El gobierno de México suscribió este miércoles una "declaración de intención" con Estados Unidos para la compra de drones para fortalecer "sus capacidades estratégicas y operativas".
El general de División del Estado mayor mexicano, Héctor Ávila Alcocer, se reunió este 11 de agosto con el secretario del Ejército de Estados Unidos, Daniel Patrick Driscoll, para suscribir una "declaración de intención" no vinculante para que México acceda a drones estadounidenses.
Estos drones a los que tendrá acceso México son los llamados Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS) y Contra Sistemas Aéreos No Tripulados (C-UAS).
La declaración por parte de México se dio en el marco de la cooperación bilateral militar establecida desde el 2016, que contemplan "encuentros periódicos para fortalecer el diálogo, la coordinación y el intercambio de experiencias" entre ambas instituciones militares.

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Con estas acciones la Secretaría de la Defensa Nacional "fortalece sus capacidades estratégicas y operativas para el cumplimiento de sus misiones generales y refrenda su compromiso de mantener una cooperación bilateral militar basada en el respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación", indicó la dependencia.
La Secretaría dijo que la visita del funcionario estadounidense estuvo "basada en el respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial", así como en la "responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación".
Desde el año pasado, los gobiernos de Estados Unidos y México han estrechado su colaboración en materia de seguridad para responder a los ataques con drones de carteles de la droga en la frontera, como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) o el de Sinaloa, designados por Washington como terroristas.
En enero de este año, el gobierno de EE. UU. detectó a drones de cárteles mexicanos sobrevolando su espacio aéreo. La irrupción provocó el cierre del Aeropuerto Internacional de El Paso en Texas.
Por otro lado, agentes del propio gobierno mexicano no han estado exentos de recibir incluso ataques por parte de drones.
La Policía Estatal de Sinaloa y el Ejército Mexicano fueron agredidos a inicios de junio con explosivos lanzados desde drones en el municipio de Escuinapa, Sinaloa—estado que ha sido foco rojo en temas de seguridad por la presencia del Cartel de Sinaloa.
El ataque a los uniformados ocurrió mientras custodiaban armamento que anteriormente había sido asegurado en un domicilio del municipio sinaloense, según un comunicado publicado por la Secretaría de Seguridad Pública.
Las autoridades mexicanas informaron que se registró una segunda agresión tras la cual una unidad oficial sufrió daños. Sin embargo, no resultaron heridos los uniformados.
En febrero, el Centro Nacional de Innovación, Tecnología y Educación en materia de Lucha contra el Terrorismo (NCITE, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Nebraska en Omaha publicó un informe de investigación llamado Mapping Weaponized Drone Attacks Attributed to Mexican Drug Cartels, 2021-2025 en el que menciona que el uso de sistemas aéreos no tripulados por parte de los cárteles de droga mexicanos "representan una creciente amenaza para la seguridad y la defensa de Estados Unidos".
El centro indica que varias organizaciones criminales transnacionales mexicanas designadas como organizaciones terroristas extranjeras (OTF) en 2025 como el Cártel de Sinaloa "emplean drones en una amplia gama de aplicaciones tácticas" como armas para atacar a rivales, civiles e incluso fuerzas de seguridad.
























