El primer ministro Mark Carney dijo que Canadá está dispuesta a hacer "lo que sea necesario" en respuesta a los aranceles estadounidenses "injustificados".
Carney hizo estas declaraciones el 23 de julio en una reunión de los 13 primeros ministros provinciales y territoriales de Canadá en Charlottetown, Isla del Príncipe Eduardo, antes de las reuniones a puerta cerrada. Señaló que Canadá se mantiene unido frente a los aranceles del 50 % que entrarán en vigor el 19 de agosto sobre diversas exportaciones canadienses a Estados Unidos.
"El lunes, la administración estadounidense anunció su intención de imponer la última de una serie de acciones comerciales unilaterales e injustificadas. Los gobiernos canadienses aquí reunidos tenemos claro que haremos todo lo que sea necesario para defender y apoyar a nuestras familias, nuestros trabajadores y nuestras empresas", dijo Carney.
Carney destacó que Canadá se encuentra en una "posición más sólida" que hace 18 meses, destacando la ampliación de las relaciones comerciales con varios países, la reducción de barreras al comercio interprovincial y los avances en importantes proyectos de infraestructura.
Haciendo hincapié en la diversificación comercial, Carney mencionó los 16 acuerdos de libre comercio de Canadá con 51 países que representan aproximadamente dos tercios del PIB mundial, lo que le da al país acceso a 1500 millones de consumidores. Añadió que Ottawa tiene como objetivo duplicar ese acceso al mercado antes de fin de año.
"Todos estamos trabajando para diversificar nuestras alianzas en el extranjero, duplicando la escala de esos mercados a más de 3 mil millones de personas en todo el mundo. Y al mismo tiempo estamos fortaleciendo nuestra economía interna, construyendo una sola economía canadiense", dijo Carney.
En declaraciones a la prensa tras reunirse con los primeros ministros provinciales, Carney dijo que el gobierno canadiense haría todo lo necesario para proteger a los canadienses si Estados Unidos aplica los aranceles del 50% el 19 de agosto.
"Si no se llega a un acuerdo, todo está sobre la mesa, dependiendo del resultado de las negociaciones", dijo Carney a los periodistas cuando se le preguntó si Ottawa estaba dispuesta a imponer aranceles de represalia a Washington.
Carney explicó que su gobierno está centrado en impulsar la economía y diversificar las relaciones comerciales, apoyando a los sectores económicos mediante aranceles, y responderá "si estos aranceles u otras medidas entran en vigor".
"No necesitamos responder por adelantado. De hecho, creo que sería contraproducente hacerlo en esta etapa. Pero es importante conocer cuáles son nuestras opciones disponibles", añadió Carney.
Carney también valoró positivamente la noticia de que el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, espera presentarle a Trump opciones antes de fin de año para "acuerdos provisionales" con Canadá y México en el marco del T-MEC, calificándolo como un "enfoque sensato".
Carney dijo que estos acuerdos serían "coherentes con la estructura" del T-MEC, con arreglos bilaterales que reflejen las distintas realidades económicas entre los tres países.
Las proclamaciones firmadas el 20 de julio por el presidente estadounidense Donald Trump imponen aranceles del 50 % a productos canadienses por un valor aproximado de 28,000 mdd, incluyendo alcohol, automóviles y productos lácteos, independientemente de si los productos cumplen o no con las condiciones del Tratado Canadá-Estados Unidos-México.
Washington justificó las nuevas medidas como respuesta a prácticas comerciales "discriminatorias" de Canadá contra exportaciones estadounidenses, especialmente en automóviles, bebidas alcohólicas y productos lácteos.
Por su parte, el líder conservador Pierre Poilievre calificó los últimos aranceles de Trump de "injustificados" y exigió al gobierno de Carney una respuesta más contundente que otorgue a Canadá "un poder de negociación inquebrantable en el extranjero".
"Eso significa desbloquear oleoductos, plantas de GNL, ampliaciones portuarias y otras infraestructuras financiadas con fondos privados para llegar a los mercados mundiales. Significa liberar nuestros recursos y comprometernos con una Reserva Estratégica de Energía y Minerales disponible para los aliados que nos den acceso al mercado sin aranceles", escribió Poilievre en un comunicado publicado en sus redes sociales el 21 de julio.
Poilievre ha insistido en que Canadá debe responder a los aranceles estadounidenses reduciendo las regulaciones que, según él, obstaculizan el desarrollo, como la prohibición de buques petroleros en la costa norte de la Columbia Británica, los procesos de permisos y aprobación para proyectos energéticos, y la derogación de leyes como la ley federal de evaluación de impacto.





















