La peligrosa percepción que tiene China de un Occidente dividido
Durante décadas, los líderes occidentales se consolaron con la creencia de que el auge económico de China acabaría por dar lugar a una moderación política. Se suponía que el comercio, la globalización, la inversión y la integración en las instituciones internacionales transformarían a China en un actor más cooperativo y responsable dentro del orden internacional vigente. Esa suposición parece ahora profundamente errónea



















