El Senado de Paraguay comenzó este jueves 5 de noviembre un juicio político contra el presidente del país tras horas de incertidumbre por la renuncia del mandatario Santiago Peña, a la que no se dio curso en el Congreso por falta de cuórum.
"Venimos a formular acusación conforme al mandato recibido", dijo al iniciar su exposición la diputada opositora Rocío Vallejo, convertida en una de las fiscales, durante la sesión en la que la Cámara Alta se convirtió en tribunal.
Si fuera destituido por el Parlamento, Peña perdería los fueros de senador vitalicio, que conservaría con la renuncia.

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En una jornada de acontecimientos vertiginosos, Peña presentó su renuncia este jueves por vía electrónica, y la Cámara de Diputados votó unánimemente a favor de su destitución momentos después. Ambas cámaras rechazaron la renuncia de Peña, y el Senado decidió seguir adelante con un juicio que podría resultar en la destitución del presidente y activar la sucesión tras declarar la vacancia del cargo presidencial del país.
Previamente, el senador oficialista Derlis Maidana explicó que el juicio constará de dos etapas: una, el reconocimiento, en la noche de este jueves, a los diputados como fiscales acusadores, y la segunda mañana, cuando se tomará juramento de los senadores que constituirán el tribunal enjuiciador.
Los senadores de oposición exigen la destitución de Peña, argumentando que permitirle renunciar preservaría su derecho a ser senador de por vida, con protecciones legales que podrían impedir su enjuiciamiento, en caso de que el fiscal general de Paraguay, Emiliano Rolón Fernández, decidiese presentar cargos.
Rolón ordenó tres investigaciones penales sobre la crisis del Banco Ueno, que incluyen acusaciones que involucran a Peña y a otros funcionarios de gobierno actuales y anteriores, informó la fiscalía este día. Las investigaciones examinarán la supervisión que las autoridades ejercieron sobre el banco, su gestión de la quiebra y la asignación de fondos públicos a la entidad financiera.
Peña afirmó que cooperaría con los investigadores. “Sea cual sea el resultado de este proceso, actuaré con responsabilidad y respeto a la Constitución”, dijo el X.
Peña, quien hasta el año pasado tenía participación en una empresa vinculada a Ueno, expresó su arrepentimiento. Sin embargo, no asumió la responsabilidad por la crisis, que ha dejado a millones de depositantes, jubilados y trabajadores luchando por recuperar sus ahorros congelados y salarios impagos. Si es destituido, el vicepresidente Pedro Alliana lo reemplazaría como líder de Paraguay.
El jefe de Estado terminó salpicado por la crisis en la que quedó sumido el país después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó el martes 3 de noviembre un proceso de resolución o cierre de Ueno, lo que desató los reclamos de miles de usuarios preocupados por sus ahorros, en medio de expectativa por los millonarios fondos públicos, en su mayoría procedentes de pensiones, en la institución privada.
La entidad emisora detectó que el índice de solvencia del banco había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido "como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización".
Por ello, la Cámara de Diputados aprobó este día y por unanimidad la acusación para someter a juicio político a Peña, en una sesión extraordinaria en la que se conoció la renuncia del presidente.
La acusación formulada por los diputados, que activó el mecanismo previsto en el artículo 225 de la Constitución, señala a Peña de "un grave y sistemático mal desempeño de sus funciones".
Vallejo dijo que el país ha vivido "una jornada siniestra en el ámbito financiero con la caída de un banco que ha afectado a tres millones de paraguayos", cerca de la mitad de la población del país.
También advirtió que "muchas instituciones públicas han perdido y van a perder sus ahorros", al señalar que el BCP le ha dado "una sentencia de muerte inmediata" a Ueno sin una "previa intervención".
La acusación señala un presunto conflicto de intereses, cooptación del Estado y puertas giratorias, al aludir, entre otros, a las acciones de Peña en el Ueno Holding, un conglomerado que agrupa distintas empresas, entre ellas Ueno bank. El mandatario vendió sus acciones en marzo de 2025.
La crisis del Banco Ueno provocó que el Partido Colorado, que llevaba mucho tiempo en el poder y liderado por Peña, se volviera en su contra, un giro sorprendente para el ex economista del Fondo Monetario Internacional que había contado con el respaldo de los políticos más poderosos del país. Fue recibido en Washington hace apenas unas semanas como un aliado clave de la administración Trump.
Peña es el segundo gobernante sometido a un juicio político en la historia reciente de Paraguay, después del izquierdista Fernando Lugo (2008-2012), quien fue retirado del poder.
Con información de EFE y AP














