El activista contra el Partido Comunista Chino (PCCh) Jie Lijian fue golpeado hasta quedar inconsciente por tres hombres en Nueva York y permaneció en cuidados intensivos tras estar inconsciente durante más de dos días —el último episodio de una serie de agresiones e incidentes sospechosos a los que se ha enfrentado mientras protestaba contra el régimen chino y denunciaba a personas que él identifica como actores vinculados al PCCh en Estados Unidos.
Según Jie, el 15 de julio tres hombres asiáticos lo siguieron cerca del Jardín Botánico de Queens, en Flushing, mientras intentaba subir a un autobús.
Los hombres lo alcanzaron y le propinaron repetidos golpes en la cabeza y las piernas con un objeto similar a un garrote. Sangrando y desorientado, según contó Jie, logró subir a un autobús antes de perder el conocimiento.
Cuando despertó, más de dos días después, se encontraba en la unidad de cuidados intensivos de un hospital. Los médicos le explicaron que el personal de emergencias lo había encontrado gravemente herido a bordo del autobús y lo había trasladado al hospital.
Sufrió una lesión grave en la cabeza, al principio no podía caminar tras recuperar la conciencia y permaneció bajo estrecha observación hospitalaria después de vomitar al intentar comer, según una entrevista en vídeo realizada el 19 de julio por la edición china de The Epoch Times tras recuperar la conciencia.
La Alianza Internacional del Partido Democrático de China (CDPIA), una organización prodemocrática china en el extranjero presidida por Jie que aboga por el fin del régimen del PCCh mediante un cambio político pacífico, acusó al Partido Comunista Chino de contratar a miembros de una banda para llevar a cabo el ataque.
En un comunicado del 17 de julio, la organización instó a las autoridades estadounidenses a identificar a los agresores y a perseguir a quienes organizaron el ataque.
Jie afirmó que la intensidad de su actividad jurídica justo antes de la agresión en Nueva York le llevó a creer que la paliza tenía como objetivo impedirle aportar pruebas y llevar adelante casos relacionados con instituciones del gobierno chino y personas acusadas de trabajar para Beijing.
En una publicación del 20 de julio en X, Jie señaló que el 9 de julio él y otros dos demandantes ampliaron formalmente su demanda civil en Los Ángeles para incluir como demandados a la República Popular de China y al Consulado chino en Los Ángeles.
La demanda presentada ante el Tribunal Superior del condado de Los Ángeles, con el número de expediente 26STCV21753, también incluye como demandados al guardia de seguridad Xian Wu, a JK Patrol SVC y a otros demandados no identificados.
En ella se alega agresión física, agresión verbal, causación intencionada de angustia emocional, responsabilidad por las instalaciones y negligencia en la contratación, supervisión y mantenimiento en el puesto.
La demanda tiene su origen en una protesta celebrada el 4 de enero frente al Consulado de China en Los Ángeles, donde Wu utilizó spray de pimienta contra los manifestantes. Ocho manifestantes afirmaron haber sido golpeados y varios necesitaron atención hospitalaria. Wu fue detenido tras el incidente.
Jie afirmó que la medida del 9 de julio incorporó formalmente al gobierno chino y al consulado a la demanda, y que se estaban remitiendo las citaciones en virtud del Convenio de La Haya sobre Notificación.
También el 9 de julio, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York informó a Jie de que las fuerzas del orden lo habían identificado como víctima o posible víctima en la causa penal contra Yuanjun Tang.
Tang, antiguo líder de una organización china prodemocrática con sede en Nueva York, se declaró culpable en septiembre de 2025 de conspirar para actuar como agente no registrado del gobierno chino.
Los fiscales federales afirmaron que Tang aceptó en secreto encargos del Ministerio de Seguridad del Estado de China y facilitó información sobre disidentes residentes en EE. UU. y actividades prodemocráticas, incluidos nombres, fotografías y grabaciones de los participantes.
Jie afirmó que los fiscales seguían pidiéndole que aportara pruebas y declaraciones relacionadas con el caso.
También el 9 de julio, la Sección Penal de la Fiscalía Municipal de Los Ángeles envió a Jie un recordatorio para que presentara las pruebas solicitadas en relación con el incidente ocurrido en el consulado en enero.
Dos semanas antes de la paliza, Jie también había ayudado a encabezar una procesión simbólica con un ataúd frente al Consulado de China en Nueva York, con motivo del 105.º aniversario del PCCh.
