La prolongada crisis en el sector inmobiliario chino y el creciente endeudamiento de los gobiernos locales están frenando los proyectos de construcción, ejerciendo presión sobre las empresas financieras respaldadas por el Estado y alimentando una ola de pérdidas de empleo en los sectores de la ingeniería y el diseño.
Los gobiernos locales, que dependían en gran medida de la venta de terrenos para financiar sus gastos, se enfrentan a una disminución de sus ingresos a medida que las ventas de viviendas y la inversión inmobiliaria siguen cayendo.
Además, las autoridades están reduciendo los mecanismos de financiación de los gobiernos locales (LGFV, por sus siglas en inglés), que han financiado el desarrollo de infraestructuras durante casi tres décadas, lo que plantea interrogantes sobre cómo se pagarán las deudas acumuladas.

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La Oficina Nacional de Estadística de China informó que la inversión en el desarrollo inmobiliario cayó un 20.6 % interanual en los primeros nueve meses de 2026, hasta alcanzar los 5.34 billones de yuanes (801,000 mdd).
La deuda local sigue siendo una carga pesada
El Ministerio de Finanzas de China también informó que la deuda pendiente de los gobiernos locales alcanzó los 59.9 billones de yuanes (8.98 billones de dólares) a finales de agosto. Esta cifra no incluye importantes pasivos ocultos ni deudas comerciales acumuladas por las empresas de financiación de los gobiernos locales.Beijing ha introducido medidas de alivio de la deuda, como la refinanciación y la ampliación de los plazos de pago, pero estas acciones han servido sobre todo para aliviar el coste de los intereses, no para reducir el principal de la deuda.
Las estimaciones sobre la carga de la deuda total varían. El Ministerio de Finanzas informó que la deuda oculta pendiente de los gobiernos locales se había reducido a 6.5 billones de yuanes (974 mil mdd) para finales de 2025.
Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la deuda total de los gobiernos locales había alcanzado los 71.4 billones de yuanes (10.7 billones de dólares) en el mismo período.
En agosto de 2025, el régimen chino ordenó a todas las plataformas de financiación de los gobiernos locales que abandonaran sus funciones tradicionales de financiación o que completaran su transformación antes de finales de junio de 2027.
Esta política marca un retroceso respecto a un modelo en el que los gobiernos locales utilizaban empresas respaldadas por el Estado para obtener préstamos y financiar proyectos de infraestructura.
Las empresas pueden desaparecer o cambiar de modelo de negocio, pero sus deudas permanecerán. Los gobiernos locales, las instituciones financieras y otros acreedores podrían verse presionados a medida que el sistema de financiación se contrae.
Proyectos paralizados por la restricción de la financiación
Varias personas radicadas en China hablaron con The Epoch Times bajo condición de anonimato por temor a represalias.Un gerente de proyecto de una empresa financiera a nivel de distrito en Wuxi, provincia de Jiangsu, dijo que la inversión en infraestructura se ha recortado de forma drástica ya que el régimen busca contener los nuevos préstamos.
"Desde el año pasado, algunas empresas han estado reduciendo proyectos. Este año, los recortes han sido generalizados", dijo. "Los proyectos gubernamentales y de empresas estatales se están paralizando siempre que es posible".
El responsable señaló que esto dejaría al sector de la construcción con menos oportunidades, incluso mientras las empresas intentan evitar los despidos.
Un empleado de 28 años del Instituto de Topografía y Diseño de Kunming, propiedad del Grupo de Construcción de Energía de China, contó que anteriormente había dejado la empresa estatal para trabajar en una compañía financiera local en Chuxiong, provincia de Yunnan.
Dijo que renunció después de más de seis meses debido al bajo salario y que regresó a la empresa estatal.
Según este trabajador, las compañías de financiación local atravesaban dificultades porque los gobiernos municipales estaban desviando fondos para cubrir otras obligaciones.
"Se crea una empresa y luego esta solicita préstamos a los bancos. En pocas palabras, obtiene financiación para proyectos del gobierno", explicó. "Una vez que se adjudica el proyecto y el dinero llega a la empresa, la oficina de finanzas municipal lo transfiere directamente para cubrir otras deudas".
Como resultado, explicó, algunas filiales ya no podían permitirse pagar a sus empleados. Estas afirmaciones no han podido se verificadas de forma independiente por The Epoch Times.
Los ingenieros y diseñadores pierden sus empleos
La contracción se está extendiendo a los sectores que dependen del gasto público en infraestructura. Las empresas constructoras, los proveedores de materiales de construcción, las empresas de ingeniería y los institutos de diseño son vulnerables a medida que los proyectos se paralizan y los pagos se retrasan.El Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural de China informó que el número de profesionales de diseño empleados por empresas de ingeniería, topografía y diseño disminuyó de 1019 millones a finales de 2024 a 954,000 a finales de 2025, lo que supone un descenso de 65,000 en un año.
Los trabajadores entrevistados por The Epoch Times describieron despidos, salarios impagos y sueldos a la baja, incluso en las empresas estatales.
Un ex ingeniero civil de Binzhou, provincia de Shaanxi, de apellido Zhao, contó a la publicación que perdió su trabajo en junio después haber trabajado en varios proyectos, entre ellos uno para el gobierno municipal.
"Ya no hay trabajo en la construcción, así que nos mandan a casa sin pagarnos", dijo. "Aceptamos contratos gubernamentales, pero el gobierno no paga las facturas. Eso significa que no se pagan los salarios ni los pagos de los proyectos. En pocas palabras, al gobierno le falta dinero".
Una graduada de maestría que trabaja en un instituto de diseño de construcción en Jincheng, provincia de Shanxi, dijo a The Epoch Times que gana solo 2650 yuanes (397 dólares) al mes a pesar de haber aprobado los exámenes escritos y la entrevista del instituto.
El instituto emplea a unas 600 personas, la mayoría de las cuales gana poco más de 2000 yuanes (300 dólares) mensuales.
"La construcción y la ingeniería civil han disminuido", dijo. "El mercado inmobiliario ha caído, la población está disminuyendo y los gobiernos locales están endeudados".
Añadió que su instituto dependía de contratos gubernamentales, pero que a menudo tenía dificultades para recibir el pago.
Para los trabajadores que ingresaron al sector esperando un empleo estable en instituciones respaldadas por el Estado, la recesión ha traído consigo salarios bajos y una creciente incertidumbre.
Con la contracción de la inversión inmobiliaria y los recortes de los gobiernos locales en el gasto en infraestructura para gestionar la deuda, el motor tradicional del empleo en el sector de la construcción de China se está debilitando.
Con información de Tang Bing y Gu Xiaohua.
















