A tan solo dos días de que juramentó como presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reportó duros golpes a la criminalidad en el país, entre los que destaca la caída de un cabecilla clave de la facción armada al mando de alias "Iván Mordisco".
En una operación conjunta entre el Ejército Nacional de Colombia y la Fuerza Aérea, las fuerzas armadas colombianas abatieron a alias "Ruso" o "Alemán", cabecilla principal de la Estructura 28 de las disidencias de las FARC lideradas por Mordisco en el departamento del Meta, informó De la Espriella en un mensaje a través de video difundido en redes sociales, el 9 de agosto.
En la misma operación también fueron abatidas otras tres personas "integrantes de este grupo narcoterrorista", agregó.
Además, informó que en Antioquia, autoridades colombianas abatieron a dos integrantes de la subestructura Jorge Mario Valle, del grupo criminal del Clan del Golfo —uno de ellos un líder clave de la organización— detalló el mandatario. Durante la operación se lograron incautar seis fusiles, así como abundante material de guerra e intendencia, agregó.

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El presidente colombiano señaló que dicha organización fue la misma que en 2024 asesinó a cuatro soldados colombianos en la región.
En otra operación, también en Antioquia, el mandatario dijo que capturaron a cuatro integrantes del componente financiero y de narcotráfico de la subestructura Gabriel Poveda Ramos, también del Clan del Golfo, informó De la Espriella. En la operación se incautaron armas de fuego, material de intendencia y material de inteligencia militar, declaró el presidente.
"Estos resultados operacionales, queridos compatriotas (...) son un mensaje claro y contundente para todos los bandidos en Colombia. No hay lugar en el que se puedan esconder cuando el Estado decide", enfatizó.
De la Espriella finalizó su mensaje señalando que dio la instrucción a las autoridades correspondientes para adelantar todas las operaciones que sean necesarias y que habrían sido postergadas, según el mandatario, por el gobierno saliente.
"En la era del Tigre no habrá tregua para los bandidos y los vamos a cazar, no importa dónde se escondan. Hoy más que nunca estoy firme por la patria", advirtió el mandatario en alusión a su sobrenombre.
Desde su campaña, De la Espriella prometió enfocarse en la seguridad nacional. El 5 de julio, durante su segundo discurso como presidente electo, anunció que durante su mandato crearía un grupo especial para desmantelar la "falsa paz" del gobierno de Gustavo Petro, que, según De la Espriella, se habría tratado en realidad de una "impunidad total" para los criminales.
"El país necesita conocer cuáles fueron los verdaderos compromisos de la falsa paz total", dijo en ese momento. "El gobierno saliente creó una red de acuerdos con grupos armados que incluyó zonas de desmilitarización, levantamiento de órdenes de captura, ceses de fuego y compromisos con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela".
Señaló que no será fácil desmantelar esta estructura, ya que se trata de una red compleja de mesas de negociación repartidas por todo el país que, lejos de traer paz, han servido para favorecer los intereses de diversos grupos criminales.
De la Espriella juró como presidente el pasado 7 de agosto en una ceremonia sin precedentes, ya que por primera vez se realizó fuera de Bogotá, en la ciudad de Cali. Tras su juramentación, Estados Unidos anunció su intención de otorgar un paquete de ayuda millonaria enfocado en la seguridad del país.
"Como piedra angular de esta asociación renovada, Estados Unidos, en colaboración con el Congreso, tiene la intención de anunciar una ayuda de 1000 millones de dólares como parte de un paquete de medidas de seguridad destinado a apoyar al gobierno del presidente De la Espriella en la consecución de nuestros objetivos comunes", dice el documento.
El 9 de agosto, el gobierno de De la Espriella confirmó la intención estadounidense y aseguró que "la nueva agenda bilateral busca fortalecer las capacidades de nuestra Fuerza Pública, intensificar la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional, recuperar el control territorial y ampliar la cooperación tecnológica y de inteligencia".
El gobierno colombiano indicó que se trata de una nueva etapa en la relación bilateral "basada en objetivos comunes: seguridad, prosperidad y defensa de nuestras naciones".
























