El brote de ébola que se está propagando en África ha causado la muerte de más de 1000 personas, según informaron las autoridades el 23 de julio.
Las autoridades congoleñas, reportan que el número de muertes confirmadas por ébola en el Congo en los últimos meses alcanzó las 1033.
Es decir que el 40 % de los 2536 pacientes confirmados han fallecido.
Según las autoridades de este país de África central, otras 506 personas se han recuperado y 738 se encuentran actualmente aisladas o recibiendo tratamiento en hospitales.
"Los equipos sanitarios están llevando a cabo operaciones de vigilancia, gestión de casos y rastreo de contactos para contener la propagación de la enfermedad", indicó el Ministerio de Comunicaciones del Congo.
Los equipos han logrado rastrear los contactos del 77 % de los pacientes en un intento por controlar el brote, una cifra muy inferior al umbral del 90 % sugerido como ideal por la Organización Mundial de la Salud.
Las únicas otras muertes confirmadas en el brote son dos en Uganda, país que no ha registrado ningún caso nuevo en varias semanas.
El brote se detectó en el Congo a mediados de mayo, aunque se cree que había comenzado semanas o incluso meses antes. Es causado por el virus Bundibugyo, un tipo raro de ebolavirus para el que no existen tratamientos ni vacunas aprobados.
"Estas personas se están muriendo. Se están muriendo porque no tenemos vacunas, no tenemos medicamentos, no tenemos financiación", dijo el Dr. Jean Kaseya, director general de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, durante una cumbre celebrada el miércoles en Ghana.
El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) y otras entidades han solicitado y recibido decenas de millones de dólares en financiación de Estados Unidos y otros países para combatir el brote, pero afirman que necesitan más fondos y recursos.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo a la prensa a principios de julio que el brote "seguía superando la capacidad de respuesta" y que el plan de respuesta necesitaba más de 400 millones de dólares en fondos adicionales.
El ébola se identificó por primera vez en 1976 tras un brote en el actual Congo. El brote de ébola más mortífero registrado duró dos años, a partir de 2014, en África Occidental, causando 28,610 casos y la muerte de 11,308 personas.
Ese brote lo causó el virus del Ébola de Zaire.
Según Kaseya, el brote actual está creciendo a un ritmo mucho más rápido que aquel.
Los científicos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. indicaron en proyecciones de modelos publicadas en junio que, de no implementarse "intervenciones de salud pública a gran escala y sostenidas", el brote centrado en el Congo podría alcanzar la misma magnitud que el brote de 2014-2016.
"La identificación rápida de los casos, el rastreo de contactos, el aislamiento y el tratamiento de las personas con [ébola], la participación de la comunidad y el uso de un entierro seguro y digno para las personas que mueren a causa del [ébola] son necesarios para controlar el brote", dijeron.





















