Estados Unidos informó sobre el endurecimiento y la implementación de nuevas sanciones contra Cuba “para combatir la represión del régimen”.
Como parte del compromiso de la administración Trump con el pueblo cubano, el Departamento de Estado de EE. UU. anunció las recientes sanciones implementadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés), expresa un comunicado de la agencia estadounidense del 30 de septiembre.
Entre las restricciones se encuentran la prohibición de viajar a Cuba desde EE. UU. para asistir u organizar reuniones de negocios o congresos profesionales. Asimismo, se eliminan los viajes educativos en grupo de tipo people-to-people, una categoría que antes permitía a los ciudadanos estadounidenses realizar intercambios educativos y culturales sin necesidad de una licencia especial, según informa un documento de la OFAC del 29 de septiembre el cual también señala que las medidas son implementadas "para contrarrestar la amenaza continua que representa el Gobierno de Cuba".

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Entre las sanciones financieras se prohíbe a los bancos estadounidenses abrir o mantener cuentas para nacionales cubanos que sean emprendedores independientes del sector privado en Cuba. Las cuentas que ya existían deben ser bloqueadas y reportadas a la OFAC, a menos que cuenten con una licencia especial. Asimismo, la OFAC eliminó la autorización general que permitía a los bancos de EE. UU. procesar determinadas transacciones internacionales relacionadas con Cuba que iniciaban y terminaban fuera de su territorio, conocidas como operaciones U-Turn. Ahora, las instituciones bancarias están autorizadas a rechazarlas en lugar de bloquearlas, agrega el documento.
Estas sanciones buscan impulsar “reformas significativas en Cuba, apoyar las aspiraciones de libertad del pueblo cubano y exigir responsabilidades a las personas y entidades que representan una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos”, señala el Departamento de Estado.
El Departamento del Tesoro señaló que el objetivo de estas medidas es presionar al gobierno cubano, a sus Fuerzas Armadas y a sus servicios de inteligencia, a los que acusa de ejercer represión y de poner en riesgo la seguridad de Estados Unidos.
Agrega que con estas sanciones se cierran los vacíos legales que el gobierno cubano usaba para burlar las sanciones, proteger a sus altos funcionarios y financiar actividades militares o políticas.
En respuesta, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo a través de un comunicado en X del 29 de septiembre que estas nuevas medidas buscan frenar y dificultar los cambios en la economía que el gobierno cubano ha puesto en marcha para apoyar la inversión privada.
Advirtió que se está atacando “de forma abierta tanto al sector público como al sector privado”.
Por su parte, el líder comunista Miguel Díaz-Canel expresó a través de X el 30 de septiembre que estas nuevas medidas contra Cuba “además de reforzar aún más la asfixia contra Cuba, le quitan las máscaras a quienes dicen que solo son contra el Gobierno cubano y sus empresas”.
En este marco, el 28 de septiembre, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, había advertido que Cuba enfrentaría consecuencias a menos que el régimen comunista cubano elija un camino diferente.
Durante una entrevista con Fox News, el secretario dijo que Washington espera que quienes controlan el régimen "abran los ojos a la realidad de lo que enfrentan".
"Lamentablemente, muchas de las personas que siguen allí coreando consignas revolucionarias todavía creen que pueden esperar a que pase esta administración sin hacer cambios ni tomar medidas", dijo Rubio. "Están equivocadas y aprenderán la lección por las malas si no rectifican", advirtió.
El secretario dijo que Cuba ya había caído debido a que “no tiene una economía funcional y está gobernada por personas que siguen predicando sobre una revolución que lleva muerta 20 años”.
Rubio ha mantenido una postura firme contra el régimen cubano, instando a los propios cubanos a rechazarlo y sosteniendo que habrá un verdadero cambio en la isla, pero lejos de los dirigentes actuales.
Actualmente, Cuba atraviesa una situación compleja marcada por la escasez de combustible y los constantes apagones —agravados por el deterioro de la infraestructura—, a lo que se suma la presión derivada de las medidas estadounidenses contra el suministro de petróleo a Cuba, que Estados Unidos implementó a comienzos de este año. Con información de Rachel Roberts.
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