La mandataria de Perú, Keiko Fujimori, recorrió este jueves el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador y busca replicar su modelo de seguridad en el país, durante una visita oficial al país que incluyó una reunión con el mandatario Nayib Bukele y funcionarios de ambos gobiernos.
"Recibimos con mucha alegría la invitación del Presidente Nayib Bukele para conocer lo que se viene haciendo en El Salvador de manera exitosa", dijo la presidenta sobre la estrategia de seguridad del país, en una rueda de prensa en El Salvador.
Fujimori dijo que las autoridades están haciendo un esfuerzo muy grande desde el Perú, como, por ejemplo, en devolverle la confianza a sus Fuerzas Armadas y Policía Nacional.

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"Hemos logrado unificar a estas fuerzas a través del comando unificado para que la inteligencia y la acción de esas instituciones se desplieguen por todo el territorio nacional", continuó.
"Pero además de las organizaciones criminales internacionales, enfrentamos también a organizaciones de narcotráfico y de minería ilegal. Entonces, nuestros problemas son también bastante complejos", agregó. "Acabamos de recibir facultades del Congreso de la República y una de estas facultades es fundamental, que es declarar a estos grupos hostiles, grupos terroristas. Y hay que nombrarlos así, como lo que son, para luego tener todos los mecanismos legales para enfrentarlos".
Durante la visita al CECOT, Fujimori estuvo acompañada por el canciller Carlos Espá y los ministros del Interior, César Astudillo, y de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez.
La delegación de alto nivel fue recibida por el ministro de Seguridad Pública y Justicia salvadoreño, Gustavo Villatoro, quien guió el recorrido y expuso los modelos de gestión e infraestructura penitenciaria de máxima seguridad implementados en su nación.
Durante la visita también estuvo presente el ministro de la Defensa Nacional, René Francis Merino y el director del centro penitenciario, Belarmino García.
"El encuentro representa una aproximación práctica a la política de seguridad salvadoreña contra las organizaciones criminales, así como una oportunidad de interés para el Perú en materia de intercambio de experiencias para la lucha contra la delincuencia organizada transnacional", agregó el gobierno peruano, en un comunicado aparte.
En una declaración conjunta ante medios comunicación, Bukele agradeció a Fujimori por la visita y destacó que El Salvador "no es solo el país más seguro porque no hay homicidios, sino porque todos los crímenes han caído al mínimo en la región".
También, señaló que bajo su gobierno se han implementado reformas "que han permitido mejorar el sistema de salud" y aseguró que espera "hacer otro milagro como el de seguridad en la educación".
Posteriormente, los mandatarios se reunieron en la Casa Presidencial, donde participaron en una reunión ampliada, donde ambos firmaron un acuerdo para la cooperación en temas de seguridad, salud, infraestructura, educación, comercio y economía.
Fujimori ya había anunciado a fines de septiembre su viaje a El Salvador para conocer el modelo de seguridad de Bukele.
Días previos a asumir la presidencia del país, Fujimori aseguró que implementaría medidas de seguridad inspiradas en el modelo del presidente Nayib Bukele en El Salvador, durante una entrevista con la revista colombiana Semana.
"Nosotros hemos planteado desde el plan de gobierno la construcción de por lo menos cuatro cárceles grandes y una cárcel para los criminales más avezados y los más peligrosos", dijo Fujimori al ser cuestionada sobre si seguiría un plan de seguridad similar al de Bukele durante una entrevista con el medio colombiano Semana publicada el 10 de julio.
Entre los planes del gobierno de Fujimori hay una reforma del sistema penitenciario que incluye la construcción de nuevas cárceles como parte del plan de deshacinamiento, al tener unos 100,000 presos en un conjunto de cárceles cuya capacidad apenas está pensado para unas 40,000 personas.
Con información de EFE y de Eduardo Tzompa.
















