El 28 de agosto, Estados Unidos impuso sanciones a otra empresa de Hong Kong que, según el Departamento del Tesoro, ayudó a una casa de cambio iraní a blanquear dinero a través de una red financiera en el extranjero.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro dijo que Kameng Trading Limited, con sede en Hong Kong, permitió que la casa de cambio iraní Pedram Pirouzan Exchange House —también conocida como Opal Exchange— sujeta a sanciones, la utilizara "para blanquear dinero para Irán".
La OFAC señaló que Kameng fue incluida en la lista por operar en el sector financiero iraní. Sus bienes y participaciones en bienes sujetos a la jurisdicción de EE. UU. quedan bloqueados y, en general, se prohíbe a las personas estadounidenses realizar transacciones con dicha empresa.
En su página web, Kameng se describe a sí misma como proveedora de maquinaria pesada, maquinaria industrial y piezas de recambio, con servicios que incluyen almacenamiento, transporte de mercancías y despacho de aduanas.

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La página web indica una dirección en Kwun Tong, Hong Kong, que también figura entre las direcciones que la OFAC ha identificado para la empresa sancionada.
Kameng no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios por parte de Epoch Times.
Esta designación se produce cuatro días después que el Departamento del Tesoro pusiera en marcha la "Operación Economic Outcast", una campaña de sanciones más amplia dirigida contra las redes financieras, petroleras, de adquisiciones, de misiles y otras redes de Irán.
El paquete de sanciones del 24 de agosto ya afectó a múltiples empresas de Hong Kong y de China continental. El Departamento del Tesoro dijo que varias empresas de Hong Kong facilitaron pagos a través de redes bancarias paralelas iraníes, mientras que otras participaron en adquisiciones o en envíos de petróleo iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que las empresas e instituciones financieras que continúen con actividades relacionadas con Irán podrían verse expuestas a un mayor riesgo de sanciones por parte de EE. UU.
Asimismo, el 28 de agosto, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Tesoro propuso una norma independiente que restringiría el acceso a la banca corresponsal de EE. UU. a cinco sucursales de los Emiratos Árabes Unidos del banco egipcio Banque Misr. La propuesta aún no entra en vigor.
En la propuesta en cuestión, la FinCEN señaló que Irán utiliza empresas pantalla registradas en jurisdicciones de terceros países, entre ellas Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos, para ocultar la titularidad real y el origen de los fondos, al tiempo que obtiene acceso al sistema financiero internacional.
La última designación de Hong Kong se produce en un momento en que las autoridades y las empresas chinas evalúan hasta qué punto Washington podría ampliar la presión de las sanciones sobre las entidades implicadas en el comercio relacionado con Irán.
Washington puso en el punto de mira a refinerías, buques, corredores y otros intermediarios chinos por transacciones relacionadas con Irán, aunque sin llegar a imponer sanciones relacionadas con Irán a los principales bancos chinos.
Al ser preguntado el 25 de agosto sobre si China cambiaría sus relaciones con Irán o tomaría medidas contra las entidades chinas señaladas por el Tesoro, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, dijo que la cooperación de China con Irán no debería verse interrumpida y que Beijing adoptaría medidas para proteger lo que él denominó sus derechos e intereses.

























