Un episodio de extrema violencia tuvo lugar este miércoles 29 de julio, cuando la Policía de Nueva York (NYPD) recibió un reporte de disparos y de un posterior incendio explosivo en una residencia de Queens.
El sospechoso de 33 años, identificado por las autoridades como Keegan Thompson, se encuentra en estado crítico, pero estable, en el Hospital de Jamaica tras ser baleado por los agentes policiales.
Las dos personas halladas sin vida dentro del inmueble fueron identificadas preliminarmente como familiares del agresor. Según el informe policial ofrecido en conferencia de prensa por la NYPD, los hechos comenzaron alrededor de las 12:02 p.m. cuando los agentes de patrulla de la comisaría 101 acudieron al número 25-33 de Ocean Crest Boulevard, en la zona de Rockaway tras una llamada al 911 de la esposa del sospechoso.
La mujer que llamó a los servicios de emergencias afirmó que su esposo estaba armado, tenía antecedentes de enfermedad mental y había gritado: “Mátalos, mátalos, mátalos”.
Al llegar al lugar, los oficiales se encontraron con la esposa fuera de la vivienda. Ella dijo que escuchó disparos dentro de la habitación, entró y vio un cuerpo en la cama, por lo que salió corriendo del lugar y llamó al 911,advirtiendo a los agentes que tuvieran cuidado, ya que su esposo portaba una escopeta. Ante la situación, las fuerzas de seguridad establecieron un perímetro de seguridad y solicitaron el apoyo de la Unidad de Situaciones de Emergencia.
Aproximadamente a las 12:15 p.m., cuando la unidad táctica se preparaba para ingresar al inmueble, se produjo una gran explosión que envolvió la casa en llamas. Entre 15 y 20 segundos después del estallido, Thompson salió de la vivienda armado con una escopeta, un chaleco táctico y municiones adicionales.
La policía indicó que los oficiales le dieron reiteradas órdenes verbales de soltar el arma, pero el sujeto no hizo caso y continuó apuntando con su escopeta, por lo que los agentes le dispararon, procedieron a su detención y lo trasladaron a un centro medico para ser asistido.
La pesadilla del piso de arriba
En el piso superior se vivía una pesadilla. Una familia quedó atrapada en medio del operativo. Shakira Jones, una madre de familia, manifestó a través de la plataforma GoFundMe que el hijo de su casera había asesinado a su madre y a su hermana antes de provocar una explosión, dejando a los residentes atrapados en la estructura en llamas.Según Jones, se dispararon más de 50 balas contra la casa mientras ellos aún se encontraban dentro, lo que les impidió salir hasta que el inmueble quedó envuelto en humo. Un pequeño de 12 años, integrante de la familia sobreviviente, contó el terror que experimentó:
“Mi mamá abrió la ventana y gritó que teníamos que salir de casa y yo corrí bajando los escalones y vi a un hombre en el piso y vi sangre por todos lados y tuve que pasar por encima de la sangre y luego fuimos a la esquina, escuchamos vidrios estallar y vi fuego saliendo de mi casa".
A esa terrible escena le siguieron las pesadillas que lo embargan: “Por la noche realmente me asusto; mis sueños son con él levantándose y viniendo a buscarme”.
Las consecuencias del operativo dejaron a la familia sobreviviente integrada por siete personas —cinco niños y dos adultos— sin hogar, pertenencias ni asistencia estatal posterior, según dijo la afectada madre.
Por su parte, la Policía de Nueva York confirmó que las acciones ocurridas durante la intervención quedaron registradas en las cámaras corporales de los agentes y que los hechos están bajo investigación por parte de la División de Asuntos Internos.





















