La crueldad de la DEI
La semana pasada concluyó con conmoción y tristeza ante la noticia de que Jason Arday se quitó la vida en medio de una investigación sobre su credibilidad intelectual. Era el aclamado sociólogo de la educación de la Universidad de Cambridge, el favorito de los medios y beneficiario de un importante contrato editorial, el centro de todas las atenciones y protagonista de innumerables perfiles hagiográficos en los medios de comunicación.























