La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, prevé lograr el hambre cero entre 2027 y 2028, previo al objetivo internacional establecido.
Aunque inicialmente el objetivo establecido por la Organización de las Naciones Unidas lo tenía previsto para 2030, la mandataria dijo que Venezuela podrá lograrlo entre 2027 y 2028, "gracias al esfuerzo del pueblo y de los sectores productivos" del país, según un comunicado publicado el 27 de octubre, por la televisora estatal Venezolana de Televisión.
La mandataria asistió este martes a la inauguración de la escuela de liderazgo campesino Ezequiel Zamora en el estado de Aragua, al norte del país, donde encabezó un encuentro con agricultores y otros trabajadores del campo en el que dijo que su gobierno busca "servir al pueblo" y no aferrarse al poder.

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En Aragua, Rodríguez resaltó el valor histórico y cultural de Chuao, y recordó que la excelencia de su cacao es reconocida mundialmente. Ahí informó además que recorrerá todo el país para acompañar las experiencias productivas del campo, la pesca y la acuicultura, "con el fin de prestar apoyo directo a quienes sostienen la producción nacional".
Rodríguez instó a promover una agricultura respetuosa de la naturaleza, basada en principios regenerativos, que protejan la tierra y garanticen alimentos sanos para la población.
“En Venezuela debemos decir, con gran orgullo, que los alimentos que se sirven en la mesa son sanos, no provocan cáncer y no enferman. Son alimentos que nos curan, como lo hacía la medicina de nuestros ancestros”, agregó.
La iniciativa del gobierno interino de hambre cero busca coordinar la producción de alimentos y ofrecer seguridad jurídica sobre las tierras para impulsar las inversiones.
Rodríguez además de visitar Aragua también visitó Carabobo este martes, donde se reunió con el gobernador de esa entidad, Rafael Lacava.
Ambas regiones habían sido visitadas el domingo por la líder opositora María Corina Machado dentro su recorrido hacia Caracas, que abarcó los estados de Lara, Yaracuy, Carabobo y Aragua, así como la capital venezolana, y que convocó a miles de personas que salieron a las calles a dar la bienvenida a la dirigente.
Machado había denunciado unos siete impedimentos para ingresar a Venezuela, tras su salida en diciembre del año pasado con destino a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025.
El gobierno negó las denuncias y el lunes calificó de "show" su recorrido al asegurar que podía haber ingresado por los aeropuertos. Después, Estados Unidos informó que intervino para que se permitiera el ingreso de la exdiputada.
El mismo martes, el mandatario estadounidense, Donald Trump, planteó la idea de que Venezuela debería ser el estado 51 de EE. UU. y que deberían realizarse elecciones para gobernador, en lugar de votar un cargo presidencial.
"Hagámoslo el estado 51 y, en vez de un presidente, celebraremos una elección a gobernador", dijo el Trump durante un mitin en Corpus Christi, Texas este 27 de octubre.
Trump también anunció la llegada del primer millón de barriles de petróleo venezolano gratis como parte de su acuerdo con el país caribeño.
"Esta victoria histórica nos da el control de una parte enorme del suministro mundial de petróleo (...) Lo refinaremos aquí, en Texas, incluso aquí mismo, en Corpus Christi", dijo.
Un día antes, el gobierno de EE. UU. declaró que espera que Rodríguez deje la vacancia de su cargo para 2027, y que así se abra la oportunidad de convocar a elecciones.
"Una vez que se establezcan esas dos cosas: el nuevo [Tribunal Superior de Justicia] TSJ a finales de este año, y el nuevo [Consejo Nacional Electoral] CNE poco después, y ese trabajo ya ha comenzado, entonces Rodríguez debería declarar vacante permanente en la presidencia", dijo un alto funcionario del Departamento de Estado en una rueda de prensa telefónica.
El funcionario explicó que, bajo la actual legislación venezolana, la declaración de una falta absoluta en la presidencia implicaría un periodo de seis meses para que se celebren nuevas elecciones presidenciales.
"Como gobierno, debemos utilizar nuestra capacidad de influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que este proceso siga avanzando de manera responsable. Nuestro objetivo es lograr unas elecciones [en Venezuela] en las que, una vez celebradas, la parte perdedora reconozca que el proceso fue justo", agregó.
Con información de EFE y de Eduardo Tzompa.
















