Un paseo que había llevado a un grupo de amigos a unos 3600 metros cerca del pico Tempest, se vio interrumpido luego de que uno de ellos se empalara por un bastón de senderismo.
Un enfermero de urgencias estadounidense sobrevivió a una caminata de unos 16 kilómetros, trayecto que completó durante su autorrescate con el objeto aún incrustado en su cuerpo.
El incidente ocurrió el lunes 20 de julio mientras David Cifaldi intentaba escalar el Granite Peak, la montaña más alta de Montana en Estados Unidos, junto a dos amigos. Durante la preparación para el ascenso final, Cifaldi sufrió una caída tras pisar una roca suelta. El impacto provocó que uno de sus bastones de trekking se rompiera y le atravesara por completo el músculo dorsal ancho, sobresaliendo unos 20 centímetros por ambos lados de la herida, según relató uno de sus amigos, Jesse Ross en una campaña de GoFundMe.
Tras el impacto inicial, Cifaldi recurrió a su experiencia profesional para evaluar la situación.
"Pude activar rápidamente mi mente de enfermero para revisar todo y hacer una pequeña evaluación de trauma; casi de inmediato me di cuenta de que solo se trataba de un daño en los tejidos blandos", explicó en una entrevista con Associated Press.
Al constatar que no padecía hemorragias graves ni daños en órganos vitales, decidió que era seguro iniciar el regreso a pie. La decisión estuvo basada no solo en su autoevaluación física, sino también en la confianza que tenía en sus compañeros y en los costos financieros que implicaría un transporte aéreo.
Su amigo y compañero de travesía, Jesse Ross, compartió su asombro inicial al presenciar la gravedad del accidente. "Cuando vi por primera vez que tenía el bastón clavado, al principio no pensé que fuera real", recordó, y destacó la entereza que mostró su amigo durante todo el trayecto.
"Nunca se quejó en absoluto, nunca se mostró desanimado... simplemente iba con la cabeza agachada, orientándose, con ganas de bajar de la montaña", dijo Ross al mismo medio.
El grupo notificó la emergencia a las 9:44 a. m. mediante un dispositivo satelital Garmin inReach al equipo de Búsqueda y Rescate del condado de Stillwater. El comandante de rescate, Ty Williams, mantuvo un monitoreo continuo del avance de los excursionistas pero respetó la determinación del herido de bajar por sus propios medios.
"No había peligro para nadie más. Él no quería nuestra ayuda, así que no íbamos a violar sus derechos ni ir en contra de sus deseos al imponerle nuestra ayuda", dijo Williams.
El recorrido tomó alrededor de seis horas y media a través de campos de nieve, zonas rocosas y la meseta Frozen to Death.
A la 1:30 p. m., el grupo confirmó que se aproximaba al inicio del sendero. Cuando se acercaban al lago Mystic, Cifaldi le pidió a uno de sus amigos que se adelantara para advertir a otros excursionistas, “para que ningún niño tuviera que ver la herida”, contó Ross en la campaña de GoFundMe que creó para recaudar fondos destinados a cubrir los gastos médicos y la recuperación de Cifaldi.
Alrededor de las 3:30 p. m., fue trasladado en vehículo particular a una clínica local y posteriormente remitido al St. Vincent Regional Hospital en Billings para recibir atención quirúrgica especializada. Los médicos lograron extraer el bastón —que permaneció incrustado entre ocho y nueve horas— y curar la herida. David Cifaldi pudo reincorporarse a sus labores esa misma semana.





















