Lori Chávez-DeRemer mantuvo una relación inapropiada con un guardaespaldas mientras se desempeñaba como secretaria del Trabajo, según indicó un inspector general en un informe del 3 de septiembre.
Chávez-DeRemer, de 58 años, tampoco cumplió con las políticas del Departamento de Trabajo que prohíben el acoso en el lugar de trabajo; combinó viajes personales y oficiales sin respetar la política del departamento ni las regulaciones federales; y consumió alcohol en propiedad federal sin la autorización adecuada, señaló la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo.
La oficina indicó que Chávez-DeRemer también ordenó a empleados del gobierno que realizaran tareas personales utilizando recursos oficiales, lo que viola las normas federales; y no reportó los obsequios a través de los canales requeridos.
Chávez-DeRemer y la Casa Blanca no respondieron a las solicitudes de comentarios al momento de la publicación.

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Ocupó el cargo de secretaria de Trabajo desde marzo de 2025 hasta abril de 2026, y la Casa Blanca informó que dejaría el cargo para incorporarse al sector privado.
Actualmente es asesora principal en Think Big, una empresa de comunicaciones y estrategia.
Una denuncia anónima presentada en enero dio lugar a una investigación sobre Chávez-DeRemer y otros miembros del personal del Departamento de Trabajo, según indicó el inspector general en el nuevo informe.
La denuncia indicaba que Chávez-DeRemer mantenía una relación inapropiada y que ella y otras personas crearon un ambiente de trabajo hostil e infringieron diversas normas.
El personal del Inspector General entrevistó a 53 empleados actuales y antiguos. También revisaron cientos de documentos, imágenes y videos, incluyendo grabaciones de video y documentación de viajes.
Las pruebas demostraron que Chávez-DeRemer mantenía una relación inapropiada con el agente especial adjunto a cargo, cuya identidad no fue revelada, según el informe.
Entre las pruebas se encontraba el hecho de que el agente especial liberaba o reasignaba repetidamente a otros agentes para poder estar a solas con Chávez-DeRemer, a veces sin informar al resto del personal de su paradero.
En una ocasión, el agente y Chávez-DeRemer se hospedaron en el mismo hotel, mientras que otros agentes se alojaron en otro lugar.
Los investigadores también corroboraron otras infracciones, entre ellas el incumplimiento de la obligación de reportar regalos como se requiere.
Jihun Han, exjefe de gabinete del departamento, y Rebecca Wright, exsubjefa de gabinete, tampoco cumplieron con la política que prohíbe el acoso en el lugar de trabajo, señalaron los investigadores.
Además, tenían alcohol en servicio sin la autorización adecuada y hicieron uso indebido de recursos gubernamentales.
Fueron despedidos en la primavera, según el informe.
No fue posible contactar a Han ni a Wright para obtener sus comentarios.
También se determinó que otro funcionario, cuyo nombre no se reveló, infringió normas y leyes, y fue despedido aproximadamente al mismo tiempo, informó la oficina del inspector general.
La oficina envió una copia del informe a Keith Sonderling, secretario interino de Trabajo.
