Los manifestantes llevaron un ataúd con la inscripción "Fin del PCCh" hacia la entrada y corearon consignas para exigir el fin del régimen comunista.
Jie escribió antes de la manifestación que los chinos que habían sufrido bajo el PCCh habían esperado demasiado tiempo el "funeral" del Partido.
Activistas prodemocráticos chinos llevan un ataúd simbólico frente al consulado chino en Nueva York el 1 de julio de 2026.
Años de agresiones, amenazas y vigilancia
La paliza del 15 de julio se produjo tras años de incidentes en los que las agresiones físicas iban acompañadas de insultos políticos, amenazas contra la familia de Jie, aparente vigilancia o indicios de que otras personas se habían enterado de una agresión antes de que él la hiciera pública.En noviembre de 2021, un vehículo atropelló a Jie mientras montaba en bicicleta en Rowland Heights, California, destrozándole la bicicleta y el teléfono y dejándolo herido. Jie afirmó que el conductor lo llamó "traidor" y le advirtió que tuviera cuidado con lo que hacía.
Dos días después, una cuenta de Telegram que utilizaba el nombre "Zhuang Sir" amenazó a Jie y a su familia, se refirió directamente a la colisión y afirmó que el conductor debería haberle dejado lisiado de las piernas. La cuenta también envió una imagen de un cuchillo.
Los mensajes amenazaban con que Jie y su familia "morirían de forma horrible" y hacían referencia a su padre en China.
Dos meses después, según Jie, un coche le obligó a salirse a la cuneta cuando se dirigía a un Walmart en Rowland Heights.
Un hombre corpulento salió del vehículo con un cuchillo largo y le apuñaló cinco o seis veces. La hoja atravesó la mandíbula inferior de Jie, provocándole una hemorragia grave y dejándole en estado crítico.
El apuñalamiento se produjo dos meses después del accidente y de las amenazas en las que se había calificado a Jie de traidor y se había advertido a su familia.
Jie denunció el apuñalamiento y los incidentes relacionados ante el Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles y el FBI.
En agosto de 2023, Jie afirmó que un agresor desconocido le golpeó por la espalda en la cabeza mientras caminaba a las afueras de Los Ángeles, dejándole inconsciente.
Mientras Jie se recuperaba, se publicaron mensajes en chino y en inglés en los que se anunciaba falsamente su muerte, acompañados de imágenes inventadas de un tanatorio y supuestos vídeos conmemorativos.
Jie creía que ese material se había preparado en relación con la agresión.
También afirmó que, durante las manifestaciones, hay personas que le fotografían o graban repetidamente a corta distancia.
Durante una protesta celebrada en diciembre de 2022 frente al consulado chino en Los Ángeles, un hombre encapuchado y enmascarado retransmitió en directo a Jie a través de una videollamada.
Una fotografía de la pantalla del teléfono de ese hombre muestra a Jie en la manifestación, mientras que al otro lado de la llamada se veía a un hombre chino vestido con un uniforme de la policía china.
Jie afirmó que ese encuentro le llevó a sospechar que su imagen y sus actividades políticas estaban siendo transmitidas a las fuerzas del orden chinas.
Posteriormente, incluyó este episodio entre las aproximadamente 200 páginas de fotografías, mensajes, vídeos y otro material que facilitó a los agentes del FBI en relación con amenazas, presuntas actividades de vigilancia y personas que, en su opinión, actuaban en nombre del PCCh.
Atacado dos veces en una carretera apartada de Utah
Menos de siete semanas antes de la paliza de Nueva York, Jie sobrevivió a otro incidente que, en su opinión, estaba relacionado con su activismo.Jie pasó del 26 al 28 de mayo protestando contra el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, durante su visita a las Naciones Unidas en Nueva York, y ayudando a coordinar las conmemoraciones de la masacre de Tiananmen del 4 de junio.
El 31 de mayo, mientras regresaba a Los Ángeles, se encontró con otro vehículo en una carretera apartada de Utah.
Jie afirmó que se hizo a un lado para dejar pasar al vehículo. En cambio, según él, el conductor embistió la parte trasera de su coche y, a continuación, chocó contra la parte delantera antes de darse a la fuga.
Los impactos empujaron el vehículo de Jie hacia los carriles contrarios, atravesaron una barrera de seguridad y el coche acabó deteniéndose en terreno abierto.
Jie sufrió una fractura en el brazo, así como lesiones en la cabeza y el tórax.
