El Ministerio de Defensa de Japón dio a conocer el 31 de agosto sus planes para modernizar la estrategia de defensa del país mediante un mayor uso de la inteligencia artificial (IA) y los drones.
La solicitud de presupuesto del ministerio para el próximo año fiscal asciende a 8,9 billones de yenes (55.6 mil millones de dólares), lo que representa un aumento apenas leve con respecto al año pasado; sin embargo, es probable que la suma sea mucho mayor si el gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi aprueba una nueva estrategia de seguridad y defensa a finales de este año.
El ministerio indica en su documento de solicitud presupuestaria que planea desarrollar una plataforma de próxima generación, denominada "AI orchestrator" (coordinador de IA), que integraría múltiples sistemas militares.
“Para respaldar las operaciones conjuntas de las Fuerzas de Autodefensa, desarrollaremos —en una etapa temprana y aprovechando las tecnologías extranjeras existentes— sistemas que integren y analicen datos rápidamente a fin de asegurar la superioridad en la toma de decisiones mediante la selección de objetivos y la visualización de la situación, al tiempo que promovemos el fortalecimiento de las tecnologías nacionales”, se indica en el documento.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
El ministerio también planea crear una "nube soberana" para almacenar datos altamente confidenciales en tránsito, así como redes de comunicaciones estables que funcionen en caso de un ciberataque masivo u otra emergencia nacional.
El documento también propone una nueva estrategia de drones que implicaría “aprovechar los activos no tripulados para minimizar las bajas de personal y lograr ventajas de costo”.
“Neutralización de amenazas submarinas”
“Visualizar y neutralizar las amenazas submarinas para asegurar la superioridad submarina” es otra táctica propuesta.En el marco de su estrategia de defensa quinquenal establecida en 2022, Japón ha duplicado el gasto destinado a sus Fuerzas de Autodefensa hasta alcanzar aproximadamente el 2 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) para contrarrestar la agresión china en la región.
Las Fuerzas de Autodefensa de Japón se crearon y se definieron explícitamente en 1954 para impedir su uso en operaciones ofensivas. Sin embargo, en 2014, el entonces primer ministro Shinzo Abe logró reinterpretar la constitución del país para que pudieran utilizarse con fines de "autodefensa colectiva".
El régimen de Beijing ha criticado repetidamente el cambio de postura de Japón calificándolo de "nuevo militarismo", en un intento por equipararlo con las políticas del Imperio japonés de la década de 1930, que llevaron a que amplias zonas de China quedaran bajo el control de Tokio.
Sin embargo, el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi —hijo de un exprimer ministro—, afirmó en un informe oficial publicado el 4 de agosto que el entorno de seguridad que rodea a Japón es tan grave y complejo como lo ha sido desde 1945.
“Incluso en Asia Oriental, no se puede descartar la posibilidad de que se produzcan situaciones graves que puedan sacudir los cimientos del orden internacional estable de la posguerra”, señaló Koizumi.
En marzo, Koizumi anunció que Japón había desplegado sus primeros misiles de largo alcance, en el marco de los esfuerzos del país por reforzar sus capacidades de defensa.
Los misiles guiados tierra-mar Tipo 12, de versión mejorada, se instalaron en la guarnición de Kengun, en la prefectura de Kumamoto.
En junio, Koizumi visitó Seúl y discutió con el ministro de Defensa surcoreano, Ahn Gyu-back, formas de fortalecer los lazos de defensa.
Sin embargo, el 30 de agosto, Ahn fue destituido de su cargo por el presidente Lee Jae Myung como parte de una reorganización ministerial.
Con información de Associated Press.

























