El presidente de EE. UU., Donald Trump, rechazado la idea de cooperar con Beijing en materia de inteligencia artificial (IA), a pesar de haber discutido esta tecnología emergente con el líder chino Xi Jinping la semana pasada.
"Prefiero no integrarme porque llevamos una gran ventaja", dijo Trump a los periodistas antes de salir de la Casa Blanca el 26 de septiembre. "Cuando vas a la cabeza, no compartes tu ventaja con los demás".
Estados Unidos le lleva a China "al menos un año, y tal vez un año y medio" de ventaja en la carrera por la IA, afirmó Trump.
"No busco abrirla", agregó. "Y, en realidad, no hablamos mucho sobre eso. Sí hablamos del término 'superinteligencia'".

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
Los comentarios de Trump se produjeron apenas unos días después de que recibiera a Xi en la Casa Blanca para una cumbre bilateral en la que se discutieron temas que abarcaban desde el comercio hasta la IA. También agasajó al líder del Partido Comunista Chino (PCCh) con una cena de Estado el 24 de septiembre, a la que asistieron numerosos titanes de la IA con sede en Estados Unidos.
Las conversaciones bilaterales se dieron en medio de crecientes preocupaciones entre los líderes e investigadores de la IA de que esta tecnología en rápida evolución pudiera escapar al control humano e incluso representar un peligro para la humanidad.
Trump, al hablar con los periodistas el 26 de septiembre, desestimó esos temores calificándolos de "un engaño" que solo beneficiaría a los adversarios de Estados Unidos.
"Estados Unidos de América no va a pisar el freno", dijo Trump. "Quieren detener nuestro progreso, porque le llevamos mucha ventaja a China, y vamos a mantenerlo así".
Trump también reiteró su propuesta de renombrar la IA como “superinteligencia” o SI, una idea que, según él, también le gustaba a Xi.
“Artificial significa que es falsa, y no es falsa. Es una inteligencia muy poderosa. Creo que mucha gente ya la está utilizando. Yo la llamo SI”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China declaró en un comunicado del 26 de septiembre que Beijing “le da gran importancia” y “respeta” el cambio de Washington al término “superinteligencia”.
Esta fue la primera vez que Beijing se refirió directamente a la adopción del nuevo término por parte de la administración de Trump.
Poco después de que Xi partiera de Washington el 25 de septiembre, Estados Unidos y China emitieron comunicados separados en los que se describían los resultados de la cumbre de líderes. La Casa Blanca dijo que los dos líderes acordaron usar SI en lugar de IA, un punto que no se mencionó en el comunicado del Ministerio de Comercio de China.
A diferencia del debate en Washington, que se centró en las posibles amenazas de la IA para el futuro de la humanidad, las preocupaciones de los funcionarios chinos se centran en gran medida en el riesgo que representa la tecnología para el control del poder por parte del PCCh.
El jefe de inteligencia de China, Chen Yixin, advirtió que la IA podría ser utilizada indebidamente por lo que él denominó "fuerzas hostiles" y que representa "amenazas directas a la seguridad política, institucional e ideológica de China", según un artículo del 13 de septiembre publicado en la revista oficial Cyberspace. También pidió un mayor control del Partido sobre la IA.





















