Las autoridades de inmigración de EE. UU. dicen que la segunda administración de Trump ha tomado medidas para cancelar o revocar el estatus de más de 2.2 millones de inmigrantes ilegales.
En un comunicado de prensa del 29 de octubre, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS) señaló que las medidas que tomaron tanto este organismo como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no incluyen “los millones de revocaciones y denegaciones de visas emitidas por el Departamento de Estado de EE. UU. ni las expulsiones llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.”
El USCIS, una agencia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), revisa las solicitudes de visas, permisos de trabajo en EE. UU., tarjetas de residencia y más.
Según el comunicado, la agencia de inmigración dijo que ha tomado medidas para poner fin al "uso indebido" de un programa llamado Estatus de Protección Temporal (TPS), el cual brinda protección contra las deportaciones y otorga autorizaciones de trabajo a los extranjeros provenientes de países donde se aplica dicho estatus.

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También tomó medidas para rechazar las solicitudes destinadas a “extender o modificar el estatus de no inmigrante cuando no existe fundamento legal”, emitiendo citaciones para comparecer ante un tribunal de inmigración de EE. UU. a fin de llevar ante un juez a los extranjeros sujetos a expulsión, poniendo fin a la extensión automática de los documentos de autorización de empleo, asegurándose de que los extranjeros sean investigados y evaluados antes de que se emitan las autorizaciones de trabajo, y cancelando ciertos programas de libertad condicional para someterlos a revisión caso por caso.
El comunicado de prensa del USCIS, que no proporcionó más detalles sobre las expulsiones, indicó que sus medidas cerrarían cualquier vago legal que pudiera socavar la seguridad nacional o pública.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, elogió el éxito de la agencia hasta el momento.
“El presidente Trump prometió al pueblo estadounidense que se harían cumplir nuestras leyes de inmigración, y estas cifras reflejan la magnitud de ese compromiso”, dijo en un comunicado. “Quienes abusan o ignoran flagrantemente nuestro sistema de inmigración ya están advertidos de que estas violaciones a la ley no serán toleradas ni pasadas por alto. Proteger nuestra frontera fue solo el comienzo. Estamos restaurando la integridad de todo el sistema migratorio y dando prioridad a la seguridad de nuestros ciudadanos estadounidenses".
Durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha puesto fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de un millón de personas de 13 países, entre ellos Venezuela, Haití, Honduras, Nicaragua, Afganistán y Siria.
La administración de Trump obtuvo una gran victoria cuando la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en junio que el Departamento de Seguridad Nacional actuó dentro de su autoridad al poner fin al TPS para unos 350,000 haitianos y 6000 sirios. Pero el impacto de la decisión se extiende mucho más allá de los haitianos y los sirios, ya que podría afectar a casi 1.3 millones de personas de 17 países que se benefician del TPS.
Antes del fallo de la Corte Suprema, las medidas de la administración de Trump contra el TPS habían dado lugar a una serie de impugnaciones judiciales.
El TPS fue creado por el Congreso en 1990 para evitar las deportaciones a países afectados por desastres naturales o conflictos civiles. Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) señalaron anteriormente que el programa fue diseñado para ser temporal y que se ha utilizado indebidamente.
La administración del presidente Joe Biden amplió considerablemente el número de personas cubiertas por el TPS. En el comunicado de la USCIS de la semana pasada, se señaló que las medidas tomadas por esta y otras agencias de inmigración fueron una respuesta a lo que denominaron la "crisis fronteriza de Biden", durante la cual se permitió la entrada al país a millones de inmigrantes ilegales.
Desde que asumió su segundo mandato, Trump emitió una serie de directivas sobre inmigración ilegal y seguridad fronteriza, entre ellas la declaración de una emergencia en la frontera entre Estados Unidos y México en enero de 2025, la restricción de la expedición de visas H-1B, la designación de ciertas pandillas y cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, y otras medidas.
Con información de Associated Press.