El detalle que más le inquietó llegó después.
Sus familiares en China le llamaron y le instaron a regresar, diciéndole que no estaba a salvo en el extranjero.
"No me había puesto en contacto directamente con mi familia", dijo Jie. "¿Cómo sabían que me había pasado algo?"
Jie afirmó que la llamada reforzó su sospecha de que la presión ejercida sobre sus familiares en China estaba relacionada con los incidentes que estaba viviendo en Estados Unidos.
Tras el accidente de Utah, los técnicos de reparación encontraron un dispositivo de rastreo fijado debajo del vehículo de Jie, según él mismo. No era el primer hallazgo de este tipo. En marzo de 2024, publicó fotografías de otro rastreador de ubicación que, según él, había sido encontrado dentro del maletero.
De las peticiones al activismo contra el PCCh
La oposición de Jie al PCCh surgió de los esfuerzos de su familia por presentar peticiones a las autoridades chinas.Afirmó que su madre desapareció durante esa lucha y que su padre quedó discapacitado.
Jie siguió buscando respuestas y reparación por parte de las autoridades. Afirmó que los funcionarios lo detuvieron en repetidas ocasiones por sus peticiones y que, en un momento dado, lo internaron en un centro psiquiátrico.
Huyó de China en 2019, viajando por África y Sudamérica antes de llegar a Estados Unidos.
En los años siguientes, se convirtió en un destacado organizador de manifestaciones chinas a favor de la democracia y contra el PCCh.
Entre sus actividades se incluyen conmemoraciones de la masacre de la plaza de Tiananmen de 1989, concentraciones en apoyo de los practicantes de Falun Gong y los presos políticos, protestas frente a los consulados chinos e iniciativas para ayudar a personas que han sido perseguidas por el régimen chino.
En 2025, Jie afirmó haber organizado más de 100 manifestaciones.
Las repetidas amenazas y agresiones han cambiado su forma de vida.
Jie explicó que revisa debajo de su vehículo antes de conducir y deja marcas cerca de las puertas para poder determinar si alguien ha entrado o ha manipulado su entorno.
Afirmó que la vigilancia constante le deja agotado y, a veces, le hace cuestionarse por qué sigue arriesgando su vida. Pero cree que retirarse no le haría estar más seguro.
"Quieren infundirte miedo y hacerte callar", declaró en una entrevista en mayo de 2025 con la edición en chino de The Epoch Times. "Aunque hoy te asustes, no te dejarán en paz".
Represión transnacional en Estados Unidos
El FBI define la represión transnacional como los intentos de gobiernos extranjeros de intimidar, silenciar, coaccionar, acosar o causar daño a miembros de las comunidades de la diáspora y del exilio en Estados Unidos.La agencia enumera el acoso, las amenazas contra familiares, las agresiones, los intentos de secuestro y los intentos de asesinato entre las tácticas utilizadas.
Los fiscales federales han presentado múltiples casos en los que se alega que los servicios de inteligencia y las fuerzas policiales chinas utilizaron intermediarios en Estados Unidos para vigilar, intimidar o presionar a los disidentes.
En el caso de Tang, los fiscales afirmaron que recopiló nombres, fotografías y grabaciones de activistas prodemocráticos para el Ministerio de Seguridad del Estado de China.
"Un testamento en vídeo"
En el hospital, Jie grabó un vídeo después de que los médicos le permitieran acceder a su teléfono.Hablaba despacio y, en ocasiones, le costaba recordar la fecha o reconstruir los días transcurridos desde el ataque.
Jie afirmó que creía que la paliza tenía como objetivo atemorizarlo a él y a otras personas implicadas en los casos para que guardaran silencio.
"Quiero decirle al gobierno chino: ni se les ocurra", afirmó. "Es imposible —absolutamente imposible— hacernos callar".
Advirtió a otros disidentes chinos que se protegieran.
"Mientras me quede un solo aliento, llevaré estos casos hasta el final", afirmó.
Hacia el final del vídeo, Jie describió la grabación como un posible "testamento en vídeo": una declaración final en caso de que no sobreviviera.
También prometió en X que "volvería fuerte y sano".
En una publicación posterior, escribió: "La única forma de silenciarme es convertirme en un cadáver".
Con información de Tang Bing, Li Yun, Ma Shang’en, Michael Zhuang y Frank Fang.





























