El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el 23 de julio nuevas sanciones dirigidas contra nueve entidades cubanas respaldadas por el Estado y dos funcionarios cubanos, en medio de una creciente campaña de presión sobre La Habana.
Estas últimas sanciones van dirigidas específicamente al sector energético de Cuba, así como a entidades comerciales acusadas de ayudar a evadir sanciones económicas previas de EE. UU. Las nuevas medidas también apuntan a entidades e individuos vinculados a las misiones médicas cubanas en el extranjero, las cuales, según el gobierno estadounidense, se sostienen mediante prácticas de trabajo forzado.
Otras rondas recientes de sanciones estadounidenses han tenido como objetivo al líder cubano Miguel Díaz-Canel, así como al ejército cubano y a su sector de comercio marítimo.
"El régimen comunista cubano sigue representando una profunda amenaza multifacética para la seguridad nacional de Estados Unidos y la estabilidad hemisférica", dijo el secretario de Estado Marco Rubio al anunciar las últimas sanciones.
Entre las entidades cubanas recientemente sancionadas se encuentra el Centro de Investigaciones del Petróleo S.A. (CEINPET), que es el brazo de investigación de la petrolera estatal cubana CUPET, previamente sancionada. Otras sanciones van dirigidas a Empresa de Energía S.A. y Einarbo S.A., ambas dedicadas a la importación de productos de gas.
Otras entidades recientemente sancionadas incluyen Terminal de Contenedores de Mariel S.A., Coral Maritima S.A., Orbit S.A. y CEIBA Investments Limited. Se sospecha que las cuatro entidades ayudan al previamente sancionado Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) a continuar manejando sus activos.
GAESA es un conglomerado empresarial operado por las fuerzas armadas cubanas. Fue objeto de nuevas sanciones estadounidenses en mayo.
El Departamento de Estado describió a Terminal de Contenedores de Mariel S.A. como una filial de GAESA que gestionaba las operaciones en el puerto de Mariel en Cuba, antes de transferir el activo a Coral Maritima S.A. en junio.
CEIBA Investments Limited tiene su sede en el territorio británico autónomo de Guernsey y gestiona inversiones en bienes raíces cubanos. El Departamento de Estado informó que una filial de CEIBA con sede en Panamá adquirió recientemente una empresa conjunta que GAESA poseía hasta principios de este año.
El Departamento de Estado describió a Orbit S.A. como "un procesador de remesas controlado casi con toda seguridad por GAESA".
Otras sanciones se dirigieron a una misión médica estatal cubana en el extranjero conocida como Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos S.A., y a otra entidad responsable de reclutar trabajadores médicos cubanos para tales misiones, conocida como Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM).
El ministro cubano de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, y la ejecutiva de la UCCM, Gretza Sánchez Padrón, también fueron objeto de la última ronda de sanciones estadounidenses.
Durante décadas, Cuba ha llevado a cabo misiones médicas en el extranjero como una forma de diplomacia. Algunas de estas misiones han recibido elogios y reconocimientos internacionales.
Si bien La Habana ha presentado estos esfuerzos como una muestra de buena voluntad global, esta práctica ha sido objeto de un escrutinio cada vez mayor en los últimos años.
En su comunicado del jueves, el Departamento de Estado citó denuncias de que las autoridades cubanas coaccionan a los profesionales médicos para que participen en estos programas y, a menudo, les confiscan entre el 50% y el 95% de sus salarios. El Departamento de Estado describió estas misiones médicas en el extranjero como una de las principales fuentes de financiación extranjera para Cuba.
Estas nuevas sanciones se producen pocos días después de que el Departamento de Estado publicara un informe que describe a Cuba como un centro neurálgico para la expansión del comunismo en todo el hemisferio occidental. El informe acusa a La Habana de liderar una "campaña de subversión" de varias décadas contra los intereses estadounidenses, incluyendo infiltración gubernamental, espionaje y sabotaje.
Algunos legisladores estadounidenses se han opuesto a la creciente campaña de presión de Estados Unidos contra La Habana.
El representante Mark Pocan (D-Wis.) señaló que el nuevo informe del Departamento de Estado sobre Cuba fue elaborado como un medio para justificar la acción militar estadounidense contra Cuba.
Pocan fue uno de los cuatro legisladores demócratas que visitaron Cuba a principios de este mes. Tras su viaje, él y los demás legisladores cuestionaron la idea de que Cuba represente una amenaza urgente para la seguridad nacional de Estados Unidos. Afirmaron que las recientes sanciones y los esfuerzos por frenar el flujo de petróleo hacia Cuba están exacerbando los apagones y empeorando las condiciones en la isla.
Pocan dijo que Cuba está "atascada por las sanciones estadounidenses que limitan su acceso a la financiación, castigan a su mano de obra, reducen su base de clientes y cortan el acceso a sus proveedores y sus posibilidades de exportación".





















