En un desenlace trágico durante un viaje familiar, un niño de un año perdió la vida la semana pasada tras caer de un vehículo en movimiento.
El Departamento de Policía de Colton, California recibió el reporte de un menor que no respondía en la vía pública el jueves 18 de junio aproximadamente a las 8:53 p. m. El niño de un año cayó de un automóvil mientras estaba en marcha en las inmediaciones de la intersección de South Mt. Vernon Avenue y Centerpointe Drive, informaron las autoridades en un comunicado.
A pesar de las maniobras de reanimación cardiopulmonar y los esfuerzos críticos para salvarle la vida, el menor fue trasladado de urgencia a un hospital local, donde el personal médico confirmó su fallecimiento poco después de su ingreso.
El Equipo de Investigación de Accidentes Mayores (MAIT) y la División de Detectives del Departamento de Policía de Colton asumieron el control de la escena para realizar los peritajes correspondientes, según indica el comunicado oficial. La investigación se mantiene activa mientras las autoridades tratan de esclarecer las circunstancias mecánicas y humanas del siniestro.
Las autoridades no revelaron la información del menor ni de su familia.
Este terrible suceso vuelve a poner de relieve una crítica problemática de salud pública en el ámbito de la seguridad vial en los Estados Unidos. Según datos oficiales de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés), los accidentes automovilísticos se mantienen de forma persistente como una de las principales causas de muerte entre menores de 1 a 13 años.
La mayor diferencia entre un desenlace fatal y la supervivencia radica en la correcta implementación de sistemas de seguridad y retención infantil.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la propia NHTSA señalan que el uso adecuado de sillas de auto reduce el riesgo de lesiones en un impacto entre un 71% y un 82% para los niños pequeños, si se compara con los escenarios donde únicamente se utiliza el cinturón de seguridad convencional del automóvil.
Sin embargo los estudios de campo de la NHTSA revelan que el 46% de los asientos de retención infantil en EE. UU. están instalados de forma incorrecta (correas flojas o torcidas, ángulos de reclinación erróneos o fallas en el anclaje LATCH o del cinturón).
Para mitigar este problema, la NHTSA coordina una red nacional de técnicos certificados en seguridad de pasajeros infantiles (CPST, por sus siglas en inglés) que realizan inspecciones gratuitas en estaciones de bomberos, hospitales y departamentos de policía en todo el país.




















