La violencia irrumpió la aparente calma en las aulas de una escuela secundaria de Filipinas este lunes. Tres estudiantes murieron y otras 15 personas resultaron heridas luego de que dos estudiantes atacaron a sus compañeros en una secundaria de Filipinas, generando gran conmoción en el país.
El lamentable hecho que dejó de luto a una comunidad entera ocurrió en la Escuela Secundaria Nacional San José la mañana del 22 de junio.
Aproximadamente a las 9:00 a. m., del lunes, el personal de la Comisaría 1 de la Oficina de Policía de la Ciudad de Tacloban (TCPO) acudió a una llamada de emergencia por un tiroteo donde los involucrados eran estudiantes.
Al llegar y asegurar la zona los oficiales brindaron asistencia a las víctimas, de los cuales 3 fueron víctimas fatales (2 mujeres, 1 hombre), y 15 heridos (6 mujeres, 9 hombres), según el último informe verificado de la oficina policial. Las autoridades también registraron a 5 personas lesionadas no relacionadas con los disparos (3 mujeres, 2 hombres).
Los dos estudiantes que habrían cometido el lamentable hecho fueron identificados por sus alías como "Rod" y "Nash" y fueron detenidos por la Policía Nacional de Filipinas (PNP). Los adolescentes se encuentran bajo custodia de la Comisaria 1.
En el lugar de los hechos las autoridades filipinas incautaron armas relacionadas con el ataque: 1 revolver calibre .38 y una pistola Glock de 9 mm además de 40 casquillos, informó la policía.
Aunque es incierto como consiguieron las armas los adolescentes de 14 y 15 años, se sabe que la pistola le había sido asignada a un oficial de policía, mientras que el revólver estaba registrado a nombre de una agencia de seguridad con sede en la ciudad de Cebú, en el centro de Filipinas, indicó el medio Northeast Live.
El impacto del ataque se viralizó en un video, que fue compartido por el mismo medio, en el que apenas se aprecia a un grupo de jóvenes aterrorizados encerrados en un aula mientras se escuchan varios disparos, gritos de desesperación y llanto de las víctimas.
Las investigaciones de las autoridades indican que el incidente podría estar relacionado a "un rencor personal presuntamente relacionado con el acoso escolar". Aparentemente los adolescentes habrían sido víctimas de acoso escolar desde que estaban en séptimo grado.
Tras el incidente, las autoridades locales se pronunciaron de inmediato, el director de la Ciudad, Pcol Noelito A Getigan manifestó en una publicación de la Oficina de Policía de la PNP de la ciudad de Tacloban, donde expresó su conmoción por los hechos.
“Este trágico incidente que involucra a menores es profundamente angustiante. Aseguramos al público que se está llevando a cabo una investigación exhaustiva e imparcial para esclarecer la verdad y garantizar la rendición de cuentas”, dijo el director en la publicación.
La Policía Nacional de Filipinas (PNP) confirmó que se explorará a fondo la línea de investigación sobre el acoso escolar y expresó su profunda preocupación, subrayando que los estudiantes merecen sentirse seguros en las aulas y que comprenden la angustia de los padres.
"Nuestras escuelas deben seguir siendo santuarios del aprendizaje, no escenarios de violencia. La PNP no descansará hasta que cada niño pueda cruzar las puertas de su escuela sin miedo", manifestaron las autoridades, advirtiendo que pretenden aplicar todo el peso de la ley a quienes perjudiquen a las instituciones educativas.
Asimismo, la Policía de Tacloban (TCPO) expresó sus condolencias y se solidarizó con las víctimas, sus familias, el cuerpo docente y toda la comunidad escolar.
"Aseguramos al público que estamos trabajando en estrecha colaboración con las agencias pertinentes y las autoridades escolares para mantener la paz y la seguridad, y para evitar que se produzcan incidentes similares en el futuro", dijo en un comunicado.
El caso de los menores en conflicto con la ley se regiría bajo la Ley de la República de Filipinas N° 9344, que se basa en un principio de justicia restaurativa donde en lugar de centrarse solo en el castigo busca reparar el daño causado a las víctimas y a la comunidad.
Al considerar al menor como un "proyecto en desarrollo", el sistema legal filipino prioriza la rehabilitación del menor por encima del encarcelamiento, según la página web de un reconocido bufet de abogados, Respicio & Co. Law Firm de Manila, Filipinas.





















