Porcicultores de diversas zonas de China informan sobre presuntos brotes de peste porcina africana que, según afirman, han causado la muerte de un gran número de cerdos y obligado a algunas granjas a sacrificar o deshacerse de sus piaras (grupo de cerdos), lo que aumenta la presión sobre los pequeños productores que ya enfrentan la caída de los precios y una demanda débil.
Ganaderos de varias provincias declararon a The Epoch Times que en lo que va del año se han registrado brotes en sus localidades, obligando a algunas granjas a vender o eliminar a los cerdos infectados.
El Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China no ha informado públicamente de ningún brote de peste porcina africana que coincida con los testimonios de los productores. Sus recientes comunicados sobre enfermedades animales importantes incluyeron un caso de fiebre aftosa (serotipo O) detectado en septiembre en cerdos de Chongqing.
La discrepancia entre los informes oficiales y los testimonios de los ganaderos dificulta determinar de forma independiente la magnitud de los brotes actuales de peste porcina africana. En China, el régimen suele ocultar datos e imponer un estricto control de la información sobre cuestiones sociales de gran relevancia.

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Muertes rápidas y eliminación de piaras
En el condado de Rong, provincia de Guangxi, el ganadero Lin Yongchang declaró a The Epoch Times que su zona ha sufrido dos oleadas de peste porcina este año.Lin afirmó que algunos cerdos desarrollaron problemas de salud tras ser vacunados.
"Anteriormente, siempre había utilizado una vacuna de la provincia de Guangdong y no hubo problemas. La primera vez que usé una vacuna del China Animal Husbandry Group [una empresa estatal], se produjo un brote", señaló.
Afirmó que las cerdas vacunadas sufrieron abortos y partos de lechones muertos, y que algunos cerdos destetados también enfermaron.
Ruan Jiale, un criador de cerdos de Hunan, comentó asimismo que algunas grandes granjas de su zona se habían visto afectadas a pesar de la vacunación.
"Todas esas grandes granjas vacunaron a sus cerdos y, aun así, sucumbieron", declaró a The Epoch Times.
Ruan estimó que entre el 80 por ciento y el 90 por ciento de las granjas de su zona se vieron afectadas y tuvieron que eliminar sus piaras. Sin embargo, esta cifra no pudo verificarse de forma independiente.
Describió cómo los cerdos morían pocos días después de manifestar síntomas.
"A los cerdos se les seca el hocico y mueren en tres días", dijo Ruan.
Para los ganaderos que crían animales de gran tamaño, deshacerse de los cadáveres puede suponer un problema importante. Ruan comentó que sus cerdos pesaban más de 300 libras (unos 136 kilos). Señaló que, a veces, los cerdos infectados se vendían con grandes descuentos, mientras que los que morían eran enterrados.
"Ahora todo son pérdidas. Cuando llega la peste porcina, hay que deshacerse de ellos a bajo precio y las pérdidas son enormes", afirmó.
Los ganaderos también describieron canales informales para deshacerse de los cerdos tras los brotes.
Liang Jianguo, un ganadero de la provincia de Guangxi, declaró a The Epoch Times que las granjas cercanas a la suya habían eliminado recientemente sus piaras después de que los cerdos empezaran a morir; sin embargo, los animales que aún sobrevivían podían ser recogidos y transportados a instalaciones de procesamiento con refrigeración.
"Los llevan directamente a la planta de congelación para procesarlos y elaborar salchichas", afirmó Liang. "Muchas salchichas se fabrican a partir de cerdos enfermos y cerdas sacrificadas".
La caída de los precios agrava las pérdidas de los agricultores
En Gao’an, provincia de Jiangxi, la agricultora Zhang Shujuan declaró a The Epoch Times que muchos productores locales habían vendido sus cerdos antes de tiempo debido a la dificultad para encontrar compradores.Zhang señaló que el problema afectaba especialmente a los pequeños agricultores, quienes cuentan con reservas financieras limitadas y pocas vías alternativas de venta.
"Actualmente, el gobierno no ofrece muchas subvenciones", afirmó.
La peste porcina se presenta cada año en algunas zonas de China, señaló Zhang, pero considera que este año la situación ha sido especialmente grave en algunas provincias.
Los testimonios de los ganaderos surgen en un momento en que el sector porcino chino se enfrenta a una presión generalizada sobre la rentabilidad.
Según datos citados por el medio chino National Business Daily, el precio medio nacional de los cerdos procedentes de cruces de tres razas se situó en 10.82 yuanes (1.61 dólares) por kilogramo en agosto, lo que supone un descenso del 21.42 por ciento respecto al año anterior.
Para los pequeños ganaderos, un brote puede suponer, por tanto, una doble carga económica, ya que los cerdos infectados pueden carecer de valor comercial —o tener uno muy reducido—, al tiempo que los productores deben gestionar la eliminación de los animales muertos.
Los brotes notificados y las preocupaciones sobre las vacunas se basan principalmente en los relatos de los ganaderos, por lo que no es posible determinar el alcance de la peste porcina africana en las zonas afectadas basándose únicamente en dichos informes.
Con información de Li Jing y Gu Xiaohua.

























