025, encontró que la forma más común de este tipo de violencia fue la exposición no deseada a imágenes sexuales. Además, 32 por ciento de los adolescentes que experimentaron alguna de estas formas de abuso no se lo contó a nadie, mientras que menos del 1 por ciento de los incidentes fueron denunciados a la policía.
El estudio identificó a Facebook y WhatsApp como las plataformas donde se registraron más casos, seguidas por Instagram y TikTok. También documentó incidentes en videojuegos en línea como Roblox, Fortnite y FIFA, para contactar o explotar a menores. En casi dos de cada tres casos, equivalentes al 64 por ciento, los adolescentes conocían a la persona agresora; entre quienes se encontraban amistades, parejas y familiares.
Los casos ocurrieron principalmente en escuelas, espacios en línea y lugares públicos, aunque también se registraron incidentes en el hogar. Los adolescentes describieron situaciones en las que los agresores, tanto adultos como otros menores, establecían primero relaciones de confianza o románticas para después solicitar imágenes sexualizadas y utilizarlas para manipularlos o amenazarlos.
Con información de Estela Hernández.

























