La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) estableció una recompensa mínima de 25,000 dólares con el objetivo de resolver más de 50 casos sin resolver de homicidios y personas desaparecidas que involucran a indígenas estadounidenses. Los casos se encuentran listados en un nuevo sitio web llamado "Voices Not Forgotten".
El 18 de agosto, el director del FBI, Kash Patel, anunció la iniciativa "Voices Not Forgotten", que incluye recompensas más elevadas.
“El nuevo protocolo está diseñado para sensibilizar al público, así como para establecer una recompensa mínima de hasta 25,000 dólares para todos los casos publicitados que involucren homicidios, secuestros y personas desaparecidas en territorios indígenas, lo cual insta a cualquier miembro del público que cuente con información a que se presente y nos ayude a hacer justicia”, dijo Patel.
“Agradecemos a nuestros excelentes socios en los territorios indígenas que continúan colaborando con el FBI en todo el país para hacer de Estados Unidos un lugar más seguro”, señaló Patel.

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El FBI investiga delitos federales en casi 200 reservas indígenas, junto con la Oficina de Asuntos Indígenas de EE. UU. (BIA).
Entre los casos que investiga el FBI se encuentra la desaparición de una niña de 13 años, Sa’Wade Birdinground, quien fue vista por última vez en la casa de su familia en la reserva indígena Crow en Garryowen, Montana, el 6 de octubre de 2024. La recompensa en ese caso se ha incrementado de 15,000 a 25,000 dólares.
Su padre, Wade Birdinground, dijo en una entrevista publicada en la página de YouTube del FBI que rezaba todos los días por ella.
El FBI "me respalda"
"Creo que alguien se presentará y hablará ahora", dijo Birdinground. “El FBI está de mi lado, me respalda. La están buscando”.Sin embargo, otros indígenas estadounidenses se muestran más críticos con las autoridades federales.
Mary Kathryn Nagle, abogada de la Nación Cherokee de Oklahoma, señaló que los investigadores federales suelen intervenir directamente para investigar delitos en comunidades muy unidas, donde los testigos tienen miedo de hablar.
"En las comunidades indígenas hay personas que saben lo que les sucedió a nuestros familiares", dijo Nagle.
Luana Ross, codirectora del programa Native Voices de la Universidad de Washington, señaló que, con frecuencia, las recompensas en efectivo no se pagan.
“En mi opinión, en las comunidades de las reservas, la gente se mostraría extremadamente reacia a entregar a un amigo o familiar a un sistema de justicia penal que no les ha brindado un buen servicio”, dijo Ross, quien es miembro de la nación Bitterroot Salish.
La recompensa por información sobre la muerte en 2023 de Patrick Carlow Sr., un ganadero oglala lakota de 73 años de la reserva de Pine Ridge, se incrementó el mes pasado de 10,000 a 25,000 dólares.
"Es muy difícil ilusionarse así y pensar: 'Ya está, por fin atrapamos al asesino de papá', y luego no pase nada", dijo su hija, Lisa Carlow.
Miedo "profundamente arraigado"
“Creo que eso está profundamente arraigado en nuestro pueblo”, dijo JoDee Carlow. “No es solo en Pine Ridge. Es en todas las reservas”.El FBI ha instado a las personas que tengan información sobre cualquiera de los casos sin resolver a que se pongan en contacto con su oficina local del FBI, envíen una pista en internet o llamen al 1-800-CALL-FBI.
La violencia en las comunidades indígenas de Estados Unidos se ha considerado desde hace tiempo un problema y, en ocasiones, se relaciona con altas tasas de abuso de alcohol y drogas.
En 2012, el Departamento de Justicia señaló que, en algunas reservas, las mujeres indígenas eran asesinadas a una tasa más de 10 veces superior al promedio nacional.
En octubre de 2020, el presidente Donald Trump promulgó la Ley "Not Invisible" y la Ley de Savanna, dos medidas que abordaban el tema de las mujeres indígenas asesinadas y desaparecidas.
La Ley de Savanna recibió su nombre en honor a Savanna LaFontaine-Greywind —una mujer embarazada de 22 años que fue asesinada en Dakota del Norte en 2017— y estableció protocolos para las fuerzas de seguridad relacionados con los casos de mujeres indígenas desaparecidas y asesinadas.
Posteriormente se supo que LaFontaine-Greywind había sido asesinada por sus vecinos, y que le habían extirpado a su bebé nonato del vientre.
En 2019, su vecina Brooke Crews fue condenada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El novio de Crews, William Hoehn, fue inicialmente condenado a cadena perpetua, pero esa sentencia fue posteriormente revocada y sustituida por una condena de 20 años.
Con información de Associated Press
























