Ante la creciente crisis energética que enfrenta Cuba y frente a los presuntos problemas de salud que atraviesa el último líder del régimen castro-comunista, Raúl Castro, el experto Julio M. Shiling, director de Patria de Martí, organización de carácter político fundada por miembros del exilio cubano, señala que Cuba requerirá una justicia transicional profunda para reparar el daño social y construir una democracia firme cuando el líder quede fuera del tablero.
El Sr. Shiling, escritor que vive en el exilio en Florida, explicó que el régimen castrista es una dictadura que ha albergado durante todo su tiempo en el poder al marxismo, el cual se encargó de aniquilar a la sociedad civil en la isla.
“En Cuba no hay sociedad civil. Lo que hay son organizaciones en masa que están vinculadas al Partido Comunista de Cuba.
"Todas las instituciones, absolutamente todas, están ligadas al poder político”, señaló el experto.

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Ante este panorama y en un régimen carente de estado de derecho, apunta Shiling, es imprescindible llevar a cabo una justicia transicional —es decir, un conjunto de medidas judiciales y políticas para desmontar las estructuras dictatoriales, investigar abusos y reparar a las víctimas—.
Para encauzar a Cuba hacia una verdadera democracia y sanar a la sociedad, este riguroso proceso deberá incluir medidas correctivas, la prohibición electoral del Partido Comunista por ser una organización antisistema y una ruptura total con los símbolos y la apología del castrismo, explica Shiling.
Asimismo, implicará transformar profundamente el sistema educativo y depurar el sector público mediante la separación de jueces y funcionarios que dictaron condenas injustas, garantizando un desmantelamiento institucional firme que cierre el paso a la impunidad sin recurrir a la prisión masiva, agregó.
“Esto lo vimos en su ejemplo más claro en Alemania nazi. Ese proceso de desnazificación que tomó años antes de que Alemania ya pudo llegar a dar espacio para que floreciera su democracia”, dijo el experto.
El Sr. Shiling explicó que si no hubiera habido una justicia transicional en Alemania, y en su lugar los aliados hubieran dejado a los mismos funcionarios en el poder, “el nazismo entonces nunca se hubiera ido, se hubiera cambiado de nombre tal vez, pero las elecciones hubieran sido todas amañadas porque todas las instituciones que estaban vigentes en Alemania estaban vinculadas al poder dictatorial”.
El experto citó el ejemplo de Rusia y su modelo postsoviético bajo el putinismo, donde no se aplicó un proceso real de justicia transicional. Como resultado, el sistema simplemente mutó hacia otra forma de dictadura. Shiling advierte que, aunque naciones como Rusia, Vietnam o China hayan mejorado económicamente, esto no equivale a libertad ni a democracia, sino a un capitalismo de Estado donde el poder político sigue controlando por completo el mercado y el acceso a los recursos.
“De modo de que en el contexto cubano la única manera que puede haber una sanación (...) la única manera de poder enraizar la democracia (...) es si hay una programación amplia de justicia transicional que tiene que considerar todas las injusticias que se cometieron”, insistió el experto.
En este contexto, un fuerte crítico del régimen comunista cubano, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, coincide con Shiling en que la transición hacia la democracia en la isla tomará su tiempo.
En una entrevista a inicios de agosto para The Katie Miller Podcast, el 11 de agosto, el secretario expresó tener confianza en que Cuba vivirá un cambio contundente para antes de que termine la administración Trump.
"Tengo la confianza de que Cuba, para antes de que termine esta administración, estará en un camino irreversible hacia un futuro muy diferente", dijo el secretario. Recordó que el régimen castrista ha estado por cerca de siete décadas en el poder, “por lo tanto, llevará tiempo hacer un cambio significativo en el país”, subrayó.
"Siempre le digo a la gente que no se puede tener algo instalado durante 70 años, que eche raíces, y luego pensar que de la noche a la mañana simplemente se va a arrancar todo de raíz y poner algo completamente nuevo en la tierra. Hay una transición que tiene que suceder y un proceso para llegar ahí", explicó.
Actualmente, Cuba atraviesa una crisis energética caracterizada por frecuentes fallas en el sistema eléctrico nacional, a la par de las sanciones implementadas por Estados Unidos dirigidas a funcionarios y estructuras corporativas del gobierno cubano.
Ante este escenario, sectores políticos estadounidenses abogan por un cambio de régimen y una transformación sistémica en la isla, mientras que el gobierno cubano atribuye la severidad de la crisis económica y energética al impacto prolongado del presunto embargo y bloqueo energético de Estados Unidos.
Con información de Jen García.
Vea la entrevista completa aquí:
























