Tras la declaración del mandatario Daniel Ortega, quien aseguró que no habría más elecciones en Nicaragua, el representante de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, señaló que el líder sandinista está recurriendo al modelo de Maduro.
“El dictador comunista de Nicaragua está recurriendo al manual de Maduro. Veamos qué pasa. No le fue muy bien a su sugar daddy, Maduro”, escribió Waltz el 22 de julio en una publicación en X, acompañada de un video de su comparecencia ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EE. UU.
Durante la audiencia, la congresista por Florida María Elvira Salazar le preguntó sobre las declaraciones de Ortega.
“[En Nicaragua] ya no están recibiendo energía y petróleo gratis de Rusia. Y al igual que Cuba, ya no están recibiendo los cientos de miles de barriles de petróleo gratis de Venezuela”, respondió Waltz.
Añadió que, debido a la suspensión del suministro de petróleo venezolano a Cuba, la isla atraviesa una crisis energética y sostuvo que esa situación posiblemente "va a ser la historia de Nicaragua".
“Ya no tienen a su sugar daddy, Maduro, que ahora está en la cárcel, gracias a Dios”, agregó el funcionario.
Salazar también le preguntó qué acciones debería adoptar el gobierno estadounidense para "obligar a Ortega a cambiar su posición". Waltz respondió que más adelante se reuniría con la congresista para explicarle las medidas que se están impulsando desde la ONU y los departamentos del Tesoro, Comercio y Estado para hacer frente a "otra dictadura comunista más en el Hemisferio Occidental".
El mandatario nicaragüense declaró el 19 de julio que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”, tras responsabilizar a EE. UU. de la muerte de Augusto C. Sandino, líder de la resistencia nicaragüense, y asegurar que durante la dictadura de la familia Somoza, el gobierno estadounidense decidía quién ocuparía la presidencia.
"Y aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yankees, puestos por los somocistas, no volverán a llegar al gobierno. ¡Jamás!", afirmó.
"Aquí no volverá a haber elecciones. No volverá a haber elecciones, para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder", expresó el líder sandinista.
Estados Unidos ya había endurecido su postura hacia Nicaragua. En una publicación del 8 de junio en X, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que "la dictadura de Murillo-Ortega es un enemigo de la humanidad".
Rubio sostuvo que el gobierno de Trump "no ignorará sus crímenes y brutalidad, incluida la responsabilidad singular de la dictadura en la muerte del líder de la oposición política Brooklyn Rivera", líder indígena opositor de 73 años fallecido el 30 de mayo de 2026.
En el mismo comunicado, el secretario informó que el Departamento de Estado impondría restricciones de visa a 100 funcionarios nicaragüenses "que continúan ejecutando la agenda maligna de Murillo y Ortega".
Según Javier Meléndez, director ejecutivo de Expediente Abierto, un think tank especializado en seguridad en Centroamérica, Nicaragua se ha convertido en un país clave para que los regímenes de China, Rusia e Irán mantengan su presencia en el continente, debido a la crisis que atraviesan Venezuela y Cuba.
“Nicaragua, particularmente, al día de hoy, es un país que se sostiene en términos relativamente económicos y represivos gracias al apoyo de China y al apoyo de Rusia. Además de eso, tiene una relación brutalmente estable y sólida con Irán”, explicó el experto durante una entrevista exclusiva con China en Foco para Epoch TV.
Meléndez dijo que la relación entre esos tres países y Managua busca generar una disrupción en Occidente y advirtió que Washington no es plenamente consciente de lo que representa la intervención de esos regímenes en Nicaragua: "una plataforma muy sólida y agresiva para China, Rusia y también Irán"
Asimismo, sostuvo que Ortega utiliza su relación con China, Rusia e Irán “como un activo estratégico y como un mensaje en que le dice a Estados Unidos: 'No te metas conmigo porque tengo estos amigotes que me van a defender porque soy su aliado incondicional en la región'”.
Como ejemplo, mencionó el reciente acuerdo firmado entre el régimen de Ortega y Rusia, que contempla cooperación naval, militar, de inteligencia y tecnológica en Nicaragua. Según Meléndez, el mensaje implícito hacia Putin es: "Vengan e instálense en los términos que ustedes quieran".
A su juicio, este movimiento es totalmente estratégico. Según su hipótesis, a Ortega "le gusta estar metido en esta situación de líder internacional y de conflictividad internacional". Bajo esta lógica, el líder sandinista calcula que su alianza incondicional con Vladímir Putin lo protegerá de cualquier represalia, apostando a la relación cercana que existe entre el presidente ruso y Trump.
Con información de Julian Bertone.
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