Más de 62 millones de estadounidenses están bajo alertas de calor extremo desde este martes, según una actualización del Servicio Meteorológico Nacional (NWS), ya que las altas temperaturas y la humedad afectan a gran parte del este de Estados Unidos.
Un sitio web de seguimiento que maneja la agencia meteorológica federal informa que 62.4 millones de personas están bajo estas alertas, que incluyen ciudades importantes como la Ciudad de Nueva York y su área metropolitana, Boston, Filadelfia, Detroit, Chicago, Cleveland, Cincinnati, Indianápolis, Nashville y Milwaukee, así como Des Moines, en Iowa, y Providence, en Rhode Island.
Una franja más amplia del este de Estados Unidos está bajo un aviso de calor y una alerta de calor extremo, según un mapa del NWS.
En su sitio web, el NWS explica que en una alerta de calor extremo la gente debe prepararse entre 24 y 48 horas antes de que se presente un calor peligroso en un lugar, mientras que una advertencia por calor extremo significa que la gente debe «tomar medidas», y que es «dentro de las próximas 24 horas cuando el calor peligroso y que pone en riesgo la vida es inminente o ya está ocurriendo».
La agencia creó los nuevos términos y definiciones el año pasado, reemplazando los términos que se usaban antes: «alerta de calor excesivo» y «alerta de calor extremo».
«El peligro meteorológico [predominante] durante esta semana seguirá siendo el calor peligroso en gran parte del centro y el este de EE. UU.», dijo el NWS en un boletín para todo el país, y agregó que en toda la región son posibles «máximas por la tarde [y] temperaturas en los 90s y la parte baja de los 100s» Fahrenheit.
Mientras tanto, advirtió que «el aumento de los niveles de humedad generará índices de calor máximos de entre 105 y 115 grados en partes del Medio Oeste y el valle del Misisipi hasta el jueves, y se extenderá a la región del Atlántico Medio y el valle de Ohio a finales de la semana».
Señaló que las temperaturas nocturnas más cálidas, que se mantendrán alrededor de los 70 °F (unos 21 a 26 °C), solo ofrecerán un "alivio limitado", lo que aumentará el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor, especialmente entre las personas más vulnerables y aquellas que no cuentan con sistemas adecuados para mantenerse frescas.
Se prevé que esas condiciones se mantengan durante todo el fin de semana festivo del 4 de julio en Estados Unidos, que celebra su 250.º aniversario, y los partidos de la Copa del Mundo —desde Toronto hasta Kansas City, pasando por East Rutherford (Nueva Jersey) y Filadelfia— se verán afectados por el calor.
Algunas municipalidades de Estados Unidos emitieron alertas o comunicados sobre las altas temperaturas. Por ejemplo, el condado de Montgomery, en Pensilvania, un suburbio de Filadelfia, declaró una emergencia por calor con «código rojo» el martes por la mañana.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, también anunció el lunes que la ciudad «activará cientos de centros para resguardarse del calor en los cinco distritos el miércoles e intensificará la asistencia a los vecinos vulnerables».
El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, también señaló que se emitió una advertencia de calor extremo del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) para la ciudad y que, de empeorar las condiciones, su ciudad «seguirá coordinando la respuesta municipal trabajando con los departamentos de la ciudad para ayudar a los residentes y a las poblaciones vulnerables».
En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul dijo que «se espera que el calor aumente el miércoles y el jueves, con temperaturas de alrededor de 100 grados o más en la mayor parte del estado, y que podrían llegar hasta los 110 grados en algunas zonas», y señaló que las enfermedades relacionadas con el calor «son la principal causa de muertes relacionadas con el clima en Estados Unidos».




















